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La policía desmantela una carrera ilegal con 17 denuncias por ITV caducada y cinco vehículos sin seguro

La policía desmantela una carrera ilegal con 17 denuncias por ITV caducada y cinco vehículos sin seguro
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  • Publishedmayo 11, 2026



Más de 200 personas Se reunieron en el polígono industrial de Can Valero para presenciar una carrera de coches ilegal que acabó con una amplia intervención policial, decenas de multas y varios conductores identificados.

Un episodio que pone el combinación peligrosa Motor, espectáculo y absoluta falta de responsabilidad.

Un polígono transformado en traza.

El espectáculo tuvo lugar en la madrugada del 3 de mayo. entre las doce y cinco y las dos y media de la madrugada. En aquel momento, las calles del polígono industrial de Mallorca dejaron de ser vía pública y se convirtieron, en realidad, en un circuito improvisado.

Tres Los coches fueron los protagonistas de una primera exhibición de maniobras extremas: derrapes deliberados, sobrevirajes y los famosos trompos, realizadas ante un público que no sólo observaba sino que animaba cada acción con entusiasmo.

Tras esta primera fase, los pilotos pasaron a una segunda aún más peligroso: una carrera de velocidad online, que se disputa consecutivamente muy por encima de los límites permitidos y realizando adelantamientos irregulares entre ellos.

Todo ello, en un entorno urbano abierto al tráfico y sin ningún tipo de medida de seguridad, ni para los participantes ni para los visitantes.

Desarticulan una carrera ilegal en Palma ante más de 200 participantes | Imprimir Europa.

Reacción policial y tensión.

La Policía Local de Palma detectó la concentración al observar una conducta claramente constituida violación muy grave. Sin embargo, la presencia de una multitud numerosa e insolente obligó a extremar las precauciones.

Los agentes solicitaron refuerzos y varias patrullas Grupo de acción preventiva Acudieron rápidamente al lugar para asegurar la zona, garantizar la integridad de los efectivos y poder actuar con garantías.

Gracias a esta distribución, dos de los tres Los vehículos involucrados fueron interceptados. Ambos conductores eran varones mayores de edad y de nacionalidad española.

El tercer coche logró abandonar la zona antes de ser detenido. Las investigaciones también permitieron identificar a su conductor.. Una fuga que no exime de responsabilidad y que previsiblemente tendrá consecuencias administrativas y, en su caso, penales.

Vehículos sin condiciones legales

La revisión posterior reveló una circunstancia especialmente preocupante: uno de los coches circulaba con la Inspección Técnica de Vehículos venció durante más de dos años y, además, no tenía seguro obligatorio de responsabilidad civil.

Quiero decir, ese era un vehículo. nunca debería haber existido y que, de haber provocado un accidente, habría dejado un escenario con graves consecuencias humanas y económicas.

Este detalle no es anecdótico. En la zona de concentraciones ilegales no es extraño encontrar coches modificados sin homologación, con mal mantenimiento o directamente ilegales. Una acumulación de riesgos que multiplicar las posibilidades de un accidente.

La policía controla Francia.

Las sanciones y el mensaje

Al finalizar el operativo, la Policía Local constató infracciones muy graves por conducción imprudente y participación en carreras no autorizadas, tal y como especifica la ordenanza Normas generales de circulación.

En total, formularon 17 denuncias por inspección vencida, cinco por no tener seguro obligatorio, 14 actos por incumplimiento de la ordenanza municipal de tráfico y otros seis Sanciones por infracción del código de circulación.

Más allá de los números, el episodio de Can Valero enviar un mensaje claro. La pasión por el automóvil y la conducción deportiva tiene espacios legales y seguros: circuitos, excursiones organizadas y eventos regulados. Transferir estas prácticas a la vía pública no sólo es ilegal, sino profundamente irresponsable.

Un fenómeno que persiste

carreras ilegales No son un problema nuevo, sino un problema que se adapta y reaparece. Las redes sociales, las llamadas rápidas y los cambios de ubicación dificultan el control. Ante esto, las autoridades insisten en la vigilancia y sanciones ejemplares. Porque en carretera, a diferencia de lo que ocurre en el circuito, un error no sólo se paga con segundos perdidos, sino con tornillo.



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