Las aerolíneas mantendrán estables los precios de los billetes «por el momento» ante el riesgo de pérdida de demanda y cancelación de rutas
Las aerolíneas mantendrán las tarifas contenidas «por el momento» y evitarán subidas bruscas, a pesar del aumento de los costes operativos provocado por el aumento del precio del combustible, ante el riesgo de que, en un contexto marcado por la inflación, un aumento de precios afecte a la demanda. Aunque algunas compañías han comenzado a aplicar recargos por combustible, «el queroseno cuesta ahora el doble que antes del inicio de la guerra en Irán el 28 de febrero», el sector «no registra actualmente un aumento generalizado en el precio de los billetes», según el presidente de la Asociación de Líneas Aéreas (ALA), Javier Gándara, quien explicó a Efe que el aumento de los costes que soportan las empresas no se puede trasladar, en muchos casos, al precio de los billetes porque «no se trata sólo de una crisis de la aviación, sino de una crisis global» que está condicionando el comportamiento del mercado.
Recuerda que las familias también se enfrentan a la subida de los precios de la energía, los alimentos y las hipotecas, «lo que limita el margen de las compañías aéreas para subir el precio de los vuelos sin poner en riesgo el volumen de reservas», además de que las principales compañías que operan en España han cubierto hasta el 80% de su consumo de queroseno mediante contratos cerrados a precios previos al conflicto. «Esto amortiguará parcialmente el impacto del aumento de los precios del combustible durante los próximos meses de verano, a diferencia de otras aerolíneas que ya asumen el sobrecoste por todo su consumo», afirma.
Sin embargo, ha advertido de que la evolución de las tarifas a partir de otoño dependerá de lo que dure el actual contexto de altos precios de la energía, por lo que recomienda a los viajeros adquirir los billetes con antelación para evitar posibles subidas futuras, aún difíciles de predecir.
Las empresas siguen la situación «hora a hora, minuto a minuto» y, según Gándara, las cancelaciones registradas hasta el momento no responden a problemas de suministro. «No conocemos una sola aerolínea que haya suspendido operaciones por falta de combustible», aseguró. Lo que se está produciendo es una adaptación de la programación ante el fuerte aumento de los costes. Algunas aerolíneas están revisando rutas menos rentables y reduciendo parte de su oferta, aunque las cancelaciones y reajustes siguen siendo limitados en términos porcentuales, insistió.
El vicepresidente primero y ministro de Economía español, Carlos Cuerpo, ha mostrado esta semana su «preocupación» por una posible escasez de queroseno y el impacto que esto tendría en la temporada turística porque, aunque España tiene el suministro garantizado, es importante que el tema se aborde desde la UE y no sólo desde una perspectiva nacional.
En este sentido, Gándara ha precisado que una posible escasez de queroseno no se produciría de forma repentina. «No es una situación en la que un día abres el grifo y deja de salir combustible. Este tipo de problemas se anticipan con varias semanas de margen». Para evitar cancelaciones y cierres de rutas por el riesgo de problemas de suministro, la Comisión Europea adoptó este viernes directrices excepcionales para relajar temporalmente algunas normas en el sector aéreo. Entre otras medidas relacionadas con las obligaciones de repostaje o el uso de franjas horarias aeroportuarias, Bruselas ha subrayado que las aerolíneas no pueden aumentar retroactivamente el coste de los billetes ya vendidos citando el aumento del precio del queroseno.
Las aerolíneas españolas como Air Europa, Iberia o Vueling aseguran que no aplican recargos a los billetes ya emitidos y que mantienen las operaciones previstas para este verano. Air Europa ha señalado que no contempla cambios relevantes en sus rutas ni frecuencias programadas, ni la aplicación de suplementos a billetes ya adquiridos. «Tenemos una planificación adecuada en este sentido, para que nuestros pasajeros puedan volar con tranquilidad», subraya.
Iberia, por su parte, afirma que mantiene la planificación de sus operaciones con normalidad y que los clientes que ya hayan reservado «o tengan previsto hacerlo pueden tener la tranquilidad de que los planes de la compañía no contemplan cancelaciones este verano» por el aumento de los precios del combustible. La aerolínea afirma haber adoptado «medidas rigurosas de ahorro de costes» para amortiguar el impacto del combustible para aviones en los precios de los billetes y garantiza que sus clientes no tendrán que afrontar cargos adicionales tras la compra.
En la misma línea, Vueling ha indicado que el precio confirmado en el momento de la reserva es el precio final del billete, aunque aumente el coste del combustible, y que está operando su programa de vuelos «según lo previsto». Por otro lado, Volotea ha aplicado una revisión del coste del combustible siete días antes de la salida del vuelo desde el 16 de marzo y hasta nuevo aviso. En función de la evolución del mercado, la compañía puede añadir un recargo de hasta 14 euros por pasajero si el precio sube, una medida cuestionada por el Gobierno francés, que la considera contraria a la ley europea de competencia.
Por su parte, Plus Ultra suspenderá temporalmente sus vuelos a Colombia a partir de junio «aunque reforzará su operación en Caracas, Lima y Buenos Aires» debido al aumento del coste del queroseno y otros «factores específicos» del mercado colombiano, entre ellos la imposibilidad de trasladar este aumento a los billetes ya emitidos, han dicho a Efe.
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