las roscas para celebrar el Día del Libro en Asturias «vuelan» de los mostradores
La letra, en Villaviciosa y por San Xurde, con rosca entra. Y en dos formatos: dulce y salado, para contentar a todos los paladares. La iniciativa puesta en marcha por el Principado para repartir creaciones comestibles coincidiendo con la celebración del Día del Libro en Asturias tiene en la capital maliaya un feudo de dos sabores con mucho público dispuesto a sumarse a una nueva tradición que ha hecho repetir a muchos. El año pasado se llevó a la práctica por primera vez, y este «la gente ya lo sabe y vuelvea por la rosca».
[–>[–>[–>Verónica Blanco y Sandra Lorenzo despacharon a lo largo de la mañana de este jueves medio centenar de roscas saladas en el mostrador de la panadería La Portalina, y a media mañana apenas quedaba ya una a la venta. «La verdad es que están saliendo muy fácil, la gente viene, se acuerda del año pasado y compran de nuevo a un precio de tres euros la unidad«, señalan.
[–> [–>[–>En su caso, se trata de una rosca elaborada con mimo, con masa madre y un añadido de chorizo picado que «le da mucho sabor y un color anaranjado muy apetecible», explica el maestro panadero, Omar Sánchez. Como decoración las roscas de pan llevan un superpuesto de masa que «imita las cadenas de San Xurde», y cada una de ellas va convenientemente embalada en una colorida caja de cartón, con el dragón contra el que se batió el santo como enseña y con un tríptico con la explicación de esta nueva tradición. «De momento parece que la gente se está quedando con ello, es bueno colaborar con este tipo de iniciativas y crear nuevas costumbres», reflexiona Sánchez.
[–>[–>[–>
«Muy buena idea»
[–>[–>[–>
Aunque en su intención está la de que la rosca se regale junto con un libro, lo cierto es que muchos acuden a comprar el pan para degustarlo ellos mismos. Es el caso de los hermanos Marga y Joaquín Rullas, de Madrid y con casa en Argüero, que están pasando unos días en el municipio y ayer se toparon con las roscas por casualidad. «Pues nos parece muy buena idea, no lo sabíamos y hay que probar, porque tiene una pinta estupenda», señalaban encantados con la compra, y listos para devorarla en cuanto llegaran a casa.
[–>[–>[–>A la izquierda, Verónica Blanco y Sandra Lorenzo sirviendo un roscón a Joaquín y Marga Rullas en La Portalina / Luján Palacios
[–>[–>[–>
Otros como Javier Ballina cumplieron con la tradición de la compra del libro, y después el dulce, todo para él mismo. «Fui a comprar a la librería de la Villa y me comentaron que por ser el Día del Libro me hacían un cinco por ciento de descuento en la compra de la rosca«, explicaba este jueves en la Confitería Colón, el otro establecimiento maliayés que se ha sumado a la celebración de San Xurde.
[–>[–>[–>
En su caso, se trata de una creación dulce, con base de bollería y una cobertura de nuez que se vende a cuatro euros. Y como el año pasado, el establecimiento tiene un convenio con una librería local para unir letras y buen comer. «Tenemos un acuerdo entre nosotros para que con cada compra de libros se aplique un descuento en la confitería y viceversa; con cada rosca se consigue una rebaja para libros», indica la responsable del establecimiento, Clara Sánchez, «encantada» con el resultado de esta iniciativa por San Xurde.
[–>[–>
[–> [–>[–>[–>«El año pasado fue muy bien y este teníamos la duda de cómo funcionaría, y estamos muy contentos de cómo está saliendo; la gente está viniendo y se vende mucho«, afima. Y a su lado Javier asiente con entusiasmo: «Está buenísima, ya me comí una entera ahora con el café y esta tarde vulevo a por otra», indicaba entre risas.
[–>[–>[–>
Una forma de amenizar la lectura, y de poner en valor el trabajo de los obradores, negro sobre blanco.
[–>[–>[–>
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí