La princesa Charlène y su hija Gabriella comparten el privilegio de blanco en la histórica visita del Papa León XIV a Mónaco
Día histórico que se ha vivido Mónaco con la primera visita oficial de un Papá al Principado. Este sábado 28 de marzo la familia Grimaldi ha recibido Papa León XIV, que ha realizado un viaje apostólico relámpago a Principado.
Casi toda la familia monegasca se ha reunido para tan solemne ocasión. Desde Príncipe Alberto II y Charlene de Mónaco y sus hijos, jacques y gabriellahan sido los encargados de recibir al Sumo Pontífice en la Palacio principesco.
Allí, una vez más, los más pequeños han brillado con luz propia. El mellizosque el próximo 10 de diciembre cumplirán 12 años, se han convertido en protagonistas absolutos, saludando desde el balcon y protagonizando una imagen para el recuerdo junto al Pontífice.
Ahora bien, si ha habido una imagen que ya ha dado la vuelta al mundo esa ha sido la imagen de la princesa Charlène y su hija Gabriella, recibiendo a León XIV. ambos vestidos de blanco inmaculado.
Protegido por la llamada ‘privilegio blanco’, madre e hija Rompieron el protocolo negro con dos estilos de inspiración litúrgica que han resaltado tanto la condición católica de la casa Grimaldi como la excepcionalidad del evento.
Mientras que el príncipe Alberto y su heredero Jacques optaron por el clásico traje oscuro, toda la atención se ha centrado en la etérea silueta de Charlène y en la presencia cada vez más visible de la joven princesa.
La visita del Papa apenas nueve horas de duración, es El primer viaje europeo de León XIV en 2026 y la primera vez en casi cinco siglos que un pontífice pone oficialmente un pie en Mónaco.
El programa del día incluyó, además de la recepción de la familia real monegasca, una encuentro con la comunidad católica en la catedral y uno Misa masiva en el estadio Luis I.
Pero fue la ceremonia de bienvenida en el patio de honor la que ofreció la instantánea más simbólica: el Papa saludando a los Grimaldi, con Charlène y Gabriela vestidas de blanco frente al mar de trajes oscuros y mantillas negras del resto de invitados.
En esta visita histórica no han faltado las hermanas del soberano, las princesas. Estefanía y carolinaasí como Carlota Casiraghi Pedro y su esposa, Beatriz Casiraghi; y Luis y María Ducruet.
Él ‘privilegio blanco’ Se trata de una norma muy específica del protocolo vaticano que autoriza sólo a un pequeño grupo de reinas y princesas católicas a vestir este color en presencia del Papa, mientras que el resto de las mujeres deben vestir de negro.
Entre los pocos titulares de este derecho se encuentran, además de Charlène, el Reina Letiziael Reina Matilde de Bélgica y la gran duquesa María Teresa de Luxemburgo.
La Princesa de Mónaco ya había hecho uso de este privilegio en mayo de 2025, durante la misa de apertura del pontificado de León XIV en el Vaticano, donde lució un vestido midi blanco con discretos bordados.
La novedad ahora ha sido ver a su hija Gabriella acompañarla en esa fotografía, reforzando la imagen de continuidad católica de la dinastía monegasca.
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