Lo que ocurre, sobre todo en España, es que le falta mucha visibilidad a la danza española
El bailarín Antonio Najarro (Madrid, 1975), que dirigió el Ballet Nacional de España, regresa al teatro Palacio Valdés al frente de su propia compañía. El año pasado presentó en Avilés su “Querencia”, uno de sus espectáculos más aplaudidos. Este sábado (20.00 horas) monta “Romance sonámbulo”, una pieza coreográfica basada en varios poemas de Federico García Lorca que cuenta con la dramatización de Alberto Conejero, uno de los escritores de teatro más destacados del momento. Najarro atiende a LA NUEVA ESPAÑA un minuto después de haber puesto un pie en el andén de la estación de León.
[–>[–>[–>“Romance sonámbulo” es su penúltima producción vuestra.
[–> [–>[–>Eso es.
[–>[–>[–>
Pero es la primera con línea dramática.
[–>[–>[–>Sí, o sea, todos los espectáculos que he creado son espectáculos coreográficos donde cada una de esas coreografías tiene, digamos, una temática. Un argumento, una historia contada, por así decirlo, es la primera vez que lo asumía porque, en realidad, a mí siempre me ha dado cierto miedo llevar a través de la danza una obra argumental por todo lo que eso conlleva. Es muy complicado. Nosotros carecemos de la palabra. Tenemos que narrar todo a través del movimiento. Y, bueno, por eso siempre he sido un poco reticente. Con la ayuda del dramaturgo y director de escena, Alberto Conejero, pues, bueno, creo que lo hemos conseguido.
[–>[–>[–>
Estamos hablando de una pieza al estilo “El lago de los cisnes”, ¿no?
[–>[–>
[–>Bueno, sí, en “El lago de los cisnes” en concreto hay una historia que se narra desde comienzo a final. Y en “Romance sonámbulo” lo que estamos haciendo es, a través de cinco cuadros diferentes, contar al público la narrativa de cada uno de los poemas de Federico García Lorca que hemos elegido.
[–>[–>[–>
Y pese a ser danza, ¿suenan los poemas?
[–>[–>[–>Hay cinco músicos en directo que dan toda la musicalidad a este espectáculo y la cantaora, Gabriela Jiménez, canta y recita también alguna de estas piezas. En concreto, el poema eje del espectáculo, el que da nombre al espectáculo: “Romance sonámbulo”…
[–>[–>[–>
El de “Verde que te quiero verde”.
[–>[–>[–>
Ese. Es narrado y cantado al mismo tiempo.
[–>[–>[–>
¿Y cómo fue el montaje?
[–>[–>[–>
Ha sido un montaje muy intenso, de casi un año, en el que todos los creativos con los que he contado, Nicolás Fischtel en la iluminación; Emilio Valenzuela, en el diseño de las proyecciones, muy importante también; son proyecciones que están inspiradas en los propios dibujos de Federico García Lorca. El vestuario de Yaiza Pinillos, que es de las mejores diseñadoras para danza que hay actualmente. Y la música y la coreografía, todo lo hemos ido construyendo al unísono. Todos los creativos íbamos avanzando cada uno en nuestro terreno, informando al resto de creativos de cómo íbamos avanzando para que todo tuviera una conexión perfecta, fuera entendible, cuidando todo al mínimo detalle. La verdad es que ha sido muy complejo, pero estoy muy contento con el resultado.
[–>[–>[–>
El suyo no es el Lorca popular, es el surrealista, ¿no?
[–>[–>[–>
Claro, es que en el mundo del flamenco y de la danza española se ha visitado y revisitado mucho a Lorca, generalmente, en su terreno más costumbrista, más terrenal, por así decirlo. Y en este caso en lo que nos hemos centrado ha sido en la relación de Lorca con la Luna, que es representada por una de las primeras bailarinas de la compañía. La cantaora es el reflejo del satélite y las bailaoras son los que narran los poemas que son muy oníricos. Por ejemplo, el de las gitanas que ofrecen sus coronas de viznagas a la Luna. El poema del jinete herido, que es representado por bailarines solistas de la compañía, que son jinetes también y desarrollan sus acciones a través del impulso de la Luna. Es todo muy onírico, es todo muy fantástico. Y ese es el halo y el clímax que hemos querido contar en este espectáculo.
[–>[–>[–>
¿Cómo va la gira?
[–>[–>[–>
Va muy bien. Estamos girando actualmente con cuatro espectáculos diferentes. Estamos haciendo giras nacionales e internacionales. Hemos estado hace poco en Rusia, la semana que viene viajamos a China y después seguiremos otra vez con la gira de España. Así que estamos, la verdad, con mucho trabajo, mucho movimiento y llevando la danza española por todo el mundo.
[–>[–>[–>
¿La formación de los bailarines es adecuada?
[–>[–>[–>
Bueno, en la danza española actualmente hay un grandísimo nivel: artistas y coreógrafos. Es muy sacrificada. La danza, para cualquier persona que se quiera dedicar profesionalmente a ella, tiene que apasionar, porque hay que dedicar muchas horas: exige mucho al cuerpo y a la mente y, encima, lo hace desde una edad temprana. Lo que ocurre, sobre todo en España, es que le falta mucha visibilidad a la danza española. Los medios de comunicación tienen que centrarse más en la danza, y más en concreto en la danza española, que es única en el mundo. El bailarín de danza española, siempre lo digo, es el bailarín mejor preparado del mundo. Tiene que defender muchos estilos y muy diferentes: debe tener una gran versatilidad. En mi compañía cuento con varios de los mejores bailarines que tenemos en nuestro país. El bailarín de danza española es el bailarín más preparado del mundo.
[–>[–>[–>
¿Se gobierna de la misma manera una compañía privada que una pública?
[–>[–>[–>
Dirigir el Ballet Nacional de España es totalmente diferente tanto a nivel artístico como a nivel administrativo: tienes que respetar también un repertorio ya existente. O sea, tienes que programar también repertorio existente y hacer entrar en el Ballet Nacional de España a nuevos creadores para alimentar las producciones de danza. Y luego, por supuesto, está la administración: éramos más de ciento y pico personas de diferentes departamentos, con diferentes convenios. O sea, es una estructura muy grande, muy pesada. Y en mi compañía es todo mucho más, digamos, entre comillas, «familiar». O sea, haces y deshaces con una inmediatez que no la tenía en el Ballet Nacional de España. Mis bailarines, mis artistas, mis músicos, los técnicos, todos me conocen perfectamente, tienen perfectamente captado mi estilo. Son bailarines, digamos, con el sello Najarro. Entonces, eso para mí es mucho más fácil, se lleva mucho mejor y tiene una dinámica mucho más ágil.
[–>[–>[–>
¿En qué trabaja ahora?
[–>[–>[–>
Pues ahora mismo acabo de terminar de coreografiar un nuevo bolero de Ravel para el mercado japonés, para nuestra gira japonesa que haremos en agosto. Empezamos nuestra primera gira grande con el espectáculo “Le Ballet Español de la Argentina”, que no es de mi compañía, es un encargo coreográfico que me han hecho cinco grandes teatros de nuestro país, que será acompañado por orquesta sinfónica. A principios de junio Tenerife. Posteriormente iré a Los Ángeles a coreografiar la ópera “Carmen” y después seguiremos la gira.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí