La industria cárnica catalana vende un 128% más a Corea y un 257% a Vietnam en plena crisis de la peste porcina
El cierre de fronteras por parte de países como Japón, México y, hasta hace una semana, Filipinas a las exportaciones de carne de cerdo españolas ha llevado a la industria cárnica catalana a reinventarse este 2026 y a buscar nuevas oportunidades en mercados hasta ahora casi desconocidos. Entre ellos, según datos facilitados por la Conselleria d’Agricultura, ha destacado, en el primer trimestre del año, la buena aceptación que han tenido los productos de aquí en Corea del Sur, donde las exportaciones del sector crecieron un 128% entre enero y marzo. Los envíos a Vietnam se elevaron en un 257%, y los de Singapur y Hong Kong, un 165% y un 45% respectivamente.
[–>[–>[–>«Ha habido algunos brotes verdes en este sentido, como demuestra el hecho de que las ventas del sector porcino en el exterior hayan aumentado casi un 3% en términos de volumen», ha destacado, en una entrevista con EL PERIÓDICO, el conseller Òscar Ordeig, que apunta avances no solo en los países asiáticos, en los que han podido trabajar los operadores que ya tenían una estructura construida en esa región, sino también «la apertura de nuevas colaboraciones con países de África, un mercado que puede ser muy interesante a largo plazo», ha indicado el titular de Agricultura.
[–> [–>[–>Corea del Sud se consolida, según el sector, como la destinataria más interesante, entre otras razones, porque es un destino al que se pueden enviar cortes o piezas del cerdo que allí tienen un alto consumo pero que en Europa apenas gozan de salida comercial. «En términos de valor el aumento en el primer trimestre ha sido del 72%, mientras que en volumen se ha elevado hasta el 128%, probablemente porque se han desviado hacia allí partidas destinadas a países que se cerraron y por la oportunidad coyuntural que supuso en ese momento Corea», apuntan fuentes de la conselleria. Los otros mercados asiáticos que han permitido ‘salvar’ la situación han sido Vietnam, Singapur y Hong Kong, «aunque sus crecimientos intensos han sido todavía insuficientes para compensar la pérdida china«, precisan las mismas fuentes.
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«Con China llevamos una década trabajando de manera muy sólida, pero es cierto que ahora está comprando menos porcino español», admite Daniel de Miguel, responsable del área de Internacional en la asociación interprofesional Interporc, que agrupa a representantes de toda la cadena del porcino, desde el productor hasta el vendedor final. De Miguel, que la semana pasada participó en el gran salón SIAL de Shangái, la feria de alimentos y bebidas más grande de Asia, explica que, por una parte, «los propios chinos han aumentado sus producciones de cerdo en los últimos años, con lo cual han reducido las importaciones en general», y, por otra, «se ha notado el impacto de la peste porcina, que ha impedido que una docena de empresas de la provincia de Barcelona muy potentes pudieran exportar hacia allí».
[–>[–>[–>Caída de precios
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Lo que ha pasado con las exportaciones es que el sector, que se encontró con una gran cantidad de producto justo en el momento de la declaración de la peste porcina africana en Catalunya, a las puertas de la Navidad, priorizó la salida hacia los mercados europeos. «La pérdida de los mercados ‘premium’ asiáticos obligó a redireccionar exportaciones hacia países de la UE, más accesibles pero también menos rentables«, observa desde Agricultura. La consecuencia ha sido, ha admitido Ordeig, «que en términos de valor ha habido un descenso de algo más del 14%«.
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El modelo exportador se ha mantenido, sí, «pero con un claro deterioro de márgenes y una dependencia creciente de los mercados intracomunitarios. En este contexto, además, los precios han experimentado una fuerte reducción, de hasta el 16,6%, algo que tiene una doble lectura. Para los ganaderos, que amenazan con reducir la producción para tratar de que los precios remonten, la situación es ahora mismo crítica, con unas pérdidas que estiman en más de 900 millones de euros. Para la industria, en cambio, el semestre ha sido positivo, según admitía esta semana un elaborador de salchichas de fráncfurt en conversación con este diario.
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