Los españoles disparan la firma de testamentos para dejarlo todo bien atado
A nadie le gusta pensar en lo que pasará con su patrimonio cuando muera. Ni cómo serán las rencillas, si las hay, entre los herederos que compartirán la casa, las cuentas bancarias y las inversiones. Pero por no ponerte en esa situación … No vamos a evitar problemas futuros. Por eso, cada vez son más los ciudadanos que acuden al notario en vida y hacen testamento. No se trata de repartir, ni de decidir qué le corresponde a cada niño. Este documento sirve para agilizar trámites y evitar gastos futuros. Así lo han entendido 774.735 españoles que concedieron su voluntad en escritura pública el año pasado.
El crecimiento que registra este tipo de trámites en las notarías supera el 25% desde el año de la pandemia, cuando las muertes súbitas derivadas de la covid dejaron a muchas personas mayores, y a personas de otras edades, con sus activos bloqueados (cuentas, inversiones, viviendas) después de esas muertes. Sólo en el último año los registros del Consejo General del Notariado revelan que se han formalizado un 4,5% más de testamentos unipersonales. Y la tendencia, año tras año, es cada vez mayor. Aunque aún quedan muchas dudas jurídicas, económicas, sociales y familiares que es necesario aclarar.
¿A qué edad es mejor hacerlo?
No existe ningún momento vital a partir del cual sea necesario hacer testamento. Culturalmente, la sociedad española vincula esta firma a situaciones muy concretas: personas mayores; ciudadanos que padecen una enfermedad grave; o perfiles con gran patrimonio que quieren dejarlo todo perfecto. Pero más allá de estas circunstancias, hacerlo es aconsejable «para todos», explica María Teresa Barea, portavoz del Consejo del Notariado. «Con cinco euros el testamento ya lo pone mucho más fácil a los herederos», explica a ABC este experto.
NO SOLO MAYORES
Tener hijos, comprar una casa o cambiar de situación personal suele ser el momento ideal para hacer testamento.
Los casos de emergencia -enfermedades y la propia edad junto con una herencia conflictiva- deben diferenciarse de los casos generales. Por tanto, que una familia sea propietaria de una casa ya es una circunstancia importante a consignar en documento público. O la llegada del niños a este mundo constituye también otro momento vital para pensar en concedérselo. Como cuando llega un dinero inesperado a nuestras vidas.
¿Realmente voy a salvar algo?
Existen dos tipos de ahorro vinculados a que una persona haga testamento antes de morir: el económico y, sobre todo, el legal. Y esos momentos son los que, a la larga, generan mucha tensión entre los herederos que, en ocasiones, acaban inmersos en conflictos miembros de la familia que se enquistan y dan lugar a peleas.
Sin un testamento ejecutado, el patrimonio de la persona fallecida puede quedar bloqueado por más tiempo del esperado. Ni siquiera los herederos pueden tener la posibilidad de utilizar el dinero en una cuenta corriente, la cual está protegida por la ley hasta que se resuelva la situación jurídica por la falta de esa escritura pública ante notario. Además, el testamento evita tener que hacer un registro de declaración de herederos, lo que supone un proceso más tedioso en el que hay que aportar mucha más documentación, con el handicap de que en muchas ocasiones se han extraviado documentos familiares y la herencia queda sin posibilidad de movimiento alguno.
ANTICIPACIÓN
Estos documentos evitan que el patrimonio de una persona quede bloqueado hasta que se resuelvan los trámites y reducen gastos futuros de administración y honorarios.
Además, la factura que supone gestionar cualquier herencia se reduce drásticamente al recortar buena parte de los trámites que se deben realizar en ese momento si no hay testamento. Manteniendo todos los testamentos en orden, se agilizan los trámites burocráticos y se ahorra mucho en honorarios de agencia personas jurídicas como despachos de abogados, en su caso.
¿Qué pongo en el documento? ¿Puedo cambiarlo?
Otorgar testamento no tiene por qué implicar decidir a qué heredero pertenece cada bien que forma parte de nuestro patrimonio. En realidad, es un documento que deja constancia de nuestra situación personal y abre la puerta a una futura sucesión, evitando numerosos trámites y gastos asociados a estos trámites.
Además, si opta por hacerlo determinando lo que corresponde a cada uno, podrá modificarlo. tantas veces como quieras por el propietario. Es decir, no es un documento grabado en piedra que ya no pueda modificarse por el resto de nuestra vida. Pero es flexible y adaptable a las circunstancias. Eso sí, siempre dentro de las líneas rojas de sucesión que marca la ley de régimen común o las de algunas comunidades autónomas con normativa específica en materia sucesoria civil.
¿Cuánto me cuesta firmarlo?
El coste de otorgar un testamento es mínimo comparado con lo que se evita en el futuro. Al ser un procedimiento regulado, los notarios cobran en base a las tarifas que marca la ley. Él El importe mínimo es de 30 euros.. A partir de ahí se van añadiendo extras dependiendo de la extensión del documento y del número de copias realizadas. Y hay que añadirle el IVA (21%). En términos generales un testamento normal no suele suponer un gasto superior a los 50 o 60 euros.
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