los 1.000 millones de dólares de Rhode
Hailey Bieber no se conforma con ser la esposa de una estrella del pop: está construyendo un imperio de la belleza que aspira a generar mil millones de dólares (unos 930 millones de euros) en ventas globales. Y este verano de 2026, Rhode —la firma de cuidado de la piel que fundó hace apenas cuatro años— da un paso decisivo con una gira internacional de pop-ups que llevará su universo sensorial a ciudades de Norteamérica y Europa.
The Rhode World tour 2026: de Coachella a los destinos más inesperados
La casa ha anunciado una serie de activaciones experienciales bajo el nombre Rhode World Summer Tour, que comenzó como una experiencia fuera del festival en Coachella -con una máquina de garras, dardos con globos y mini hamburguesas- y que ahora viajará a ambos continentes. La excusa perfecta: el lanzamiento de Pocket Bronzer y Highlight Milk, disponibles el 9 de junio. un producto que promete convertirse en el nuevo objeto de deseo de la comunidad.
Aunque la lista de ciudades aún no se ha hecho pública, la propia Hailey contó a Vogue Business en exclusiva su intención de sorprender: «Quiero aparecer con experiencias en lugares nuevos. A veces, aparecer en lugares que no son las grandes capitales es importante». La estrategia recuerda a pop-ups de éxito anteriores: en 2024, Rhode instaló un fotomatón en Ibiza y el verano pasado se hizo cargo de un club de playa en Mallorca con cócteles con temática Lemontini; En febrero, durante la temporada de verano australiana, celebró una panadería temporal con el minorista Mecca. Ahora la colección es aún más amplia e incluye Peptide Lip Shape and Tint en tres nuevos tonos, un cepillo de bolsillo, una toalla y un neceser de felpa, además de las virales fundas para iPhone con acabado colada y bronce.
«Creamos toda una historia y un mundo en torno al verano», resume Bieber. Un mundo que se ha convertido en el sello de identidad de la marca.
El camino hacia los mil millones: cifras vertiginosas y logística de precisión
El objetivo declarado por Nick Vlahos, director general de Rhode, es alcanzar los mil millones de dólares en ventas minoristas globales, aunque se resiste a dar un plazo concreto. Las cifras del último ejercicio fiscal de Elf Beauty, la empresa matriz que adquirió la firma hace un año, hablan por sí solas: Rhode facturó 390 millones de dólares (unos 362 millones de euros) con un crecimiento del 80% y sus ventas minoristas totales rozan ya los 500 millones de dólares (unos 464 millones de euros).
Desde que Elf Beauty compró la empresa, la distribución ha ganado fuerza: el centro logístico se ha trasladado de Londres a la planta del grupo en Países Bajos, acortando los plazos de entrega de cinco a siete días a sólo tres o cuatro. “Lo fundamental es tener la infraestructura para atender al consumidor a medida que nos expandimos”, explica Vlahos. Y la próxima frontera es Sephora: tras desembarcos récord en Norteamérica, Reino Unido y Australia, la marca ha confirmado que desembarcará muy pronto en 19 nuevos mercados europeos.
Rhode no vende productos, vende mundos. Y en un mercado donde cada semana nace una marca famosa, construir un legado es la única forma de sobrevivir.
Paralelamente, el laboratorio de I+D que la firma tiene en Santa Mónica –y que la propia Bieber supervisa personalmente– marca el ritmo de las innovaciones. “No nos interesa lanzar una gran cantidad de productos, nos mantenemos fieles a la filosofía de que cada cosa sea realmente buena”, afirma el CEO. El último lanzamiento, Pocket Bronzer, es la encarnación de esa máxima.
El espejo de Fenty y Kylie: cómo Rhode quiere evitar la fatiga de la marca de las celebridades
El mayor temor confesado de Hailey Bieber es que el público se canse. «Mi mayor preocupación al construir una marca heredada es que la gente se canse y avance demasiado rápido; siempre hay algo nuevo, especialmente en belleza», admite. La solución de Rhode pasa por crear ‘mini mundos dentro de un mundo’ (activaciones físicas, contenido digital hipervitaminado y una comunidad que trascienda las meras ventas).
El modelo resuena con el manual que Fenty Beauty de Rihanna impuso en 2017 (inclusividad y conexión directa con el consumidor) y con el poder de prescripción de Kylie Cosmetics en su apogeo. Pero Rhode opera con una diferencia sustancial: la concentración en unos pocos productos muy cuidados y una expansión metódica, lejos del lanzamiento masivo de referencias. Los números le dan la razón: el 74% de sus seguidores en redes sociales están fuera de Estados Unidos, y el canal internacional ya aporta el 20% de las ventas directas a los consumidores. La estrategia de Sephora como socio minorista, que ha registrado récords de apertura en cada mercado, amplifica el mensaje al tiempo que preserva la experiencia íntima del pop-up.
La hoja de ruta para los próximos tres años es seguir creando recuerdos del verano y, sobre todo, mantener la frescura. Como enfatiza Lauren Ratner, cofundadora y presidenta: «Nunca se trata solo de vender un producto; nos enfocamos en conectar con el consumidor a través de todos los puntos de contacto: narración de historias, comunidad y experiencias físicas». El año pasado, el beach club de Mallorca –con su ambiente Lemontini– tuvo que prolongar su estancia dos semanas debido a su arrollador éxito. Este verano, el desafío es repetir la magia en ciudades que aún no aparecen en el mapa tradicional de las marcas de belleza.
El veredicto VIP
- 📸 Imagen pública: Hailey Bieber consolida su perfil como empresaria y se desmarca del rol de esposa famosa; La historia que vende Rhode es la de un fundador con una visión de legado.
- 💎 El detalle de lujo: La gira de verano transforma un lanzamiento cosmético en un evento aspiracional: desde toallas hasta fundas virales, cada accesorio refuerza el sentimiento de pertenencia a un club exclusivo.
- 🗣️ El medio ambiente cuenta: El tándem Vlahos-Ratner actúa como guardián de la estrategia: crecer sin perder el aura indie, apoyándose en la logística de Elf Beauty pero manteniendo a Bieber como director creativo omnipresente.
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí