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La semana laboral de tres días llegará en los próximos años gracias a la IA

La semana laboral de tres días llegará en los próximos años gracias a la IA
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  • Publishedjunio 11, 2026




Corría el año 1926 cuando Henry Ford tomó una decisión que cambiaría para siempre la relación entre el ser humano y su trabajo: redujo la semana laboral de sus trabajadores de seis días a cinco. Un siglo después, con toda la revolución tecnológica acumulada, seguimos anclados en ese mismo patrón. Hasta ahora. «La semana laboral de tres días llegará en los próximos años gracias a la IA. Te lo garantizo», afirmó Eric Yuan, fundador y director ejecutivo de Zoom, en el SXSW de Londres. Sus palabras no son una broma ni una promesa vacía de Silicon Valley. Son la declaración de intenciones de una empresa que ha pasado de ser sinónimo de videollamadas a convertirse en lo que llaman un sistema de acción para el trabajo moderno, un ecosistema de inteligencia artificial agente capaz de transformar cada conversación en acción concreta.

Yuan invocó la figura de Ford como su héroe personal para ilustrar un paralelo obvio: si la industrialización pudo liberar un día completo de la semana hace cien años, la inteligencia artificial debería poder hacer lo mismo -o más- en nuestro tiempo. «Los viernes todos podríamos delegar el trabajo en trabajadores digitales o agentes digitales», explicó. «La IA de Zoom puede ayudar».

«Creo que las generaciones más jóvenes vivirán mucho mejor, tendrán más días libres para pasar más tiempo con la familia y viajar. Eso es algo que me ilusiona», afirmó. El CEO de Zoom no teme los efectos secundarios de esta revolución tecnológica y laboral: «La IA creará muchas oportunidades nuevas que la gente ni siquiera imagina o no se da cuenta todavía. En términos de creación de riqueza, no habrá una gran diferencia. La diferencia es que la gente tendrá más tiempo para disfrutar de su vida».

Preguntado por el riesgo de que la IA aumente la desigualdad entre trabajadores altamente cualificados y aquellos con funciones más operativas, Alex Shumway-Jones, director de Zoom para EMEA, señaló en declaraciones a LA RAZÓN que actualmente existe un desfase entre los perfiles de expertos en IA que demanda el mercado tecnológico y la educación, pero no es necesaria una titulación universitaria para especializarse en IA, dejando la puerta al sector abierta tanto a perfiles cualificados como a no cualificados. En materia de seguridad, Shumway-Jones aseguró que, por el momento, la IA de Zoom «sólo está arañando la superficie», ya que, con las «barandillas necesarias», respeta las reglas internas de las empresas y no puede tomar decisiones críticas de forma autónoma.

La plataforma que en 2020 se convirtió en el salvavidas de empresas, escuelas y familias ha mutado en algo mucho más ambicioso: una infraestructura de inteligencia artificial capaz de coordinar el trabajo humano con agentes digitales autónomos para convertir las conversaciones en resultados.

El corazón de esta transformación es AI Companion, el motor de IA agente que conecta todas las piezas del ecosistema Zoom. A diferencia de los asistentes de IA convencionales, que simplemente resumen las reuniones y dejan el seguimiento a los humanos, AI Companion está diseñado para actuar. Puede crear flujos de trabajo, ejecutar tareas en aplicaciones de terceros como Salesforce, Jira o ServiceNow y generar documentos estructurados a partir del contexto de las conversaciones.

«La próxima fase de la IA empresarial estará marcada por la capacidad de pasar de la conversación a la acción», explica Velchamy Sankarlingam, presidente de Producto e Ingeniería de Zoom. La plataforma ya no pretende sólo facilitar la comunicación, sino convertir cada reunión, llamada o interacción con los clientes en el detonante de una cadena de automatizaciones.

ZoomMate: el compañero que transforma las conversaciones en resultados

La pieza más reciente de este rompecabezas se llama ZoomMate y representa la encarnación más tangible de la visión de Yuan. Presentado la semana pasada, este compañero de IA funciona como una superficie de trabajo unificada que acompaña al usuario antes, durante y después de cada reunión para ayudarlo a pasar de las conversaciones a la ejecución sin perder el contexto en el camino. “El lugar donde se trabaja hoy en día son las reuniones y los canales de comunicación”, dijo Shumway-Jones.

«Si nos fijamos en lo que hacemos todos los días, dedicamos tiempo a la interacción entre humanos (como una llamada de Zoom o una conversación en persona) o interactuamos con sistemas informáticos para completar tareas. Hay dos pasos: la interacción entre humanos y la interacción entre humanos y sistemas. Con la IA estamos consolidando esos dos pasos en uno», explicó Yuan. “Consiste en tomar conversaciones y, sin tener que hacer trabajos manuales y repetitivos, realizar acciones de forma autónoma”, afirmó Alex Shumway-Jones.

A partir de la visión de “sistema de acción” presentada por la empresa en marzo, sus capacidades se articulan en tres ejes: buscar, coordinar y ejecutar. En el primero, ZoomMate rastrea información relevante no sólo dentro de Zoom, sino también en la web y en herramientas empresariales conectadas, respetando siempre los permisos de acceso definidos por la organización. En el segundo, agentes inteligentes monitorean proyectos, identifican los próximos pasos y desencadenan acciones de seguimiento sin intervención humana. En el tercero, el sistema transforma las conversaciones en resultados concretos: presentaciones, documentos, hojas de cálculo e informes listos para usar.

Un equipo de ventas puede, por ejemplo, recuperar información de la cuenta de Salesforce antes de una llamada, actualizar automáticamente las oportunidades de ventas al finalizar y generar propuestas de seguimiento a partir de la transcripción, todo sin cambiar de aplicación. Un departamento de recursos humanos puede responder preguntas sobre políticas internas y activar procesos de incorporación cuando se confirma una nueva contratación.

La Suite de Productividad: del documento en blanco al trabajo terminado

Como complemento a ZoomMate, la empresa ha lanzado su AI Productivity Suite, un conjunto de herramientas diseñadas para eliminar uno de los males endémicos del trabajo moderno: empezar siempre desde cero. La suite incluye Zoom Canvas (espacios de trabajo colaborativos), Zoom Slides (presentaciones), Zoom Sheets (hojas de cálculo) y Zoom Paper (documentos). Todos comparten una característica diferenciadora: no parten de una página en blanco, sino del contexto de las conversaciones que ya han tenido lugar.

«Las herramientas de inteligencia artificial actuales pueden capturar conversaciones o generar contenido, pero a menudo carecen del contexto completo de las conversaciones de las personas en reuniones, chats, correos electrónicos y encuentros cara a cara», dijo Russell Dicker, director de producto de Zoom. Productivity Suite de Zoom mantiene el trabajo vinculado a las decisiones que le dieron origen, permitiendo que los documentos se actualicen automáticamente a medida que evolucionan los acuerdos. El enfoque es especialmente atractivo para consultores, agencias y pequeñas empresas que pasan horas reformateando notas, redactando propuestas y actualizando informes. Una llamada de descubrimiento puede transformarse en una presentación refinada en minutos.

Beyond Workplace: telefonía y atención al cliente

El alcance de la IA de Zoom se extiende más allá de Zoom Workplace, la plataforma de trabajo todo en uno. La empresa también ofrece Zoom Phone, que presta servicios a más de diez millones de usuarios en todo el mundo, y Zoom CX, su solución de centro de contacto. En telefonía, la compañía ha introducido flujos de trabajo que permiten redactar correos electrónicos automáticamente después de una llamada, una recepcionista virtual con la capacidad de gestionar interacciones de SMS las 24 horas del día y una experiencia móvil que preserva las funciones de IA en cualquier dispositivo.

En el ámbito de la experiencia del cliente, AI Expert Assist 3.0 actúa como un colaborador en tiempo real con agentes humanos, ofreciendo orientación contextual y ejecutando tareas automáticamente. Los líderes empresariales pueden hacer preguntas en lenguaje natural sobre el desempeño de su equipo y obtener información basada en el análisis de transcripciones e interacciones.

Mención especial merece la traducción de voz en tiempo real integrada en Zoom Meetings, que permite a los participantes hablar en su idioma nativo mientras otros escuchan la traducción simultánea. Destaca también la detección de deepfakes, una tecnología de seguridad que identifica audio o vídeo sintético durante las reuniones y lanza alertas inmediatas.



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