La razón por la que cada vez más gente echa vino blanco a la lavadora y se olvida de las pinzas
Tender la ropa al aire libre es una de las formas más eficaces de conservarla fresca y bien ventilada. Sin embargo, cuando llega el momento de recoger la colada, es habitual encontrarse con esas marcas poco estéticas que dejan las pinzas sobre las prendas. Existen muchos remedios para intentar eliminarlas. Algunos son bastante conocidos, pero hay uno que no todo el mundo utiliza y que resulta tan sencillo como eficaz.
[–>[–>[–>Olvídate de recurrir al secador o a la plancha para hacer desaparecer las señales de las pinzas. En estos casos, lo mejor es buscar una solución práctica que no obligue a perder tiempo ni a gastar energía. Hay quienes humedecen ligeramente la zona marcada con un pulverizador y después aplican aire caliente con el secador, estirando el tejido con las manos para suavizar la arruga. Otros prefieren utilizar una plancha de pelo a baja temperatura, presionando la parte afectada cuando la tela todavía está algo húmeda.
[–> [–>[–>El problema de estos métodos es que, además de consumir electricidad, pueden acabar dañando la prenda si se aplica demasiado calor. También resultan poco cómodos cuando hay que repetir el proceso en varias marcas o en distintas piezas de ropa. Al final, lo que parecía una solución rápida puede convertirse en una tarea pesada y bastante aburrida.
[–>[–>[–>
Otro truco que algunas personas emplean es el de los libros. Consiste en colocar la prenda extendida sobre una superficie plana y poner encima un libro pesado justo sobre la marca de la pinza. Después se deja actuar durante toda la noche para que el peso ayude a alisar el tejido. Para este método se recomiendan libros de tapa dura, e incluso se pueden apilar varios para aumentar la presión. Sin embargo, solo suele funcionar cuando la marca es muy leve y no resulta igual de efectivo en todos los tipos de tela.
[–>[–>[–>Todos estos remedios requieren tiempo, paciencia o consumo de energía. Por eso hay una alternativa mucho más cómoda que aprovecha un gesto cotidiano. La mayoría de las personas se ducha al menos una vez al día, especialmente cuando llegan los primeros días de calor. Basta con colocar la prenda que se quiere usar en una percha y llevarla al baño antes o durante la ducha. La percha debe situarse cerca de la zona de la ducha, pero siempre protegida de las salpicaduras de agua.
[–>[–>[–>
Después de terminar, solo hay que dejar la prenda colgada durante unos diez minutos con la puerta del baño cerrada. El vapor que queda en el ambiente, unido al propio peso de la ropa, ayuda a que el tejido se relaje de forma natural. Así, las marcas de las pinzas se van suavizando hasta desaparecer sin necesidad de secadores, planchas ni otros aparatos.
[–>[–>
[–>La lavadora es otro de esos electrodomésticos imprescindibles en cualquier casa. Sin embargo, no todo el mundo sabe que muchas veces la ropa no sale como debería porque el propio aparato no está suficientemente limpio. Aunque por el tambor y las tuberías pase agua de forma constante, con el uso pueden acumularse restos de suciedad, humedad e incluso moho en distintas partes de la máquina.
[–>[–>[–>
Por este motivo, mantener la lavadora limpia es fundamental. No hace falta complicarse demasiado, ya que con algunos cuidados sencillos se puede conseguir que funcione correctamente durante más tiempo. Una limpieza adecuada no solo ayuda a mejorar el resultado de la colada, sino que también contribuye a alargar la vida útil del electrodoméstico.
[–>[–>[–>La acumulación de moho y cal puede afectar al rendimiento de la lavadora y provocar problemas en un aparato que se utiliza con mucha frecuencia. Por suerte, no es necesario recurrir a productos caros ni a detergentes especialmente fuertes para solucionarlo. Hay un ingrediente muy habitual en la cocina que puede servir de gran ayuda: el vinagre de vino blanco.
[–>[–>[–>
Este producto, que se utiliza a menudo para aliñar ensaladas, también puede actuar como aliado contra la cal y el moho. Para aplicarlo, basta con echar un poco de vinagre en un pulverizador y rociar el interior del tambor y la goma de la lavadora. Después se deja actuar durante una hora y se aclara con un paño humedecido en agua tibia. El vinagre ayuda a desinfectar, contribuye a eliminar el moho y también favorece la disolución de la cal acumulada.
[–>[–>[–>
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí