Las turbulencias del talento frenan el despegue de la industria aeroespacial
El sector aeronáutico y aeroespacial español está creciendo con fuerza, impulsado por el aumento de la demanda de transporte aéreo, el desarrollo de nuevas tecnologías, la transición hacia una aviación más sostenible, el auge de la actividad espacial y el aumento de … programas de defensa. Todo ello está generando una gran demanda de talento. En este contexto, «la necesidad de profesionales es muy elevada y afecta prácticamente a todos los niveles de cualificación», explica Gustavo Alonso Rodrigo, director de la ETSI de Aeronáutica y Espacio de la UPM. Vemos cómo el sector aeroespacial tiene que responder a un aumento del tráfico aéreo global que implica la necesidad de fabricar un número importante de aviones nuevos, además de mejorar los mecanismos MRO (Maintenance, Repair and Operations) para dar soporte a las flotas actuales. «Este aumento del tráfico debe ir acompañado de una reducción de las emisiones de CO2, mediante mejoras en la eficiencia de estas aeronaves y el uso de combustibles alternativos», recuerda Óscar Martín Moraleda, socio de Deloitte. El rápido aumento de la demanda, junto con las nuevas necesidades de innovación tecnológica, implica tener que evolucionar en los procesos de digitalización y uso de la IA, gestionar una cadena de suministro tensionada para asegurar su resiliencia, afrontar nuevas amenazas y adaptar los modelos de gestión del talento para poder hacer frente a todas estas tendencias. En el sector espacial, «las nuevas oportunidades comerciales que representa la creación y explotación de constelaciones de satélites están generando nuevos retos de adaptación productiva, de cadenas de valor y de evolución tecnológica, que sin duda implican también retos relevantes en la gestión del talento», subraya el socio de la consultora.
Cuando se habla de este talento, como recuerda Gustavo Alonso Rodrigo, “en el entorno universitario existe una demanda creciente de titulados en Ingeniería Aeroespacial, que aporten una sólida formación científica y tecnológica y constituyan la base para la incorporación de nuevos profesionales a las empresas”. En esta formación, los másteres habilitantes en Ingeniería Aeronáutica juegan un papel especialmente relevante, ya que preparan a los ingenieros para asumir responsabilidades más complejas en el diseño, desarrollo, certificación y gestión de sistemas aeronáuticos y espaciales. «Estos perfiles son especialmente necesarios en actividades de alto valor añadido y son fundamentales para mantener la capacidad tecnológica y la competitividad de la industria española», apunta. Al mismo tiempo, las empresas demandan cada vez más titulados de otros campos de la ingeniería para dar respuesta a la creciente digitalización del sector y a la incorporación de tecnologías como la inteligencia artificial, la automatización o los nuevos sistemas de propulsión.
Pero, en su opinión, el verdadero desafío está en la FP. «La industria necesita un número creciente de técnicos altamente cualificados en fabricación, montaje, mantenimiento, pruebas o integración de sistemas. Son profesionales imprescindibles para transformar diseños en productos reales y garantizar su funcionamiento con los máximos estándares de calidad y seguridad, como exige este sector”, destaca el docente. Considera que la industria es plenamente consciente de que el talento se ha convertido en uno de sus principales factores estratégicos y está reforzando su colaboración con universidades y centros de formación profesional.
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María José Pérez-Barco
Sin embargo, cree que el sector no necesita simplemente formar más profesionales; «También necesita aprovechar mejor el talento que ya es capaz de formar», subraya. El sector requiere perfiles muy diversos y no todas las funciones requieren el mismo nivel de cualificación. Por ello, «es fundamental que las empresas definan con precisión las competencias que requiere cada puesto y seleccionen el perfil más adecuado en cada caso, ya sea un técnico de formación profesional, un titulado universitario o un ingeniero con un máster habilitante», matiza. Y del mismo modo, las funciones, la progresión profesional y la retribución «deben estar acordes con el nivel de formación, especialización y experiencia de cada profesional», añade.
La FP es clave para dar respuesta a la creciente necesidad de técnicos altamente especializados
Óscar Martín Moraleda también destaca la creciente necesidad de talento de todos los niveles cualitativos. «Este talento tiene que ayudar a impulsar el sector en sus retos de aumento de la demanda, transformación tecnológica y sostenibilidad», matiza. Cree que el reto es ver cómo abordar la escasez de profesionales que van desde operadores especializados y técnicos de mantenimiento hasta expertos en digitalización «sin olvidar los perfiles de operadores de producción, montaje, mecanizado, mantenimiento y logística», añade. Desde Deloitte indican que en general las empresas del sector perciben una buena base teórica, pero falta más experiencia práctica, especialmente en algunas habilidades especializadas de la industria. «No sólo se aplica a las universidades sino también a la Formación Profesional. La industria sigue percibiendo, por tanto, un desfase entre las capacidades con las que los profesionales acceden al mercado laboral y las que la propia industria necesita”, subraya Martín Moraleda. Y por ello, en este ámbito se están realizando grandes inversiones en la preparación del talento de las propias empresas. “También hay iniciativas específicas lideradas por importantes actores público-privados del sector para fomentar modelos de formación de nivel medio adaptados a las necesidades existentes”, avanza.
Cambio generacional
Irene Dorado Navas, directora de Operaciones de la asociación SPACE-Aero España, destaca el periodo de expansión que atraviesa el sector aeroespacial. Y recuerda que la creciente demanda de profesionales cualificados no es «una necesidad puntual sino que «estamos hablando de un reto estructural ligado tanto al aumento de la actividad industrial como al relevo generacional que ya se está produciendo en muchas empresas». Precisamente este relevo generacional «constituye uno de los grandes retos de la industria aeroespacial», apunta. Muchas empresas están incorporando nuevos profesionales para sustituir a trabajadores con amplia experiencia que llegan a la edad de jubilación, al tiempo que necesitan ampliar su plantilla para dar respuesta al crecimiento de la actividad. «El reto, por tanto, no es sólo incorporar nuevas personas, sino también garantizar la transmisión del conocimiento y la experiencia acumulada durante décadas», advierte Dorado Navas. Cree que para conseguirlo es fundamental atraer y retener a los jóvenes, ofreciéndoles oportunidades de desarrollo profesional en un sector altamente tecnológico, innovador e internacional. “En este contexto, es fundamental seguir fortaleciendo la formación profesional, la especialización técnica y la colaboración entre empresas, universidades y centros educativos, para que la formación responda a las necesidades reales de la industria”.
Esta asociación está impulsada por empresas líderes como Airbus Defence and Space, Airbus Operations y Sonaca España y busca fortalecer el tejido industrial y promover la colaboración entre todos los actores del sector. “El contacto permanente con nuestras empresas asociadas nos permite conocer de primera mano cuáles son sus necesidades y detectar tendencias que afectan a toda la industria”, explica el Director de Operaciones. Son conscientes de que reclutar y formar talento se ha convertido en una prioridad para todo el ecosistema aeroespacial. Existe una preocupación compartida entre las empresas, «la creciente dificultad para encontrar determinados perfiles profesionales que acompañen el crecimiento que está experimentando la industria», subraya.
Empresas como Airbus, que acaba de abrir un nuevo centro de formación profesional, están muy implicadas en la formación de talento
La demanda afecta a prácticamente toda la cadena de valor del sector. “Entre los perfiles más demandados se encuentran: ingenieros aeronáuticos, industriales y otras especialidades STEM, técnicos de producción, especialistas en fabricación y montaje aeronáutico, profesionales del mantenimiento aeronáutico, operarios cualificados de diferentes ramas de la formación profesional (pintura, soldadura, mecanizado…)”, enumera Irene Dorado. Sin olvidar los nuevos perfiles relacionados con la digitalización de procesos industriales, la automatización, la fabricación avanzada, la inteligencia artificial aplicada a la industria o el análisis de datos. «La combinación de estos perfiles tradicionales y emergentes es clave para mantener la competitividad del sector», apunta.
Academia Aeroespacial
La compañía Airbus acaba de presentar su nuevo Instituto de Formación Profesional, Aerospace Academy. Un proyecto ubicado en Getafe que iniciará su actividad docente a finales de este año y que prevé acoger anualmente a 350 alumnos de formación profesional. “Debemos contar con talento especializado que tenga las habilidades y conocimientos necesarios, para lo que tenemos una clara necesidad de implicarnos activamente en la definición de los perfiles profesionales y programas formativos que serán necesarios en el futuro, lo que nos ha llevado a participar activamente en la identificación de habilidades, el desarrollo de programas formativos, así como la implantación de titulaciones para todo el sector”, afirma Diego Yuste Esteban, director general de la Academia Aeroespacial. Este proyecto nace para dar respuesta a estas necesidades, “ofreciendo un modelo educativo de especialización, alta calidad y excelencia, en el que participarán los mejores expertos del sector productivo, transmitiendo sus conocimientos sobre las últimas tecnologías o procesos”.
No será sólo un centro de formación profesional donde se impartirán titulaciones y cursos “sino que trabajaremos los principales pilares del sistema educativo, desplegando formación, orientación académica y profesional y acreditación profesional. Es un proyecto que se dirige a todos los colectivos que quieran iniciarse en el sector, o que tengan una necesidad de especialización derivada de nuevas oportunidades profesionales o de la aplicación de nuevas tecnologías o procesos”, aclara su director general. Aerospace Academy nace en Getafe, Madrid, donde Airbus tiene su sede principal en España y donde existe un ecosistema aeroespacial históricamente consolidado. «En los próximos años decidiremos si mantenemos sólo esta sede, si ampliamos en Getafe o si podemos extender el modelo a otras regiones», avanza Diego Yuste. «El modelo se puede replicar en otras comunidades autónomas siempre que exista una necesidad real», añade.
Desde esta compañía recuerdan que han demostrado que la FP es importante, ya que desde 2015, Airbus lidera iniciativas pioneras en el sector aeronáutico colaborando estrechamente con el Ministerio de Educación y Formación Profesional, Departamentos y centros de FP con el objetivo de establecer programas de formación profesional que aborden las necesidades específicas de la compañía y toda su cadena de suministro. «Este nuevo modelo de FP es tremendamente ambicioso, pero necesario para garantizar la competitividad, el crecimiento y el desarrollo de la economía de un país y, por supuesto, de la industria aeroespacial», matiza. Aerospace Academy tendrá su principal foco de especialización en familias profesionales específicas relacionadas con áreas productivas, es decir, Fabricación Mecánica y Transporte y Mantenimiento de Vehículos.
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