León XIV sabe que EEUU es una potencia a la que hay que responder, no obedecer
Massimo Faggioli es teólogo, escritor e historiador de las religiones. Ítalo-estadounidense, también profesor de eclesiología en el Instituto Loyola del Trinity College de Dublín, ha vivido dos décadas en Estados Unidos, y ha enseñado, entre otras, en la Villanova University, donde donde Robert Prevost –el hoy jefe de la Iglesia católica– cursó en 1977 una licenciatura en Ciencias Matemáticas. EL PERIÓDICO lo ha entrevistado con motivo del primer año de pontificado de León XIV sobre el que está escribiendo un nuevo libro.
[–>[–>[–>¿Cuál es el balance de este primer año?
[–> [–>[–>Se ven dos etapas. La primera, marcada por el Jubileo en Roma. Un arranque condicionado, porque tuvo que volcarse en esa gestión durante meses. Después, a finales de 2025, el Jubileo termina y empieza otra fase. Coincide con un deterioro de la situación internacional, incluido el ataque de Estados Unidos a Venezuela. Ahí aparece otro León: más visible, más explícito en el plano internacional. El de hoy.
[–>[–>[–>
«El choque con Trump es el de dos visiones del mundo. Una política trumpista basada en la lógica del dominio frente a un Vaticano más humanista, de diálogo y coexistencia»
[–>[–>[–>
¿Ha forzado Trump al Papa a endurecer su discurso?
[–>[–>[–>No solo Trump. La situación global: Israel, Europa, Rusia… Pero Estados Unidos ha sido el factor más traumático. También porque es su país y se ha convertido en foco de inestabilidad. Trump es el símbolo de ese caos al que el Papa responde. Al principio, intenta que la respuesta la lleven los obispos estadounidenses. Pero a partir de enero cambia. Él mismo asume el papel. También porque, siendo estadounidense, no puede parecer tibio ante su propio país.
[–>[–>[–>
¿Por qué el choque con Trump? ¿Se intensificará?
[–>[–>
[–>El punto de inflexión llega cuando Trump habla de «cancelar toda una civilización» en referencia a Irán. Esa misma noche el Papa responde. Lo califica de inaceptable y se dirige a los ciudadanos estadounidenses. Algo muy poco habitual en el Vaticano. Es un gesto clave, el 7 de abril. El 12 (de ese mismo mes) llega otra entrevista de tres cardenales que refuerza esa línea. Y ahí cristaliza el choque: dos visiones del mundo. No son las viejas rencillas (con EEUU) por aborto o eutanasia. Es otra cosa. Una política trumpista basada en la lógica del dominio —también tecnológica— frente a un Vaticano más humanista, de diálogo y coexistencia.
[–>[–>[–>
«León XIV no quiere crear ilusiones con avances doctrinales sobre la mujer o los homosexuales»
[–>[–>[–>
Fue elegido también para pacificar las distintas corrientes de la Iglesia. ¿Lo está consiguiendo?
[–>[–>[–>Es más pacificador que Francisco. Unidad y paz son palabras centrales en sus discursos. Casi siempre juntas.
[–>[–>[–>
¿Y los lefebvrianos?
[–>[–>[–>
Es un conflicto de más de 40 años. Nadie lo ha resuelto. León sabe que ceder a los lefebvrianos implica perder a otros católicos. Por eso mantiene firmeza. Con los fieles a la misa en latín, en cambio, es más conciliador. Busca fórmulas para que sigan dentro. Francisco fue mucho más duro ahí. Con los lefebvrianos hay menos margen. Su identidad es el enfrentamiento. Y en cualquier caso, ningún Papa puede cuestionar el Concilio Vaticano II [como hacen los lefebvrianos].
[–>[–>[–>
«El Papa ha entendido que no puede haber ambigüedad en los casos de abusos sexuales en la Iglesia»
[–>[–>[–>
¿Ha cambiado el gobierno de la Iglesia o todavía está en una fase de estudio?
[–>[–>[–>
Cambios, sí. Pero no estratégicos. Sustituciones por edad, sobre todo. Quiere que curia y obispos funcionen. La sinodalidad, para él, funciona si el centro también funciona. Si no, no funciona nada.
[–>[–>[–>
Abusos sexuales. ¿Está yendo más lejos que Francisco?
[–>[–>[–>
Esto sí. Ha entendido que no puede haber ambigüedad. Nombró a Thibault Verny, un francés, al frente de la comisión de protección de menores. Un gesto relevante: en Francia Verny participó en investigaciones sobre estos casos. La línea es clara. Incluso la comisión ha señalado retrasos en la Iglesia italiana. Y no duda en aparecer junto a autores críticos con el Opus Dei. Impensable antes.
[–>[–>[–>
«Su futura encíclica será clave. Es humilde, pero sólido, con un conocimiento del mundo muy amplio»
[–>[–>[–>
¿Habrá cambios sobre el rol de las mujeres en la Iglesia?
[–>[–>[–>
No tengo grandes expectativas. El diaconado femenino, por ejemplo, no parece probable. Es un tema que evita, porque divide mucho en algunos países.
[–>[–>[–>
¿A corto o largo plazo?
[–>[–>[–>
En ambos casos… En mi opinión, León no quiere crear ilusiones y no creo que vaya a decidir por un avance doctrinal, ni en el tema de la mujer, ni en el de los homosexuales.
[–>[–>[–>
«Francisco fue el primero Papa global. Prevost lo es más»
[–>[–>[–>
Se ha reunido con Sarah Mullally, líder anglicana.
[–>[–>[–>
Importante reunión, pero sin efectos en la Iglesia católica. El Papa conoce la división del anglicanismo, también sobre el papel de la mujer. Y que los anglicanos africanos no se sienten representados por Mullally.
[–>[–>[–>
¿Y el diálogo con los ortodoxos rusos?
[–>[–>[–>
Eso es ya política, no teología. La Iglesia ortodoxa rusa es hoy un brazo del Estado. Con Constantinopla el diálogo sigue. Es el principal interlocutor. Moscú tiene más peso numérico, pero el patriarca Cirilo está muy desacreditado. Todo lo que ha dicho en estas semanas cuando habló de no usar a Dios para justificar la guerra es un mensaje de León a Trump, pero también a Rusia.
[–>[–>[–>
¿Qué no se ha entendido aún de este Papa?
[–>[–>[–>
Su futura encíclica será clave. Ha querido empezar despacio. Es prudente. Humilde, pero sólido. Recuerda a [al papa Joseph] Ratzinger, pero con un conocimiento del mundo mucho más amplio. Es un Papa panamericano, con experiencia en varios continentes. Misionero. Juan Pablo II y Benedicto XVI tuvieron perfiles más marcados por sus orígenes; él, en cambio, mira desde múltiples perspectivas.
[–>[–>[–>
¿Es un Papa global?
[–>[–>[–>
Francisco fue el primero global. Prevost lo es más. Para Francisco, Estados Unidos era un país más. Para León no. Lo ve como una potencia política, militar y religiosa que no se puede ignorar. No hay que obedecerles, pero sí responderles.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí