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le dio «una bofetada violenta» y profirió «insultos ofensivos»

le dio «una bofetada violenta» y profirió «insultos ofensivos»
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  • Publishedmayo 5, 2026



Neymar está una vez más en el ojo del huracán.

El delantero del Santos fue denunciado por Robinho Jr.hijo del histórico exfutbolista robinhopor una presunta agresión durante un entrenamiento en el polideportivo Santos.

El asunto, que mezcla egos, jerarquías y tensiones en un vestuario ya presionado por resultados, desencadenó un conflicto que va más allá de una simple discusión entre compañeros.

Los hechos habrían ocurrido durante una sesión reservada principalmente a los suplentes, al día siguiente de un partido oficial. En ese contexto, Robinho Jr., de 18 años, ejecutó un regate que dejó al descubierto a Neymar.

El gesto, interpretado por el veterano como una falta de respeto en un ejercicio interno, habría sido el detonante de una reacción desproporcionada. Testimonios recogidos por distintos medios coinciden en que Neymar le pidió al joven que bajara la intensidad y que a partir de ahí, la tensión se disparó.

Según la versión del hijo de Robinho, el incidente pasó rápidamente de lo deportivo a lo personal. En el aviso enviado a Santos, el jugador afirma que Neymar lo hizo tropezar intencionalmente, lo hizo tropezar y, en medio de la discusión, lo golpeó. “una bofetada violenta”.

A esto se suma un supuesto repertorio de “insultos ofensivos” habría acompañado la acción. Esta mezcla de agresiones físicas y verbales es el fundamento de la denuncia y la razón por la que el asunto pasó del ámbito interno al ámbito judicial.

Neymar hace una demostración durante un partido del Santos.

Neymar hace una demostración durante un partido del Santos.

EFE

La familia de Robinho Jr. y sus representantes han elegido un camino contundente. A través de una notificación extrajudicialExigió que Santos abra una investigación interna, entregue las imágenes de las cámaras de entrenamiento y explique qué medidas planea tomar.

El documento fija un plazo de 48 horas y advierte que, si el club no actúa, el jugador se reserva el derecho de rescindir su contrato alegando la ausencia de condiciones mínimas de seguridad. La amenaza de disolución unilateral añade presión a una junta directiva ya cuestionada por la dirección deportiva.

El episodio también reveló las grietas en el vestuario. Mientras una parte de la plantilla considera a Robinho Jr. como un joven que dio un paso demasiado agresivo al provocar una disputa en el entrenamiento, otros señalan a Neymar por abusar de su peso específico en el grupo.

Este no es un detalle menor: el delantero regresó al Santos con la misión de liderar un proyecto de reconstrucción y su figura condiciona no sólo el juego del equipo, sino también la vida interna del club.

Por el momento, Santos opera en un equilibrio inestable. Cualquier decisión será leída como un mensaje de poder: una sanción clara a Neymar podría generar un choque con el astro; Minimizar este asunto podría empeorar el sentimiento de impunidad entre los jóvenes.

El resultado dependerá en gran medida de lo que muestren las imágenes de las cámaras y de la voluntad de las partes de llegar a una solución negociada. Mientras tanto, el club observa cómo lo que empezó como un incidente de entrenamiento se convierte en un escándalo que amenaza con marcar la temporada.



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