Las tensiones geopolíticas pueden ser un problema
La práctica totalidad del gas que llega del extranjero a Asturias procede de Estados Unidos. Concretamente, el 99,98%. Lo hace en barco, en el puerto gijonés de El Musel, donde el cargamento se almacena en la planta regasificadora propiedad de Enagás y Reganosa. Una pequeña porción se vuelca en la red gasística asturiana y el resto se guarda en la instalación hasta que se reexporta cuando hay demanda. Pero este esquema logístico puede alterarse significativamente si el presidente estadounidense, Donald Trump, cumple su amenaza de interrumpir todos los flujos comerciales con España en reprimenda por la posición del Gobierno de Pedro Sánchez respecto a la crisis bélica de Irán.
[–>[–>[–>«Aunque el mercado internacional del gas está razonablemente diversificado, las tensiones tanto por precio como por asegurarse suministro en un escenario geopolítico tan inestable pueden suponer un problema«, asegura a este periódico Carlos García, director de la Fundación Asturiana de la Energía (FAEN).
[–> [–>[–>En 2025, Asturias importó gas de Estados Unidos por un valor total de 388,4 millones de euros, un 66,4% más que un año antes. Las entradas gasísticas en la región han aumentado en los últimos años por el creciente peso del fluido en el sistema energético español. Desde su arranque en 2023, la planta de El Musel ha recibido más de una treintena de buques y, aunque de momento su labor se limita al almacenamiento, sus promotores quieren que a finales de este 2026 la instalación ya funcione plenamente como regasificadora, trasformando el gas natural licuado (GNL) que transportan los barcos a un estado gaseoso y, así, inyectarlo en la red nacional.
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El director de FAEN admite que el gas natural «está experimentando en los mercados internacionales una subida significativa debido a la crisis por la guerra de Oriente Medio, aunque todavía muy por debajo de la derivada de la invasión de Ucrania en 2022». «Esto incide no solo en el precio del gas natural, sino también en el de la electricidad y, por extensión, genera tensiones inflacionarias. Y esto es vital para todos los sectores de actividad asturiano y, especialmente, nuestra industria», advierte.
[–>[–>[–>Por ello, el experto recalca que es «fundamental avanzar en la autonomía energética en la UE, en España y en Asturias, ejecutando proyectos que sustituyan estas fuentes fósiles, gas natural y petróleo, por otras autóctonas renovables». En ese contexto, García asegura que «el proceso de electrificación y el desarrollo del biometano o el hidrógeno verde ha de servir para que en el futuro estas crisis tengan un impacto cada vez menor».
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En todo caso, el especialista se muestra cauto respecto a las palabras de Trump: «Habrá que ver cómo se concreta esa amenaza hacia un país que forma parte de la UE y donde las negociaciones y acuerdos se realizan de forma conjunta».
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[–>Las empresas asturianas más expuestas
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Más allá del gas, existen destacadas empresas de Asturias que también están muy pendientes de la evolución de las tensiones con la Administración Trump. Las cuatro que más exportan al país norteamericano son ArcelorMittal, Asturiana de Zinc (Azsa), Asturiana de Laminados (Asla) y Samoa, compañía industrial con sede en Gijón.
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Las cuatro forman parte de la lista de las 500 compañías españolas más expuestas a la escalada arancelaria que hace un año desató el presidente estadounidense. Dicha lista fue elaborada entonces por el Ministerio de Economía para asistir a aquellas empresas que podrían verse más perjudicadas.
[–>[–>[–>Si bien únicamente el 4% de las exportaciones totales de Asturias se dirigen a Estados Unidos (el 60% tienen como destino la Unión Europea), más de la mitad de ese 4% consiste en manufacturas de hierro y acero, seguidas por productos químicos y maquinaria industrial. Es decir, productos propios del sector industrial asturiano.
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