Las grandes marcas apuntalan en Gijón el eje comercial de las calles Corrida y Los Moros: «Darán prestigio y movimiento»
Cerró hace varias semanas en la calle Corrida la tienda de Oysho, uno de los baluartes del imperio textil de Amancio Ortega. Su espacio lo ocupará otra conocida firma, Adolfo Domínguez. Como ella, otras potentes marcas, como Springfield o VisionLab, se instalarán próximamente en el eje comercial por excelencia de Gijón, Corrida y Los Moros. Los habituales de la zona celebran la llegada de estos negocios «per se», pero también porque dotarán de actividad a unos locales que, por el momento, continúan vacíos. «Dará prestigio y movimiento», reivindicaron este martes los viandantes.
[–>[–>[–>«Es una pena que haya locales libres en la calle Corrida, falta dinamismo», indicaba Francisco José Pérez, a quen le parece «maravilloso» que marcas de renombre apuesten por la ciudad. «Gijón en los últimos años está de moda; a la gente que viene de vacaciones le encanta», sostuvo el vecino, que asimismo apoya la intención del Ayuntamiento de impulsar la ocupación de negocios a través de un Plan Local de Orientación Comercial consensuado con la Unión de Comerciantes de Asturias. «Es lo que hay que hacer; ver locales vacíos da una imagen de que la economía no va bien», manifestó.
[–> [–>[–>[–>[–>[–>Las previstas aperturas de importantes negocios en las calles Corrida y Los Moros convencen a Patricia Álvarez y Carmen Álvarez, madre e hija. «Todo este eje debería estar lleno de tiendas y cafeterías para darle vida al Centro», remarcó la primera mientras miraba de reojo a un local vacío, en el que anteriormente operaba Vitaldent. «Me gustaría que en vez de tanta franquicia también hubiera pequeño comercio, pero sea como sea, que haya movimiento y economía porque generará riqueza y moverá dinero», desarrolló Patricia Álvarez. «Habría más gente por la zona y mejoraría el turismo», apostilló su hija.
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Intensificar la vigilancia sobre locales comerciales desocupados o establecer un programa específico de ayudas para la instalación de pequeño comercio minorista en viales troncales son algunas de las líneas maestras del plan del Consistorio. Cualquier medida vendrá bien, señaló Patricia Álvarez. «Ir paseando y ver una calle con muchos locales vacíos deprime», admitió. Soraya García abogó precisamente por «fomentar» la apertura de establecimientos. Lo hizo a unos metros de un local libre en Los Moros que volverá a albergar actividad, en este caso gracias a la marca Silbon. «Cuanto más mejor; las grandes marcas tienen mucha atracción y hará que Gijón esté a la altura en este sentido de las grandes ciudades», proclamó García, cuya hermana Elsa secundó esa visión. «Traerán prestigio», opinó.
[–>[–>[–>[–>[–>[–>La calle Corrida viene a ser una milla de oro de la industria textil. Franquicias como Zara, Pull & Bear, Mango, Scalpers o El Ganso se han visto seducidas por el enclave. Sara Cubelo y Rebeca Viéitez son asiduas en este eje comercial. Cubelo ve «genial» el desembarco de marcas de esta reputación. «Aquí antes había mucho más movimiento y de repente se empezaron a cerrar tiendas», lamentó Sara Cubelo, a la que, eso sí, el cese de la actividad de Oysho no le ha gustado un pelo. No se puede tener todo. «Gijón está creciendo mucho y se merece que haya grandes marcas», subrayó Viéitez, natural de Vigo pero que ya lleva un tiempo en la ciudad.
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Carteles anunciando la «mudanza» de negocios hacia otros puntos o preparativos para una futura puesta en marcha lucen en la calle Corrida. Por ejemplo, los motivos de Adolfo Domínguez en el espacio que va a ocupar ya son más que visibles en el marco de un flujo comercial que los gijoneses aplauden para que represente un acicate y un dinamizador tanto en esa zona como en Gijón en general.
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