Leapmotor B05 se fabrica en España y abarata 15.000 euros a Peugeot
A él motor de salto B05 aterriza en Europa producido en la planta de Stellantis en Zaragoza y actualmente en venta 15.000 euros menos respecto al equivalente eléctrico de Peugeot del mismo grupo. El movimiento industrial es tan evidente que merece la pena leerlo dos veces: el mismo accionista, dos coches, una diferencia de precios que pone en duda el modelo de costes europeo.
La maniobra es la culminación de empresa conjunta Leapmotor International, controlada en un 51% por Stellantis y en un 49% por la china Leapmotor, anunciada en mayo de 2024 y operativa desde finales del mismo año. Producir el B05 en España permite al grupo evitar los aranceles impuestos por la Comisión Europea a los vehículos eléctricos de fabricación china, que en el caso de Leapmotor se fijaron en un 21,3% adicional respecto a la base del 10%. La cifra no es decorativa: hace que cualquier importación directa desde Hangzhou sea económicamente impracticable para un coche del segmento C que aspira a competir en términos de volúmenes.
Porque el B05 hace temblar la ventanilla del Peugeot
El problema no es Leapmotor. El problema es peugeot. El B05 comparte plataforma, química de baterías y arquitectura electrónica con los e-3008 y e-308 que la marca del león también produce dentro del perímetro de Stellantis. La diferencia de precio de catálogo, según los primeros datos comerciales que maneja la red europea, ronda los 15.000 euros para configuraciones equivalentes en autonomía y equipamiento. Se trata de un coche del mismo grupo, procedente de líneas industriales de la misma estructura accionarial, que se vende a un precio inferior, entre un 35 y un 40% según las versiones.
La lectura industrial es incómoda. O Peugeot está sobrevalorando su producto eléctrico (margen excesivo, costes estructurales mal distribuidos, ingeniería excesiva pagada por el cliente), o Leapmotor vende con pérdidas para ganar cuota. Probablemente ambas cosas al mismo tiempo. La sede de Stellantis ya había advertido en su última presentación a los inversores que el reposicionamiento marca por marca dentro del grupo sería una de las palancas de rentabilidad para los próximos dos años. El Leapmotor B05 es la primera prueba pública de lo que esto significa en la práctica: canibalización controlada de una marca europea histórica para defender las acciones contra el desembarco chino.
España como caballo de Troya industrial
la planta Figueruelas (Zaragoza), donde se ensambla el B05, atravesaba hasta hace dos años una complicada transición hacia la electrificación. La llegada de la producción de Leapmotor cambia los cálculos: aporta volumen, asegura turnos y, sobre todo, reposiciona a España como un hub de producción eléctrica accesible dentro del mapa europeo de Stellantis. Los datos de las altas de ANFAC del primer trimestre confirman que el segmento eléctrico de menos de 30.000 euros es el único que crece de forma constante; el resto del mercado de BEV se mantiene estable o disminuyendo año tras año.
La pregunta es qué pasa con las marcas chinas que han decidido no seguir el juego de Stellantis. BYD cultiva plantas en Hungría, Cereza firmado en Barcelona, mg habilidades de estudio en Europa Central. Todos siguen el mismo manual: producir dentro del arancel para neutralizarlo. Lo que hace que la operación Leapmotor sea única es que ya estaba dentro de un grupo europeo antes de poner un pie en la fábrica. No tuvo que construir, ni lidiar con sindicatos, ni aumentar la logística: heredó todo de Stellantis. Están tres o cuatro años por delante de la competencia puramente china.
El precedente que nadie quiere reconocer en Bruselas
Cuando la Comisión Europea aprobó aranceles compensatorios contra las empresas eléctricas chinas en octubre de 2024, el argumento oficial fue proteger a la industria europea de subsidios injustos. Diecisiete meses después, el primer beneficiario del plan es un coche de diseño chino, ingeniería china y software chino, fabricado en España bajo los auspicios de un fabricante europeo cuyo principal accionista es la familia Agnelli y cuyo segundo accionista significativo es el Estado francés a través de Bpifrance. La paradoja regulatoria es notable: la barrera arancelaria no protege a Peugeot de Leapmotor, sino que protege al Leapmotor europeizado de la competencia china directa.
Este equipo editorial cree que el caso B05 marca el comienzo de una segunda fase en la guerra comercial automovilística europea. La primera fase fue defensiva: aranceles, investigaciones antisubsidios, presión diplomática. La segunda es la integración asimétrica: los grupos europeos con mejor ejecución industrial absorben marcas chinas para vender productos de bajo costo sin penalizaciones, mientras que los rivales puramente chinos deben invertir años para establecer una fábrica desde cero. El Consejo de Competitividad de la Comisión Europea tiene previsto revisar el equilibrio del régimen de precios antes de que finalice el próximo ejercicio. La discusión no será sobre si los aranceles funcionan, sino sobre si funcionan demasiado bien para quienes saben cómo utilizarlos. El anterior Leapmotor B05 estará sobre la mesa, independientemente de Volkswagen, Renault o la propia Peugeot.
Análisis de impacto motor16
- Datos de mercado: Leapmotor cerró el primer trimestre con 12.300 matriculaciones en Europa según datos agregados de ACEA, multiplicando por seis su volumen anual. Stellantis mantiene una cuota agregada europea del 16,8%, con Peugeot perdiendo 0,4 puntos en su segmento natural.
- La voz: Según se ha destacado en foros de análisis industrial y entre proveedores de la cadena ibérica, el próximo paso sería trasladar el montaje del C10, el SUV de la familia Leapmotor, a Figueruelas o Vigo, con una decisión sobre la plataforma antes del verano. Sin confirmación oficial por parte del grupo.
- Veredicto: No se trata de humo de marketing ni de movimientos tácticos. Se trata de una reconfiguración estructural del mapa productivo europeo que sitúa a España en una posición de fortaleza y deja a las marcas tradicionales de Stellantis con un problema de propuesta de valor que deberán resolver antes de 2027.
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí