Los activos de belleza que merecen la pena (y los que no)
No todos ingredientes cosméticos Funcionan igual y no todos merecen un lugar permanente en nuestra rutina de cuidado facial. En una época en la que en cosmética se habla constantemente de principios activos como el retinol, vitamina C, ácido hialurónico, niacinamida o ácidos exfoliantesNo siempre es fácil distinguir qué ingredientes aportan realmente beneficios visibles a la piel y cuáles responden más al marketing que a una eficacia real.
La popularización del cuidado de la piel hace que sepamos identificar los nombres en las etiquetas, pero eso no significa que sepamos cómo funcionan, en qué concentraciones funcionan o si están bien formulados. Porque en belleza no sólo cuenta el principio activo, sino también su estabilidad, su porcentaje, la fórmula en la que se integra y, sobre todo, si se adapta a nuestra piel y a nuestro momento vital.
Los activos que valen la pena
Para disipar dudas y separar lo que realmente vale la pena de lo que podemos evitar sin arrepentimientos, hablamos con Paz Torralba, directora de El Concepto Belleza. Con su conocimiento experto, revisamos qué ingredientes activos cosméticos funcionan, cuáles requieren supervisión profesional y qué productos, a pesar de su popularidad, no son la mejor opción para el cuidado de la piel a largo plazo.
1. Vitamina C
La vitamina C es uno de los antioxidantes más recomendados por su capacidad para iluminar, proteger y mejorar el tono de la piel. Pero no todas las fórmulas funcionan de la misma manera. “Con la vitamina C es necesario conocer la estabilidad del producto y el nivel de principio activo”, explica Paz Torralba.
Al ser un ingrediente muy inestable, Su efectividad depende del tipo de derivado, concentración, envasado y almacenamiento adecuado. De lo contrario, podría oxidarse y perder completamente su efecto.
3. Ácido hialurónico
El ácido hialurónico es un ingrediente activo que hidrata profundamente la piel.
Enfoque en las métricas de lanzamiento
Hidrata, aporta confort y mejora el aspecto de la piel, pero eso no es suficiente para que aparezca en la etiqueta. “Ácido hialurónico Es un muy buen ingrediente, pero hay que saber qué tan estable es y qué porcentaje contiene el producto”, explica el experto. Su efectividad real depende del peso molecular, la concentración y su buena integración en la fórmula.
4. Niacinamida
Versátil, bien tolerada y eficaz, la niacinamida (vitamina B3) es uno de los ingredientes más apreciados por los expertos. “Niacinamida Me gusta mucho. Es vitamina B3 y, en general, es un muy buen ingrediente”, explica Torralba. Ayuda a reforzar la barrera cutánea, mejora la textura, regula el sebo y aporta luminosidad, por lo que es una apuesta segura para muchos tipos de piel.
5.Retinol
El retinol es uno de los principios activos con más evidencia científica, pero también uno de los que más respeto requiere. “El retinol es un ingrediente maravilloso y actúa sobre la piel de forma muy eficaz, siempre aplicado y controlado por un profesional”, explica. Utilizado sin control, puede irritar o sensibilizar la piel; bien dirigido, mejora las arrugas, la textura, las manchas y la luminosidad.
6. Ácido glicólico
Potente y eficaz exfoliante, pero no apto para uso indiscriminado. “ácido glicólico “Está bien, pero siempre controlado en cabina médico-estética”, especifica el experto. Su uso profesional permite obtener resultados visibles sin comprometer la barrera cutánea.
Productos que no valen la pena
Cuando se trata de limpieza facial, no todos los productos cumplen su función, por muy populares que sean. Es el caso del agua micelar y las toallitas desmaquillantes, dos gestos habituales que, según Paz Torralba, directora de El Concepto Bellezano deberían ocupar un lugar principal en el cuidado de la piel. «No me gusta nada el agua micelar. Como mucho sería una segunda limpieza», explica.
Aunque puede eliminar algo de suciedad superficial, El agua micelar no limpia profundamente y no desmaquilla adecuadamente.protector solar o impurezas acumuladas a lo largo del día. Además, aplicarlo con un algodón, deslizando el producto sobre la piel, puede ser no respetuoso con la barrera cutánea. Por ello, la experta recomienda comenzar la limpieza siempre con un producto que disuelva eficazmente la suciedad y evitar atajos.
En el caso de las toallitas desmaquillantes la situación es aún más clara. “El desmaquillante borra la vida de todos. Ni siquiera por un momento concreto”, insiste.
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