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La nueva ola tecnológica, «Deep Tech», ya está aquí y habla español

La nueva ola tecnológica, «Deep Tech», ya está aquí y habla español
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  • Publishedjulio 12, 2026




En el complejo tablero de la gestión de activos financieros, donde la incertidumbre suele ser la única constante, emerge una estrategia que busca no sólo la rentabilidad, sino la soberanía tecnológica. Big Sur Ventures, firma de capital riesgo con más de doce años de experiencia en España, ha estado a la vanguardia de la nueva ola tecnológica, la llamada “Deep Tech”.un movimiento que promete transformar la estructura industrial del continente.

Después de décadas en las que el término “tecnología” era sinónimo de aplicaciones de software o Internet, Big Sur ha girado hacia la tecnología profunda, basada en la ciencia y la ingeniería compleja. La estrategia Big Sur responde no sólo a una oportunidad científica, sino a un cambio sísmico en la geopolítica global. José Miguel Herrero, director de la empresa, cree que se ha acabado la ingenuidad de pensar que Rusia y China se convertirían en democracias liberales, dejando a Europa con peligrosas dependencias en sus cadenas de suministro. y en el campo energético. «Hemos creado dependencias brutales en la cadena de suministro. Europa, al igual que Estados Unidos, se ha desindustrializado salvajemente en las últimas décadas”, advierte.

Ante este escenario, urge la recuperación de la industria, que, sin embargo, no involucrará manufacturas tradicionales, sino productos de alto valor agregado. Incluso el sector de defensa, impulsado por la presión de figuras como Donald Trump, se ha convertido en un motor necesario de innovación.

Con inversiones que han impulsado más de 1.000 millones de euros en sus participadas durante la última década, Big Sur Ventures se ha convertido en la firma de referencia del “Deep Tech” en España, invirtiendo en empresas y proyectos de diversos sectores desde su fase inicial hasta convertirlos en empresas sólidas y rentables.

El cuarto fondo de Big Sur Ventures, llamado Ariadnerepresenta, precisamente, la consolidación de la firma en la nueva era de innovación industrial y tecnológica. Este vehículo inversor, cuyo objetivo es alcanzar los 100 millones de euros, marca un punto de inflexión estratégico al centrarse exclusivamente en la ciencia profunda y la ingeniería compleja.

Empresas

En su portafolio exhibe ejemplos tangibles de esta nueva ola. uno de ellos es flotatec, empresa madrileña líder mundial en la fabricación de ánodos de silicio para baterías. El silicio ofrece diez veces la densidad energética del carbono, un material cuyo suministro hoy está controlado casi en su totalidad por China. Las baterías de iones de litio basadas en ánodos de silicio permiten levantar un helicóptero o hacer que un coche recorra 2.000 kilómetros con una carga de un minuto.

Otra empresa es LuxQuanta, con sede en Barcelona, ​​que trabaja en comunicaciones cuánticas para blindar la ciberseguridad ante la inminente llegada de la computación cuántica. Su tecnología utiliza fotones para garantizar que cualquier intento de interceptación sea detectado instantáneamente gracias a las leyes de la física. Semiconductor de nanopotencias, por su parte, ha desarrollado un chip propietario (nPZero) que soluciona uno de los problemas más persistentes de la electrónica: mantener en funcionamiento los dispositivos que funcionan con baterías durante años sin necesidad de sustituirlas.

En este momento, España es ya el cuarto mercado de capital riesgo de Europa, situando a Madrid y Barcelona entre los diez hubs más importantes del continentey puede convertirse en un centro neurálgico de “Deep Tech”. «España cuenta con talento, infraestructuras y centros de investigación de primer nivel mundial. Además, a diferencia de décadas pasadas, cuando la aspiración era ser funcionario o trabajar en la gran banca, el emprendimiento ha ganado legitimidad social, convirtiéndose en una opción profesional respetada”, añade Herrero.

Sin embargo, el camino no está exento de obstáculos. Uno de los principales problemas, en su opinión, es la creación de regulaciones masivas que dificultan la creación de empresas. «Las leyes suelen estar muy por detrás de las necesidades reales del mercado»apostilla. A esto se suma también afcalidad desfavorablelo que constituye un gran impedimento para atraer y retener talento, ya que requiere en ocasiones pagar impuestos antes de haber obtenido el beneficio.

A pesar de los desafíos regulatorios, Big Sur mantiene una visión optimista basada en el mayor talento STEM de Europa frente a Estados Unidos. Para el director asesor, Invertir en España no es sólo una cuestión de rentabilidad, que, asegura, es competitiva y, en muchos casos, mejor que la de Estados Unidos, sino también de legado. «Quiero tener a mis hijos y a mis nietos cerca… ¿Cómo lo conseguimos? Creando empleo relevante”, concluye Herrero.



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