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la ZBE de Palma activa cámaras para multar a los coches sin etiqueta

la ZBE de Palma activa cámaras para multar a los coches sin etiqueta
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  • Publishedjulio 17, 2026



La Zona de Bajas Emisiones (ZBE) de Sóller, Mallorca, ha activado su sistema de control con cámaras de lectura de matrículas para sancionar a los conductores que accedan al centro sin autorización. la multa es 200euros y la infracción se detecta automáticamente, según la ordenanza municipal que comenzó a regir en febrero.

El acceso al núcleo urbano queda ahora limitado a los vehículos de residentes autorizados por el Ayuntamiento y Coches 100% eléctricos.. Cualquier otro conductor que atraviese una de las vías delimitadas por la ZBE sin permiso recibirá una multa, que podrá ser acumulada si se repite la entrada, multiplicando el importe final.

Las cámaras no sólo fotografían las matrículas. Luego comparan los datos en tiempo real con la base de datos de vehículos autorizados. el sistema no deja lugar al error humano: Un cruce sin permiso activa el expediente de sanción, incluso si el infractor no sabe que ha entrado en la zona restringida. El perímetro de la ZBE se diseñó para proteger el centro histórico y las calles más estrechas, donde el tráfico era especialmente molesto para los residentes.

¿Qué cambia exactamente?

La ZBE de Sóller no es una recomendación. Se trata de una prohibición de circulación para miles de vehículos, en particular para todos aquellos que no están inscritos en el registro municipal de vehículos autorizados. La única excepción automática son los coches puramente eléctricos, a los que se puede acceder sin documentación adicional.

El resto de vehículos –diésel, gasolina, híbridos no enchufables, incluso aquellos con etiqueta ECO o Zero procedentes de otras ciudades– requieren un permiso explícito. Los residentes registrados en la zona reservada y los vehículos de servicio (emergencia, reparto, asistencia) ya aparecen en la lista de autorizados, pero si no estás, La única forma de evitar la multa es no entrar..

La ordenanza también creó una circunvalación alrededor del centro para organizar los flujos. La entrada principal a ZBE es por la calle Cetre y la salida es por la calle Isabel II, siguiendo por la calle Murterar y otras calles. Esta nueva mecánica pretende permitir que cualquiera que simplemente necesite cruzar la ciudad pueda hacerlo sin entrar en el área protegida.

Cámaras y multas de 200 euros

El corazón del sistema sancionador son las cámaras de control de acceso. Están ubicados en los puntos de entrada a la ZBE y registran todas las matrículas. Si el vehículo no está presente en la lista de autorizados, el sistema genera un expediente y la multa de 200 euros se tramita automáticamente, sin necesidad de la presencia de un agente en la calle.

Naturalmente, la legislación prevé una forma de regularizar el acceso dentro de los cinco días siguientes a la entrada. Si un conductor accede por urgencia justificada o por alguna de las 28 casos excepcionales incluido en la ordenanza, podrá tramitar una autorización con carácter retroactivo e impedir la tramitación de la multa. Fuera de este plazo la sanción continúa.

No hay carencia ni aviso sin multa: a partir de febrero pagará quien entre sin permiso. Y si vuelve a ocurrir, el castigo se acumula.

Las cámaras comparan la matrícula en tiempo real con la base de datos autorizada: si no estás en la lista, la multa de 200 euros es automática.

Cómo evitar la multa: aparcar y viajar

La alternativa para visitantes y conductores sin permiso es sencilla: dejar el coche afuera. El Ayuntamiento ha aprobado cuatro aparcamientos y servicios de transporte en la calle Desvío (el desviament), a unos diez minutos andando del centro. Están situados en la zona azul y se gestionan mediante el sistema ORA, por lo que es recomendable consultar las condiciones del aparcamiento antes de bajar del vehículo.

Desde allí se puede llegar andando al centro histórico sin riesgo. La recomendación general, según fuentes municipales, es planificar la llegada, aparcar en el exterior y evitar circular dentro del centro urbano sin autorización.

Una ZBE que replica el modelo de otras localizaciones

La medida adoptada por Sóller sigue la estela de otras ciudades españolas que ya tienen activas sus zonas de bajas emisiones al amparo de la ley de cambio climático y transición energética. Aquí, sin embargo, la atención no se centra en la etiqueta ambiental de la DGT -que en muchos municipios marca el acceso- sino en una la oficina de registro municipal cerrada esta prioridad se da al registro y a las necesidades locales. Es decir, un coche con etiqueta ECO procedente de Madrid no tiene derecho de entrada automática a Sóller.

Esta diferencia es fundamental para el conductor que veranea en Mallorca. Los vehículos de alquiler o turismos particulares procedentes de fuera del municipio sólo podrán acceder si cuentan con autorización expresa y la carga de la prueba recae en el conductor. Mientras en Palma todavía se están definiendo o implementando progresivamente las restricciones ZBE, Sóller ya está multado desde febrero.

A partir de ahora, cualquier turista o visitante ocasional que desee acercarse al centro de Sóller en coche deberá informarse antes de viajar. La tecnología de las cámaras no distingue entre confusión y reincidencia y, a 200 euros por infracción, ignorar la norma resulta caro.



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