“La tradición está siendo un freno”
EL Asociación de ciclistas profesionales decidió actuar y apoyar públicamente la tesis de Tadej Pogacar sobre un reajuste del calendario. Lo que empezó como una reflexión del esloveno sobre el orden del Giro y la Vuelta acabó abriendo un debate más profundo: ¿tiene sentido seguir compitiendo con un calendario diseñado para un clima que ya no existe?
Pogacar sugirió hace unos días que revertir el Giro de Italia y LaVuelta sería la única forma real de plantearse competir plenamente en ambas pruebas. “Sería mucho mejor por la temperatura y por poder asistir”, admitió el campeón del Tour, que no oculta que le gustaría volver algún día a la ronda española. El comentario no cayó en saco roto. Adam Hansen, presidente de la ACP, aceptó el desafío, se subió a la misma bicicleta… y pisó los pedales aún más fuerte.
“Quienes han vivido el Giro en la nieve o en una Vuelta asfixiante saben de lo que hablo” Irónicamente el australiano, que fue más allá del simple intercambio de fechas. Dice que la inmovilidad es la verdadera carga del ciclismo moderno. “La tradición es un freno”, lamentó antes de desvelar su propuesta emblemática: retrasar dos semanas todo el bloque europeo. No sólo el Giro -como ya había propuesto la RCS- sino todo el calendario.
El argumento climático refuerza su discurso: los inviernos se hacen más largos, los veranos cambian y el tiempo real no se corresponde con las fechas históricas del ciclismo. “Si el clima cambia, la lógica es que las razas también cambien”, defendió. Este ajuste, afirma, permitiría a los corredores descansar verdaderamente durante la Navidad y evitar los preparativos de la contrarreloj con mal tiempo. Además, las primeras pruebas en España serían más atractivas sin la lluvia que las condiciona hoy. Hansen no habló de una revolución inmediata, pero el mensaje ya ha sido enviado. Pogacar abrió la puerta; la ACP impulsó el marco
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