la guía para evitar lesiones en manos según tu conducción
Las manos son lo primero que toca el suelo en caso de caída, y ya a 30 km/h el roce contra el asfalto puede provocar abrasiones de tercer grado. Según estudios de seguridad vial, utilizar guantes específicos para moto reduce hasta un 20% la probabilidad de sufrir lesiones en las manos. No es sólo comodidad: es protección.
En una caída, el instinto nos hace extender las manos para amortiguar el golpe. Las palmas absorben la fricción y sin la protección adecuada, incluso a baja velocidad, aparecen las temidas abrasiones. Los buenos guantes actúan como una segunda piel duradera que distribuye la fricción y previene quemaduras y cortes. Además, reducen las vibraciones del manillar durante los recorridos largos, retrasando la fatiga y el entumecimiento.
Temporada por temporada: guantes de verano, invierno y mixtos.
El primer filtro es el clima. En verano, los guantes de malla ventilada o de cuero perforado evitan la sudoración excesiva y mantienen un buen contacto con los controles. Las manos empapadas de sudor pierden sensibilidad y aumentan el riesgo de errores al acelerar o frenar. Los modelos de invierno, con mallas largas y forro térmico, son imprescindibles para que el frío no te adormezca los dedos. Conducir con las manos frías reduce drásticamente tu capacidad de reacción.
Para quienes usan la moto a diario, guantes o entretiempo. toda la temporada Son la opción más práctica. Combinan tejidos textiles con refuerzos de cuero y, a menudo, incluyen membranas impermeables que impiden la entrada del agua pero dejan escapar el vapor de la transpiración. Un guante mojado es peor que las manos frías: la humedad multiplica la sensación de frío y reduce el agarre.
Las manos desprotegidas pueden sufrir lesiones graves a velocidades de hasta 30 km/h; Los guantes homologados reducen este riesgo hasta en un 20%.
Cuero, Cordura y Kevlar: qué material elegir según el uso
El material determina la resistencia a la abrasión y la durabilidad. La piel de vaca o cabra sigue siendo la reina de la conducción deportiva y de uso exigente, gracias a su capacidad de deslizarse sin romperse. Los guantes de touring y urbanos utilizan tejidos técnicos como la cordura o el nylon de alta densidad, más ligeros y flexibles, que no sacrifican la protección. Kevlar está presente en zonas sujetas a un alto desgaste como los refuerzos en la palma y los nudillos.
En la conducción urbana, la combinación de cuero y Cordura ofrece el equilibrio adecuado entre protección y comodidad. Para la conducción off-road, el peso manda la ley: materiales ultraligeros y ventilados, pero con poca resistencia al asfalto. Por tanto, si alternas entre tierra y carretera, serán necesarios dos guantes diferentes.
Urbano, touring, racing o off-road: un guante para cada estilo
No todos los motociclistas preguntan lo mismo. Los guantes urbanos tienen una caña corta, fáciles de poner y quitar y con dedos compatibles con pantallas táctiles. En la ciudad quitarse los guantes para usar el móvil o pagar es un engorro y un peligro si no esperas a parar. Los guantes de touring o aventura ofrecen cañas más largas, refuerzos en nudillos y puños y una membrana impermeable para aguantar horas en la carretera sin que entre una gota.
Los guantes racing son tope de gama: piel de doble capa, protectores rígidos y costuras exteriores para evitar roces en los dedos. Diseñados para circuito, aunque muchos conductores de carretera los eligen por máxima seguridad. En el otro extremo, los guantes todoterreno buscan ligereza y ventilación; Nunca los utilices en autopista, porque la abrasión del asfalto los desintegraría en unos segundos.
Tu mecánico de confianza
La normativa que debes conocer. En la Unión Europea, los guantes de moto comercializados como equipo de protección individual (EPI) deben cumplir la norma EN 13594:2015. Busque siempre la etiqueta CE y el nivel de protección (KP o KP+). Conducir sin guantes no conlleva multas en España, pero puede tener consecuencias en caso de accidente: una mano desprotegida multiplica la gravedad de las lesiones y puede afectar a la cobertura del seguro si se demuestra negligencia. Asesoramiento en taller. No olvides revisar las costuras y protectores con tanta frecuencia como la cadena. Un guante roto proporciona menos protección y, en caso de caída, puede empeorar la lesión. Y aunque te parezca una obviedad, lávalas periódicamente: el sudor deteriora los materiales y los convierte en un foco de bacterias; Por cierto, revisa el estado.
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí