Los expertos coinciden: la hipoteca no desaparece cuando muere el titular y esto es lo que deben hacer los herederos
Cuando fallece un familiar, los trámites de la herencia suelen llegar en un momento emocionalmente complicado. A la pérdida personal se suman gestiones legales, fiscales y bancarias que muchas familias desconocen hasta que se ven obligadas a afrontarlas. Entre las dudas más habituales aparece una cuestión especialmente delicada: qué ocurre con una vivienda que todavía tiene una hipoteca pendiente de pago.
[–>[–>[–>En España, muchas viviendas familiares continúan hipotecadas durante años, por lo que no es extraño que una persona fallezca antes de terminar de pagar el préstamo. En ese escenario, los herederos deben analizar con calma el valor de la herencia, las deudas existentes y las opciones legales disponibles. Y es que una herencia puede incluir bienes, derechos y obligaciones. Por eso, antes de aceptar, conviene comprobar si la vivienda tiene cargas, cuánto queda por pagar y si existe algún seguro vinculado a la hipoteca que pueda cubrir total o parcialmente la deuda.
[–> [–>[–>Obligaciones de los herederos
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A partir de esta situación, el abogado y economista experto en herencias David Jiménez explica que “cuando una persona fallece, los herederos tienen la obligación de pagar las deudas que tuviera”. Esto significa que, si dentro de la herencia hay una casa con una hipoteca pendiente de pago, quienes acepten esa herencia pasan a ocupar la posición jurídica del fallecido frente al banco.
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Jiménez señala que “si hay una casa con hipoteca pendiente de pago, los herederos tienen que seguir pagando esa deuda”. Sin embargo, añade que esto no quiere decir que el banco pueda exigir automáticamente el pago completo del préstamo por el simple hecho de que el titular haya fallecido. La fórmula habitual es que los herederos continúen abonando las cuotas conforme al calendario que ya estaba pactado en el contrato hipotecario. “Simplemente sustituyes al fallecido en su posición jurídica”, señala Jiménez. Es decir, si al titular le quedaban diez años de hipoteca, los herederos tendrán que seguir pagando durante ese periodo, en las mismas condiciones establecidas, salvo que negocien otra cosa con la entidad financiera o decidan cancelar anticipadamente el préstamo.
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Esta aclaración es importante porque muchas personas creen que, al aceptar una vivienda heredada, el banco obliga a pagar inmediatamente toda la deuda pendiente. Según el planteamiento expuesto por Jiménez, la realidad es distinta: “No tienes que hacer nada, simplemente seguir pagándolo como si el fallecido estuviera vivo”. Sin embargo, siempre debe tenerse en cuenta que cada herencia puede presentar matices. Puede haber varios herederos, desacuerdos entre ellos, seguros de vida asociados a la hipoteca, avalistas o incluso dudas sobre si conviene aceptar o renunciar a la herencia.
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[–>Por eso, antes de firmar cualquier aceptación, los especialistas recomiendan revisar toda la documentación: escritura de la vivienda, contrato hipotecario, recibos pendientes, certificado de deuda bancaria, seguros vinculados y posibles cargas registrales. Y es que, heredar una vivienda hipotecada puede ser una oportunidad patrimonial, pero también una obligación económica prolongada. La decisión debe tomarse con información, asesoramiento y una visión clara de la deuda que se está asumiendo.
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