Llevan años en España, pero en las antípodas acaban de descubrir este método para que los conductores vayan más despacio
La lucha de gobiernos y administraciones para que los conductores vayan más lento y se adapten a los límites de cada vía es global. Los hay en todas partes del mundo. la gente va más rápido de lo que deberían y en cada uno se utilizan diferentes técnicas para lograrlo. Lo curioso es que, aunque se puede suponer que son de uso común, a veces métodos que tienen una larga tradición en una región no se utilizan en otros lugares.
Un ejemplo claro es este: bandas de advertencia transversales que se puede encontrar en muchas carreteras españolas.
Aunque se pueden colocar en cualquier lugar, por norma general se colocan antes de los badenes, pasos de peatones o antes de la entrada a una rotonda. Su forma y función son muy simples. Consisten en franjas horizontales colocadas sobre el asfalto que tienen relieves. De esta forma, cuando un coche pasa por encima de ellos, producen un sonido, además de una vibración, que es transmitida por el propio vehículo para que el conductor pueda percibirlo.
Por tanto, no son como una proyección, porque su eficiencia no tiene tanto que ver con el impacto físico sobre el coche (ya que no tienen una altura demasiado elevada), sino con notificar al conductor que las condiciones de conducción cambiarán en el futuro, por lo que puedes quitar el pie del acelerador y tener más cuidado.
Noticias en Australia
Esto, habitual en las carreteras españolas desde hace años, es una novedad en Australia. A él Organización Nacional de Investigación del Transporte (NTRO) acaba de empezar a introducirlos en sus carreteras para mejorar la seguridad vial.
Michele Caltabiano, director ejecutivo de la organización, explica de qué están hechas las rayas Pintura termoplástica mezclada con materiales como arena o vidrio. Gracias a esto tienen un perfil más alto que la pintura normal, pero no lo suficiente como para causar daños si un vehículo pasa por encima rápidamente.
La clave de este método de reducción de velocidad es que, a diferencia de las marcas viales, que requieren que el conductor procese información, es más instintivo y, por tanto, más rápido. La sensación de que la carretera cambia empuja al conductor a prestar más atención y, casi por reflejo, a reducir la velocidad. Quedó demostrado en las pruebas realizadas una reducción de velocidad de entre 3 y 8 km/h al pasar sobre él.
Dada su eficacia, el Gobierno ha anunciado que destinará 46 millones de dólares australianos, aproximadamente 26,8 millones de euros, a instalar 2.700 kilómetros de bandas transversales de alerta Son tus calles.
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