«Las alianzas ya no son una opción estratégica, sino una necesidad»
iniciar un nueva etapa en Indra. Ángel Simón, su presidente desde hace apenas dos meses, y su director general, Josep Maria Recasens, desde finales de mayo, han afrontado hoy el que es su primer interrogatorio ante los accionistas de Defensa y … Tecnología. La reunión, que comenzó a las 12.30 horas y finalizó sobre las 12.00 horas, en la sede de Alcobendas, propuso el reparto de un dividendo de 0,30 euros por acción y la reducción del consejo de administración a 14 miembros.
Había expectación por la intervención del recién nombrado presidente de Indra. Durante su intervención, Simón defendió que en el momento actual del sector, la alianzas comerciales «Ya no son una opción estratégica, sino una necesidad», aunque considera que tendrán que convivir con la colaboración tradicional con empresas de países aliados. «Este mercado debe consolidarse en torno a empresas lo suficientemente grandes como para actuar como catalizadores del ecosistema de defensa europeo».
Por este motivo, Simón ha querido destacar que la nueva contexto geopolítico abre una oportunidad histórica para que Indra se convierta en uno de los grandes referentes tecnológicos y de defensa del continente europeo. «Europa necesita grandes empresas de defensa e Indra quiere estar entre las primeras», afirmó.
«El seguridad -prosiguió el nuevo presidente de la empresa de Defensa-, ha dejado de ser una cuestión exclusivamente estatal y se ha convertido en un bien público imprescindible para ciudadanos, empresas e instituciones. En este escenario, aseguró que Indra está en condiciones de responder «con convicción gracias a sus capacidades tecnológicas y su posicionamiento en sectores como la inteligencia artificial, el espacio, la movilidad, la gestión del tráfico aéreo o la ciberseguridad».
Nuevo plan estratégico
El nuevo presidente de Indra dio algunas pistas sobre nuevo plan estratégico de Indra, que está preparando la compañía y aunque aún no ha confirmado la fecha de presentación al mercado, anticipan que será antes de finales de año, cuando el nuevo equipo directivo esté instalado y haya tenido tiempo de prepararlo y presentarlo en condiciones a los inversores.
El presidente ha asegurado que no será una actualización del plan anterior, sino «una respuesta ambiciosa» al nuevo escenario internacional. Por tanto, incorporará las lecciones derivadas de los conflictos actuales, el aumento de los presupuestos europeos de defensa y el impacto de la inteligencia artificial en la competitividad industrial.
Él desafío principal El nuevo plan será situar a Indra «entre las principales empresas europeas del sector tecnológico y de defensa», potenciando todas las áreas de negocio del grupo, desde defensa hasta tráfico aéreo, espacio, movilidad, Minsait o IndraMind.
Rificación de nombramientos
Durante la reunión, el accionistas han votado la ratificación de Recasens como consejero ejecutivo, lo que habría supuesto la reelección de José Vicente de los Mozos de continuar al frente. Además, se ha sometido a votación la continuidad de Simón como consejero ‘otro externo’, cargo que ocupa desde el pasado mes de abril.
El punto más relevante del orden del día ha sido fijar el número de miembros del consejolo que supone una reducción respecto a la composición anterior, tras la salida del capital de Indra de Escribano Mechanical & Engineering (EM&E) -que ostentaba el 14,3%- y la consiguiente dimisión de su presidente, Javier Escribano, hermano del antecesor de Simón. De ellos, siete son miembros independientes (50%) y seis son directores, lo que eleva la paridad al 42,8%, en línea con los requisitos regulatorios.
Además, Magdalena Jacoba Bertram López se incorporará como consejera dominical en representación de Capital ámbar -el fondo de inversión propiedad de Joseph Oughourlian, presidente del grupo Prisa-, el tercer mayor accionista de la compañía con algo más del 5%, después de que el anterior representante, Pablo Jiménez de Parga, dimitiera hace un mes. La nueva configuración deja al órgano de gobierno más ligero y más alineado con la estrategia de defensa.
Los accionistas también han aprobado la cuentas anuales y el informe de gestión correspondiente al ejercicio cerrado el 31 de diciembre de 2025. La propuesta de aplicación de resultados incluye el pago de un dividendo de 0,30 euros brutos por acción, cuyo pago está previsto para el próximo 9 de julio. Se trata de la primera retribución al accionista desde que la compañía redefinió su estrategia y tomó el relevo en lo más alto.
Los accionistas también han votado política de remuneraciones de los consejeros, la entrega de acciones al consejero delegado como parte de su retribución variable anual, y un nuevo plan de incentivos a medio plazo para el periodo 2026-2030, que busca alinear los intereses del equipo directivo con la creación de valor a largo plazo.
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí