La incultura del mantenimiento
El ejemplo claro de la falta en España de una cultura del mantenimiento y la ausencia de planificación es el penoso estado de nuestras carreteras, en especial las vías de alta capacidad, un terrible abandono subsecuente al final de la crisis 2007-2013 que abarca por tanto los gobiernos de Mariano Rajoy y Pedro Sánchez. La ausencia de una estrategia intermodal que reparta la inversión a medio y largo plazo entre los distintos modos de transporte anda tras esta situación, hoy fuera de foco. En cuanto a la cultura del mantenimiento, no la hay en España a ningún nivel del sector público, vale decir desde una humilde papelera o un banco del parque a un equipamiento público o las grandes redes de comunicaciones. Solo lo nuevo complace al consumidor y renta políticamente al promotor público. Como ya se dijo, vivimos aún en el desarrollismo. Luego nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena.
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