Localizan una calavera en el interior de una casa deshabitada de un barrio de Gijón
Misterio abierto en El Muselín. La Policía Nacional ha abierto una investigación para determinar la procedencia de una calavera aparentemente humana localizada en una vivienda abandonada desde hace años. Dicha vivienda se encuentra en el camino de la Campa y lleva deshabitada «desde hace más de una década», hasta que la compró un hombre de fuera del barrio para reformarla. Fue, según las fuentes consultadas, este hombre el que encontró los restos ayer por la mañana y dio la voz de alarma.
[–>[–>[–>Hasta el lugar se desplazaron ayer por la mañana varias patrullas de la Policía Nacional y varios efectivos de la Policía Científica. Su presencia en la vivienda se demoró durante algo más de una hora, por lo que se entiende que los huesos podrían ser efectivamente de alguna persona. Todas las hipótesis se encuentran por ahora sobre la mesa, pero las pesquisas están en una fase incipiente. Las labores se centran en dar con antiguos moradores de la casa para intentar despejar todas las incógnitas que rodean este caso y poder ponerle nombre y apellidos a los huesos.
[–> [–>[–>[–>[–>[–>La tarea se antoja complicada. Según explican los vecinos, la construcción lleva sin nadie que la habite «desde hace más de 15 años». Los residentes tampoco tienen idea de a quién pudo pertenecer la calavera. No le ponen nombre al cráneo, pero sí a la casa. En El Muselín conocen esa vivienda como la casa de «la Charra». La «Charra», cuentan los más veteranos, vivió hace cosa de cincuenta años en esa pequeña casa de planta baja, paredes de hormigón y contraventanas de madera. Vivió ahí «hasta que marchó a Gijón».
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Un Giro macabro
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La residencia quedó entonces un tiempo vacía hasta que, prosiguen, uno de los hermanos de esta mujer se asentó en ella. Vivió un tiempo solo hasta que luego llegó otro hermano. La historia tiene otro giro macabro. Y es que, como aseguran los vecinos, los dos hermanos «no se hablaban». «Dormía cada uno en una habitación y cuando uno murió, en Año Nuevo, el otro tardó varios días en darse cuenta», aseguran.
[–>[–>[–>Ninguno de los hermanos, añaden en el barrio, vive. La casa, insisten, lleva vacía «más de 15 años». La construcción está casi en lo más alto de la subida a la Campa Torres. Cerca de ella apenas hay otro bloque de dos plantas de fachada rojiza.
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La construcción está casi en ruinas, con el tejado de un tendejón derruido y sin más cuidados que los de un vecino que cuidaba unas gallinas en su parcela anexa. Tiene, eso sí, unas vistas privilegiadas del puerto.
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[–>La Policía Nacional, ayer en El Muselín / LNE
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Pese a ser el barrio más periférico del oeste de Gijón, El Muselín poco a poco ha ganado nuevos moradores que han comprado techo allí con la idea de reformarlo. Fruto de este proceso, un hombre de fuera del barrio compró la «casa de la Charra» y encontró dentro de ella la calavera.
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Al dar la voz de alarma, se generó un importante despliegue policial que no pasó desapercibido para los vecinos de El Muselín. Un barrio que ahora se vuelve protagonista de un misterio aún por resolver: el de un cráneo cuyo origen se desconoce.
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