Las gasolineras prevén subidas de hasta 20 céntimos por litro si decaen las ayudas al carburante en plena operación salida: “Es una incertidumbre total”
El martes próximo 30 de junio La reducción temporal del IVA aplicada a los carburantes en España caduca, salvo decisión de última hora. La medida, vigente desde la primavera, redujo el impuesto del 21% al 10% como respuesta a la crisis energética derivada del conflicto en Irán. Su fin abre un escenario de incertidumbre en el sector de las estaciones de servicio y entre los consumidores, en plena operativa estival. Más allá del impacto económico, lo más preocupante no es tanto el posible aumento de los precios de los combustibles sino la falta de información. La falta de una decisión clara a pocos días de la fecha límite ha generado malestar entre las estaciones de servicio, que requieren previsión para poder organizarse.
Falta de información
«Lo lógico sería que se prorrogue otros tres meses, pero lo peor es no saber nada. No decir nada. Es una pena operar así, siempre a última hora», denuncia Miguel Salceda, presidente de la Federación Galega de Gasolineras (FEGAES). «Hay que saber de antemano qué va a pasar para poder organizarse. Eso es lo que pide la federación y todo el sector», añade. Las gasolineras deben prepararse para dos escenarios opuestos: mantener el descuento o eliminarlo de inmediato, con cambios técnicos, informáticos y de precios que deben realizarse en cuestión de horas. En un sector compuesto principalmente por pequeñas y medianas empresas, esta falta de margen es especialmente delicada.
¿La ruina de los profesionales?
Las estimaciones apuntan a que si desaparece la bonificación, el precio podría aumentar entre 18 y 20 céntimos por litro. Traducido al consumidor, esto significa entre 7 y 15 euros más por depósito, dependiendo del vehículo. El impacto sería mayor en el transporte profesional, donde el repostaje frecuente amplifica el aumento. «Un usuario lo notará, pero un transportista o repartidor aún más. Es una incertidumbre total y absoluta. Tarde, mal y arrastrando», resume el sector, que recuerda también que la aplicación inicial de la rebaja del IVA ya fue compleja en sus primeros días.
El conflicto empeora el problema
El contexto internacional tampoco contribuye a estabilizar los precios y la coincidencia con la operación salida añade presión al escenario. Millones de viajes por carretera aumentan el consumo de combustible y hacen más visibles las variaciones de precios en un momento particularmente sensible para las economías nacionales. Algunos conductores ya han llenado sus tanques anticipadamente ante la posibilidad de aumentos inmediatos. «Si quieren cambiarlo que lo digan ya. Lo peor es no saber nada. Con la incertidumbre no podemos planificar nada», explica un usuario de la Región de Santiago. Otro coincide: «El gas ya es caro, pero lo que no se puede hacer es controlar si sube o baja cada semana. » Si no hay una prórroga de última hora, el martes marcará el fin de la medida temporal y el inicio de un nuevo escenario de subida de precios en plena campaña de verano. Pero más allá del impacto en el surtidor, el sector insiste en que el verdadero problema sigue siendo el mismo: la incertidumbre.
Síguenos en nuestro canal whatsapp y no te pierdas las últimas novedades y todas las novedades de anten3noticias.com
Puedes ver todas las novedades del fin de semana en Jugador.
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí