la madre entró para intentar sacarlo
el rescate de Un niño de tres años cayó a un pozo de 16 metros. En lo profundo de Turleque, Toledo, Fue tan complicado como un parto.. La mayor complejidad la presentaba la estrecha boca del pozo, de apenas un palmo. Sólo así se podía realizar el rescate y era incompatible con el tamaño del cuerpo de un bombero.
En este sentido, Alejandro Cedena, sargento del Área Provincial de Prevención de Incendios de Toledo, señala que «la complicación fue conseguir que entrara un bomberouno o dos, como fue el caso, y sacar tanto al menor como a los bomberos”.
Al llegar a la finca, ubicada entre Turleque y Tembleque, los bomberos constataron la preocupante situación familiar: el menor había caído a un pozo y la madre había entrado para intentar rescatarlo. Así, lo primero que hicieron fue comprobar las dimensiones del pozo, que tenía una boca estrecha, de apenas 35 centímetros de lado, aunque el diámetro interior superaba el metro.
Precisamente eso hizo que fuera más fácil llegar a el niño, que esperaba plenamente consciente y estable y «respondió a los estímulos, aunque estaba en un nivel de shock como lo estaría cualquier otra persona» que ha caído a un pozo, como señala Cedena.
Los vecinos dicen que la familia estaba celebrando en ese momento el niño cayó al pozo. Por su parte, el Seprona investiga los hechos, si el pozo estaba puesto o no y si el pozo estaba regulado.
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