La guerra de Irán hace despegar el interés por los carburantes sintéticos
En una fábrica cerca de Fráncfort, hidrógeno y CO2 procedentes de la producción de cloro y biogás se inyectan en una cuba y, en unos pocos pasos, se transforman en combustible para aviones. El interés por este carburante sintético ha aumentado en Europa, mientras el conflicto en Oriente Medio altera el suministro de energías fósiles al continente, incluido el queroseno procedente del refinado del petróleo bruto. Es, según los expertos, un apoyo inesperado para estos combustibles de nueva generación.
[–>[–>[–>El conflicto «ha reforzado el argumento económico» a favor de los combustibles de aviación electrosostenibles, más conocidos por sus siglas en inglés, e-SAF, explica Mariano Berkenwald, responsable de estrategia de Ineratec, la empresa que los fabrica cerca de Fráncfort, en un reportaje elaborado por la agencia France Presse. Antes del conflicto en Irán, que perturba el suministro de queroseno a Europa, estos combustibles llamaban la atención sobre todo por sus virtudes medioambientales. Según sus promotores, podrían permitir reducir en un 90% las emisiones de gases de efecto invernadero de la aviación, que por sí sola es responsable del 4% del total de emisiones de la UE.
[–> [–>[–>La Comisión Europea apuesta, de hecho, por ellos para hacer más ecológico el transporte aéreo y cumplir sus ambiciosos objetivos climáticos. Así, obliga a los proveedores de combustible a incorporar un 1,2% de e-SAF al queroseno disponible en los aeropuertos de la UE de aquí a 2030, una proporción que se elevará al 35% en 2050. Se trata de un calendario concebido para ayudar a los fabricantes a pasar de una fase experimental a una producción industrial. Pero, hasta ahora, el sector tiene dificultades para despegar, lastrado por los elevados costes y el desinterés de los inversores.
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Cambio de situación
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Creada hace 10 años, Ineratec inició su producción el año pasado, y su pequeña instalación cerca de la capital financiera alemana es, por el momento, la única en Europa capaz de producir esta alternativa al queroseno. Una cuarentena de proyectos están actualmente atascados en una fase preliminar, por falta de capital suficiente para poner en marcha su producción, confirma Camille Mutrelle, miembro de la ONG Transport & Environment (T&E). Para alcanzar el objetivo de 2030, habría que construir al menos nueve fábricas de mayor capacidad, «pero seguimos en cero», lamenta.
[–>[–>[–>Ineratec está en condiciones de producir 2.500 toneladas de combustible sintético al año, lo que supone una gota en el océano en comparación con los volúmenes requeridos en 2030: apenas suficiente para cubrir una cincuentena de vuelos transatlánticos. A medida que se acerca el plazo, la Comisión Europea, que ya ha rebajado algunos objetivos climáticos, se enfrenta a llamamientos para abandonarlo. O, como mínimo, para retirar las multas previstas para las empresas que no cumplan la obligación.
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En este contexto sombrío, el ecosistema del e-SAF se preparaba para la revisión, el próximo año, del objetivo de 2030. Pero este sector aún incipiente vislumbra ahora un vuelco de la situación gracias al conflicto en Oriente Medio y al bloqueo del estrecho de Ormuz, paso estratégico para el comercio mundial de hidrocarburos y, en particular, del queroseno, porque el combustible de aviación sostenible puede fabricarse a partir de materias primas originarias de Europa.
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[–>Esta particularidad no ha pasado desapercibida para las fuerzas armadas, especialmente preocupadas por evitar cualquier escasez de queroseno que dejara en tierra sus aviones de combate y otros helicópteros. Y están dispuestas a pagar caro por abastecerse, sostiene Matteo Mirolo, consultor de aviación y especialista en combustibles sostenibles.
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«Prioridad estratégica»
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Los e-SAF cuestan alrededor de 10 veces más que el queroseno e incluso sus defensores más firmes admiten que probablemente nunca podrán competir en precio. Pero el ejército alemán ha probado recientemente el combustible de Ineratec, y otros países parecen interesados, señala Camille Mutrelle. “La crisis actual es una señal de alarma para la independencia energética de Europa”, subraya Ourania Georgoutsakou, directora general de la organización profesional Airlines for Europe (A4E).
[–>[–>[–>Para ella, hacer que estos combustibles sean más accesibles debería ser “una prioridad estratégica absoluta”. Y si los Estados apoyaran el sector, eso contribuiría a atraer el capital privado que tan urgentemente necesita, argumenta. Los gigantes petroleros, por su parte, dan la espalda a los combustibles sintéticos y prefieren los biocarburantes, procedentes de residuos agrícolas o alimentarios. Estos últimos también forman parte de la estrategia climática de la UE.
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Pero su producción depende a menudo de importaciones de aceites y grasas chinos, lo que hace que su suministro sea menos seguro. La Comisión Europea asegura, por su parte, que está estudiando un mecanismo de financiación pública para ayudar a los e-SAF a despegar. “Necesitamos producir nuestra propia energía, incluidos los combustibles y los combustibles de aviación”, afirma Bruselas.
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