lágrimas, risas y Yolanda Ramos
18.000 almas se reunieron anoche en el Palau Sant Jordi asistir a la auténtica liturgia que los conciertos de rosalía de su’Tour de lujo‘. Hace apenas unas horas, la artista catalana ofrecía el primer concierto de la gira durante su paso por Barcelona y la montaña de Montjuïc fue testigo de la consagración musical y mística del artista de Sant Esteve Sesrovires, finalmente en casa tras inaugurar gira en León y continuar por ParísZúrich, Milán, Madrid y Lisboa.
Después de media hora de espera, el telón se abrió para revelar a unos trabajadores con una caja en la que se encontraba dentro. Rosalía vestida con tutúcomo si fuera una bailarina en una caja de música. ‘Sexo, violencia y neumáticos’ y ‘Reliquia’ fueron sus primeros temas, y Sant Jordi rugió con su «Crecí y aprendí nervio, por Barcelona».
La ilusión por cantar en su ciudad Rosalía sólo le permitió decir luego «Merci, Barcelona». Y entonces sonaron ‘Porcelana’ y ‘Divinize’, en precioso contraste con la dulce voz de la catalana y el juego de tejidos de sus bailarines. «Te diré una cosa, Barcelona, te quiero con locura. Cvivir en tu ciudad es una experiencia que se impone en tie, porque es el lugar que te ha visto crecer, el lugar que te confronta con quién eras y quién eresEl lugar donde no puedes escapar de ti mismo», logró articular finalmente Rosalía en catalán entre lágrimas, para luego continuar con ‘Mio Cristo piange diamanti’.
Su fusión entre lo orquestal y lo electrónico se hizo patente con ‘Berghain’, que transformó el tema de Sant Jordi en un gran deliriouna fiesta que continuó con ‘Saoko’ -el primer atisbo de ‘Motomami’-, ‘La fama’ y ‘La combi Versace’, antes de lanzarse al espectáculo de danza contemporánea de ‘De madrugá’ y desaparecer tras el telón.
Luego llegó ‘El Redentor’, el primer corte recuperado de ‘Los Ángeles’, su debut en 2017, y más tarde, la catalana se convirtió en una gioconda recortada contra las montañas de Montserrat cantando ‘No puedo quitarte los ojos de ti’.
Yolanda Ramos se confiesa
El confesionario, en esta ocasión ocupado por el humorista Yolanda Ramos -futura colaboradora del programa de laSexta ‘Cara al Show’ de Marc Giró- hizo reír a carcajadas a los asistentes al concierto durante más de 10 minutos. Una anécdota triste sobre sexo desesperado y depilación nocturna quien nos dejó una lección: «Nunca te acuestes con un músico». Como era de esperarse, Rosalía luego cantó’la perla‘, el gran himno del despecho en nuestros días.
La teatralización de ‘Lux’ en Barcelona continuó con ‘sauvignon blanco‘ y la de Sant Esteve Sesrovires sobre el piano blanco del mallorquín Llorenç Barceló, viejo compañero del Taller de Músics, y una nueva escapada del escenario, esta vez para situarse en el centro de la pista, rodeado por la orquesta, y encadenar ‘Dios es un stalker’, ‘Memoria’, ‘La rumba del Perdon’ y ‘CUUUUuuuuute’, cerrado en una fusión con ‘Sweet Dreams’ (Se hacen de esto)’.
Ahora abajo y en el escenario principal. vestido como un angelRosalía volvió a recuperar ‘Motomami’ con ‘Bizcochito’ y ‘Desspechá’, antes de ofrecer ‘Novia robot’ y ‘Focu ‘ranni’, dos de los tres cortes exclusivos de la edición física de ‘Lux’, entre una lluvia de pétalos. El final llegó sólo con ‘Magnolias’.
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