La UE defiende el sector de la industria del metal y el acero y llama a la creación de demanda

El metal y el acero se han convertido en sectores clave no solo para reforzar la industria europea sino para blindar los suministros ante la alta tensión geopolítica, el día en que el presidente de EEUU, Donald Trump, prevé anunciar su nueva ronda de aranceles. La Comisión Europea ha presentado este miércoles en el Parlamento Europeo en Estrasburgo su plan para apoyar a la industria siderúrgica y metalúrgica con el objetivo de garantizar su viabilidad, haciendo una llamada a aumentar la demanda doméstica frente a la creciente competencia global y los altos costes operativos.
«En el día que el presidente Trump ha decidido llamar ‘de la liberación’, os invito a la urgencia», ha dicho el vicepresidente de la Comisión Europea (CE) para la Estrategia Industrial, Stéphane Séjourné, ante el hemiciclo del Parlamento Europeo en Estrasburgo. Séjourné ha celebrado la «unanimidad e invitación a ponerse manos a la obra rápidamente» en torno al plan para el sector metalúrgico europeo, destacando que la ambición de la Comisión es «ir rápidamente» en su aplicación.
El vicepresidente advirtió que «para el sector es la última llamada» para establecer un plan «concreto, organizado y estructurado» que garantice la «seguridad y competitividad» de la industria. En este sentido, puso de relieve el peso del «mercado público», que representa «el 14% del PIB europeo», como elemento clave para «crear la demanda necesaria«.
Restricción de las exportaciones
Séjourné también se refirió a la necesidad de abordar la exportación de materiales estratégicos. «Las exportaciones de chatarra se han doblado», señaló, en referencia a los metales que se usan para otras industrias, dejando abierta la posibilidad de que la Comisión trabaje «en restricciones a las exportaciones si es necesario en las próximas semanas y meses».
El sector, clave para la seguridad de suministro de la UE, enfrenta una fuerte competencia global y elevados costes operativos, lo que ha llevado a Bruselas a plantear nuevas medidas para acelerar la transición hacia una industria más sostenible y competitiva. Esto, en un contexto europeo marcado por el encarecimiento de la energía y la necesidad de inversiones para la descarbonización, factores que afectan no solo al acero y el metal, sino también a otras industrias de alto consumo como la química, la papelera, la cementera y la del vidrio.
Minería europea
Cambiando del francés al español, Séjourné trasladó «sus condolencias a los mineros muertos en Asturias» y subrayó que «siempre es un sector en el que es peligroso trabajar», aunque recordó que «las condiciones han cambiado mucho» en las últimas décadas.
El vicepresidente defendió que prefiere fomentar la «actividad minera en Europa» antes que en África, «donde no se pueden garantizar» ciertos estándares ambientales y laborales.
En este sentido, reconoció la «dependencia» europea en materia de materias primas. En cuanto a la competitividad industrial, enfatizó que «las condiciones en China no están vinculadas a un compromiso verde y de derechos de trabajador», pero recalcó que la competitividad europea «no está marcada por eso, sino que hay que trabajar» en medidas estructurales para fortalecer el sector en la UE.
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