las cooperativas escolares venden al público sus creaciones artesanales en las calles de Pola de Siero
Flori Carrio le compró para su nieta Keira Díaz un prendedor para el pelo en el puesto de La Fueya, de los alumnos de los centros de educación especial Área Residencial La Arboleya y CAI (Centro de Apoyo a la Integración) La Arboleya, de Meres. “Colaboro todos los años llevando algo, es una buena iniciativa”, señaló. Fue una de las clientas de los puestos instalados en Pola de Siero este martes por la mañana con motivo del proyecto del mercado de cooperativas y asocaciones eduactivas que organiza Valnalón.
[–>[–>[–>Productos asturianos de gastronomía y otros artesanales, como marcapáginas, imanes, pendientes, estuches, llaveros o bolsas fueron las propuestas que pusieron a la venta los 90 alumnos de cuatro centros educativos que participaron en este proyecto, con sus puestos instalados en la calle polesa Conde de Santa Bárbara de Lugones.
[–> [–>[–>El Colegio Nuestra Señora de Covadonga, de Noreña, un centro habitual en esta aventura que se repite cada año y que acumula ya cerca de dos décadas de trayectoria, se acercó en esta ocasión con el proyecto cooperativo “Los apañaos”. “Nos sentimos personas hábiles y útiles para la sociedad, y para lo que significa la venta y la producción propia. En resumen, gente apañá”, dijo José Eduardo Valdés, profesor de la asignatura “Proyecto solidario”, en la que tomaron parte 21 alumnos de cuarto de la ESO. Los beneficios de las ventas los donarán a una acción solidaria en el Hogar María Inmaculada, en Tucupido (Venezuela).
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Clientes «amables y que dejan propina»
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Delicias dulces y saladas, con quesos, chorizos, carajitos o dulcineas de Nava aparecían expuestos al público en su stand. Junto a llaveros, vasos, bolsas de la merienda o estuches, que hicieron con producción propia. “Va la gente animándose poco a poco comprar”, destacaban los alumnos noreñenses a media mañana.
[–>[–>[–>El Colegio Nuestra Señora de Covadonga de Noreña y el Colegio École de Llanera participaron asimismo en el mercado de cooperativas dentro del proyecto EJE (Empresa Joven Europa). “Lo que más hemos tardado ha sido en elaborar unas pulseras con abalorios”, indicó Hugo Roso, alumno del École, desde un puesto en el que hay imanes, pendientes o marcapáginas. “Está confeccionado todo con materiales reciclados y lo que saquemos lo donaremos a una asociación benéfica”, comenta sobre su cooperativa “ecoast”.
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El posicionamiento del proyecto “Los apañaos” en el Colegio Nuestra Señora de Covadonga de Noreña. / P. A.
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El otro proyecto presente se denominó «Una empresa en mi centro», con 60 alumnos de los centros de educación especial. “Estuvimos esta semana a tope para acabar de preparar todo”, cuenta Fernando Peña. “Es difícil elegir lo que más me gusta, son todo cosas muy cucas, por eso lo llamamos esto ‘Cucadas’”, describe, mientras explica que unos neceseres con dibujos del personaje Snoopy son los que más demanda tienen, junto a neceseres y bolsas con dibujos de Mafalda. “Los clientes están siendo muy amables, ya nos han dado varios propinas”, apunta Humberto Díez y Beni Abad.
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[–>“Es muy importante para ellos esta experiencia, interactuar y comunicar con la gente, salir del centro, y trabajar la autonomía y la toma de decisiones”, destacan del CAI La Arboleya. Una idea que suscriben los integrantes del proyecto cooperativo Pintcar, Piluca Sixto, Herminia Martínez, Matilde Ribera y Javier Martínez, que en su caso dedicaron “muchas horas” para elaborar cuadros con temáticas diversas, con material de madera reciclada, y también llaveros impresos en 3D.
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