La SEPI cumple con el pacto alcanzado con Escribano para forzar su salida y retoma la integración de Indra y EM&E
La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) ha comenzado a cumplir parte de los acuerdos alcanzados con Ángel Escribano para forzar su salida de la presidencia de Indra.
El pasado miércoles, Escribano presentó su dimisión tras cinco semanas de acoso y derribo del Gobierno tras las presiones del Ejecutivo que le llevaron a cerrar un pacto de no agresión entre los partidos.
EL ESPAÑOL-Invertia ya anunció el mismo miércoles que la SEPI y Escribano Habían cerrado un acuerdo en el que se mantenía abierto el grifo del crédito para EM&E, contratos de ayudas públicas y defensa.
Pero a Escribano también se le prometió que se desbloquearía la integración entre las dos empresas, germen de la crisis de gobernanza.
Y así ha sido. Desde esta semana las dos partes Han abierto públicamente la puerta a la reanudación de las negociaciones, aunque de forma muy preliminar.
Tanto los hermanos Ángel como Javier Escribano, como la propia SEPI, han manifestado su voluntad de sentarse a hablar.
No hablamos de negociaciones formales, pero sí de primeros acercamientos en el marco de la paz que se vive en el consejo de Indra desde la salida de Escribano y la llegada del nuevo presidente, Ángel Simón.
A ello también contribuye la figura de José Vicente de los Mozos. El CEO ha puesto a prueba la integración y llevaba un mes buscando alternativas.
Todo ello hasta que la SEPI lanzó una dura carta acusando a Escribano de conflicto de intereses y reclamando veladamente su salida para continuar con el proceso.
Al día siguiente, Escribano lanzó una orden renunciando a la integración, pero permaneciendo en el cargo. Una semana después dejó su cargo, lo que lo destrabó todo.
La operación que se había manejado pasó por diferentes etapas: desde una compra por 2.000 millones, pasando por un intercambio de acciones e incluso la creación de una nueva empresa únicamente centrada en defensa.
En cualquier caso, la SEPI anticipa que cualquier operación se llevaría a cabo siempre que sea la empresa la que mantenga el control.
Con todo, la posible integración entre Indra y EM&E es una medida que tranquilizará a los mercados que han penalizado a Indra con un fuerte desplome bursátil. coincidiendo con las guerras internas de la empresa.
Integración con EM&E
Esto es lo que esperan los fondos de inversión de Indra, que controlan el 15% de la compañía y que han apoyado públicamente esta integración. Creen que es la única manera de que Indra pueda hacer frente a los 16.000 millones de euros de cartera que tiene para los próximos años.
En el Gobierno creen que se puede trabajar en un plan industrial que agrade a los independientes y a los fondos de inversión que Todavía controlan alrededor del 15% de la empresa.
Esto significa abordar operaciones de fusiones y adquisiciones que generen crecimiento y valor. Y aquí el primero que vuelve a la mesa es la integración con EM&E, el favorito de Amber y Oughourlian.
La SEPI y el Gobierno nunca se opusieron a la operación. Sólo temían que Escribano lo utilizara para controlar a Indra junto con los fondos.
Junta Directiva
Pero ahora, con uno de los dos Escribanos fuera del consejo, con un presidente apoyado por la SEPI y un consejero delegado a tono con el Gobierno, todo cambia.
Por eso el Ejecutivo confía en que esta mayoría de investidura -aunque mínima- apoye una eventual integración, pero con sus condiciones: a un precio razonable y asegurando a SEPI el control de cualquier empresa resultante.
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