Los endocrinos alertan de la ‘fiebre de la proteína’ que ha llegado al súper: «Algunos productos son ultraprocesados con azúcar y grasas»
Arranca el año y, como siempre, los buenos propósitos: hacer más deporte, frecuentar el gimnasio y, por supuesto, volver a las rutinas alimentarias, comer sano y bien, para perder los kilos ganados en las fiestas. «Solemos pasar del ‘todo vale’ navideño al ‘ahora me castigo’. Y ahí empiezan los problemas», resume la doctora María Riestra Fernández, del Comité Gestor del Área Nutrición de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) sobre la forma en la que nos enmendamos en los primeros días de enero. La especialista, además, aprovecha para advertir del innecesario consumo de suplementos alimenticios como los productos enriquecidos con proteína cuyas ventas se están disparando en los supermercados.
[–>[–>[–>«La proteína es importante, especialmente para mantener la masa muscular, pero la publicidad ha llevado el mensaje al extremo. El problema es que muchos de estos productos no dejan de ser ultraprocesados a los que se les añade proteína para que parezcan más sanos y, muchos, tienen azúcares añadidos o grasas de mala calidad, y terminan desplazando alimentos mucho más nutritivos como huevos, legumbres, pescado, yogur natural o frutos secos«, explica la experta.
[–> [–>[–>Lista de ingredientes
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En personas deportistas o mayores puede ser útil reforzar la ingesta, pero para la población general «no es necesario llenar el carro de productos artificialmente ‘proteinados'», añade. Su recomendación es sencilla: mirar más la lista de ingredientes que la palabra ‘proteína’ en grande en la etiqueta. «Si el producto sigue siendo ultraprocesado, por mucha proteína que lleve, no lo convierte en saludable. Debemos priorizar las fuentes de proteína de siempre: huevos, pescado, carnes magras, combinados con verduras, frutas y cereales integrales», apunta.
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La especialista aporta esta recomendación en el mes de los buenos propósitos: enero. El mismo mes, por cierto, en el que Estados Unidos ha publicado una actualización de las orientaciones sobre nutrición con una nueva pirámide de la alimentación en la que propone comer más proteínas y menos azúcares, como llevan recomendando los nutricionistas de todo el mundo desde hace años.
[–>[–>[–>Calidad de la dieta
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«Debemos priorizar la calidad de la dieta, con alimentos de alta densidad nutricional, por encima de soluciones rápidas. Recomendamos asegurar la proteína en todas las comidas para mantener la masa muscular, elegir hidratos de buena calidad, usar grasas saludables y planificar menús sencillos que eviten improvisaciones. Recuperar la actividad física, especialmente ejercicios de fuerza, ayuda muchísimo. Y no olvidemos el sueño: dormir bien regula las hormonas del apetito y facilita que todo vuelva a su sitio», indica Riestra Fernández sobre cómo volver a la rutina a comienzos de año.
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Porque, advierte, «mucha gente intenta compensar (los excesos de diciembre) con ayunos largos, dietas súper restrictivas (poca proteína, productos procesados etiquetados como ‘light’), batidos ‘detox’ que no nutren nada o sesiones de ejercicio maratonianas. El resultado es más hambre, más ansiedad y cero adherencia».
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[–>Reacción del cuerpo
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«Cuando recortamos demasiado, el cuerpo reacciona como si hubiera escasez: interpreta que falta energía y activa mecanismos de defensa –insiste el médico–. Se nos alteran hormonas que regulan el hambre y la saciedad, baja el metabolismo, lo que dificulta la pérdida de grasa, aumenta el apetito y además perdemos músculo muy rápido con dietas muy hipocalóricas. Es una fórmula perfecta para encontrarnos agotados y con ganas de abandonar a los pocos días, además de dañar nuestra relación con la comida».
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Suplementos nutricionales en un estante / Freepik.
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«Estas prácticas no solo no son saludables, sino que pueden desestabilizar el metabolismo y aumentar el riesgo de recuperar el peso perdido, a menudo con más rapidez (el tan conocido efecto rebote), además de poner en peligro la salud», añade, por su lado, Mónica Herrero, del Consejo General de Dietistas-Nutricionistas.
[–>[–>[–>Ayuno intermitente
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El ayuno repentino tampoco es una solución, aclara la doctora Riestra. «Debemos diferenciar entre el ayuno intermitente planificado y supervisado y saltarse comidas de forma improvisada. Esto suele llevarnos a llegar a la siguiente con un hambre voraz. Los ayunos extremos o monodietas de un solo alimento (como solo caldo o zumos) generan mareos, irritabilidad y atracones posteriores. Y las dietas de moda, que cambian cada año, son muy restrictivas y, en muchos casos, poco equilibradas. Todo eso nos aleja de un patrón saludable y sostenible».
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«Lo correcto es volver a una alimentación equilibrada, variada y sostenible, sin prohibiciones absolutas», señala Mónica Herrero
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La clave, dicen los expertos, es volver a la normalidad. «Lo correcto es volver a una alimentación equilibrada, variada y sostenible, sin prohibiciones absolutas pero con planificación», subraya Mónica Herrero. Algunas recomendaciones son retomar horarios regulares sin saltarse ninguna comida, para estabilizar el apetito y el metabolismo, y priorizar alimentos frescos y nutritivos, así como la hidratación. También se aconseja retomar la actividad física regular, como caminar o realizar ciclismo suave o ejercicio integrado en la rutina.
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