Las cejas tendencia de 2026: de efecto despeinado y muy naturales
Todas recordamos (con pesar) aquellos días en los que lucíamos las cejas muy finas. Una etapa para olvidar que hace tiempo se revirtió con el regreso y triunfo de modelos mucho más gruesos que buscaban mucha más naturalidad.
De hecho, el éxito de los espesores menos restringidos ha sido tal que técnicas como la laminación de cejas y el microblading se han convertido en protagonistas en el cuidado de las cejas. El centro de todas las miradas y búsqueda de armonía En términos de tamaño y forma, ese fue el foco principal. ¿Pero qué pasará en 2026?
La experta Mónica Aránguez dijo que estamos ante el retorno absoluto de las cejas con un efecto despeinado y muy natural. Y, aunque mantenemos el grosor y damos importancia a que estén llenos, lo cierto es que ya no es tan imprescindible que luzcan tan peinados.
Podríamos decir entonces que los fijadores de cejas, tan potentes y con efecto laminado, pasan a un segundo plano. ¿Estás buscando un resultado mucho más natural donde el cabello sigue su propia dirección y no necesita ser guiado tanto. Por supuesto, esto no significa dejar de mostrar un diseño armonioso.
Lanzar métricas en el centro de atención
La forma, tamaño o grosor influye directamente en tus rasgos faciales y en lo que quieres expresar. Por eso, además de seguir una tendencia y apostar todo por la naturalidad, Sigue siendo imprescindible ponerse en manos de expertos para mostrar cejas consistentes.
Aquí es donde surgen técnicas como micropigmentaciónImprescindible tener unas cejas bonitas y armoniosas con la forma del resto del rostro. Y aunque, a priori, no es la mejor opción para obtener este efecto despeinado, juega un papel importante para un resultado perfecto.
Lanzar métricas en el centro de atención
“A través de los pigmentos se establece una guía visual que fortalece zonas despobladas, corrige asimetrías y define una estructura más equilibrada y armoniosa. Este diseño preliminar nos permite luego trabajar los pelos naturales de la ceja, peinándolos e incluso despeinándolos para obtener un acabado más libre y natural”, explica Mónica Aránguez.
Y es que “la micropigmentación no pretende crear un efecto despeinado. Sus principales objetivos son aportar definición, estructura y armonía a la ceja natural, respetando siempre la anatomía del rostro y el crecimiento de los pelos existentes”, añade.
“Al ser una técnica que actúa sobre la piel y no sobre el cabello, la micropigmentación no puede reproducir un desorden natural ni la típica dirección aleatoria de una ceja con efecto despeinado”, explica Mónica, propietaria de un centro de micropigmentación (con oficinas en Madrid y Don Benito).
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