Las guerras sanchistas contra la ‘Entente Epstein’; por Antonio Maestre
Pedro Sánchez se está convirtiendo en un referente mundial como antagonista de los excesos de Donald Trump ante el servilismo del resto de países y actores que presencian la destrucción de la violación del derecho internacional. La pregunta que cabe hacerse es por qué esto es posible y por qué su posición es elogiada por la opinión pública internacional. No vamos a valorar si los movimientos de Pedro Sánchez están hechos por convicción o por cálculo electoral, porque cualquier decisión de este calibre es multifactorial. Lo que no se puede negar es que su política internacional está siendo coherente y traza una línea desde Ucrania hasta Irán pasando por Gaza y Venezuela que pasa por rechazar cualquier acción unilateral que viole la soberanía de un país contra el derecho internacional y el artículo fundacional de la carta de las Naciones Unidas.
Las guerras sanchistas contra la ‘Entente Epstein’ son un imperativo categórico kantiano. Se trata del deber por el deber y, cuando alguien opera en esos términos, los costes asociados no son una variable a tener en cuenta. Se asumen sean cuales sean porque es una posición absoluta en términos humanísticos. En resumen: «Obra de tal modo que la máxima de tu voluntad pueda siempre ser válida al mismo tiempo que el principio de legislación universal». La decisión de no permitir que nuestro territorio sea utilizado para algún Atentados que acaban de matar a 128 niñas Es bueno en términos absolutos.
La posición de Pedro Sánchez al negar el uso de bases para la agresión imperialista contra Irán es irreprochable desde el punto de vista jurídico frente a una ilegalidad manifiesta. El acuerdo de cooperación entre EE.UU. y España faculta a nuestro país para autorizar o no el apoyo logístico al país norteamericano cuando se trata de acciones militares unilaterales como la que ha ocurrido en Irán por parte de Donald Trump y Benjamín Netanyahu. España no ha permitido que se utilice la base de Rota del mismo modo que Gran Bretaña no ha permitido que se utilice la base de Diego García porque es una decisión en el ejercicio de su soberanía. Y punto. No hay más debate.
Esto no quiere decir que España, como miembro de la OTAN que tiene sus tropas desplegadas en zonas donde se tiene que ver obligada a intervenir ante la respuesta de Irán, no esté cooperando en materia defensiva. Ha pasado con el derribo de un ataque en Turquía y está pasando con sus tropas en el Líbano porque no participar en una acción ofensiva no significa que no haya que actuar a la defensiva, del mismo modo que lo han hecho Francia y el Reino Unido protegiendo a Chipre. Precisamente por eso No hay incompatibilidad en que la Casa Blanca declare que España y Estados Unidos cooperan militarmente y rechace el uso de bases en España. para acciones ofensivas.
En materia de política interna se establecen muchas derivadas que son relevantes en su relación con el resto de las fuerzas políticas. Los más afectados por esta postura de Pedro Sánchez son la izquierda poscomunista (da igual el partido) y el PP de Alberto Núñez Feijóo por motivos muy distintos. El primero porque el movimiento de Pedro Sánchez se posiciona frontalmente contra Donald Trump y se asume como único referente internacional de las potencias económicas que erige como oposición ética en un momento en el que las reglas del derecho internacional han dejado de aparentar que existen, dejando muy poco espacio a un discurso a su izquierda que no sea extemporáneo.
Siempre puedes hacer el ridículo y pedir romper relaciones con EE.UU., abandonar la OTAN y acabar con las bases, sabiendo que eso no va a suceder. Pero la única realidad es que El camino más corto para que la OTAN implosione es dejar actuar a Donald Trump, Pero hoy estamos más cerca que ayer de que las bases vayan a Marruecos y ese objetivo lo puede dar la posición de Pedro Sánchez y no unas declaraciones ochenteras. La única posición realista que puede tener la izquierda en un contexto como el actual es apoyar y esperar.
El caso de Alberto Núñez Feijóo es dramático. Es el líder más inepto e inculto de la derecha europea en cualquier tema que requiera un análisis más profundo. Tu declaración Decir que los derechos humanos están por encima del derecho internacional pasará a la historia de su hemeroteca como la máxima representación de la estupidez a la par de otras grandes perlas del legado reaccionario como aquella mítica frase de Bush que proponía talar los árboles para acabar con los incendios. La posición del PP en materia de política internacional, más allá del inherente vasallaje a la derecha española en su relación con EEUU, pasa por hacer todo lo contrario de Pedro Sánchez, encumbrar su figura y quedar en la cuerda floja cuando el resto de líderes europeos acaban moviéndose y quedando a merced de las posiciones de la extrema derecha. No hace falta evaluar a VOX porque no tiene autonomía. posicionarse de otra manera que no sea servil a Donald Trump. Son sólo cipayos sin capacidad para otra cosa que la de ser funcionales a intereses extranjeros en España.. Abascal es consciente de que contarán en las elecciones con un apoyo que aún no podemos imaginar por parte de quién amenaza a nuestro país como recoge su estrategia de seguridad nacional.
Donald Trump encarna la degeneración capitalista y moral simbolizada por su amistad con Jeffrey Epstein y las sospechas de participación en sus prácticas depravadas. En el contexto actual, presentarse como némesis de su forma de actuar cesarista, criminal e imperialista no es sólo una estrategia política, sino una obligación humanitaria. En la situación actual, la única narrativa ganadora es la de convertirse en soldado en las guerras sanchistas.
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