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Los hogares españoles recortan 400 euros de su presupuesto anual en comida por la pérdida de poder adquisitivo

Los hogares españoles recortan 400 euros de su presupuesto anual en comida por la pérdida de poder adquisitivo
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  • Publishedabril 16, 2026



El impacto de la inflación desatada tras el estallido de la guerra de Ucrania ha pasado factura a los presupuestos de los hogares españoles. La pérdida de poder adquisitivo ha obligado a las familias de nuestro país a Recorta tu gasto anual en el supermercado en 400 euros.

Se trata de un ajuste forzoso en la canasta de bienes esenciales que ha afectado con mayor intensidad a los hogares más vulnerables, para los jóvenes y los trabajadores, lo que demuestra el efecto de la crisis de precios en la economía nacional.

Ésta es una de las principales conclusiones que se extraen de la Encuesta Financiera Familiar (EFF) 2024, publicada este jueves por el Banco de España. Para realizar esta radiografía, el organismo supervisor compara el período incluido entre finales de 2022 y finales de 2024.

Se trata de un período marcado por lo que la institución define como una «fase de intensa perturbación inflacionaria, como resultado de la guerra en Ucrania y la crisis energética, así como del endurecimiento de la política monetaria».

El informe del supervisor es contundente sobre cómo esta situación ha asfixiado el bolsillo diario de los ciudadanos. El documento certifica la pérdida de poder adquisitivo, señalando que «Este episodio inflacionario redujo significativamente el poder adquisitivo de las familias y encareció en general su canasta de consumo.

Esta disminución del poder adquisitivo se produce cuando el coste de la vida aumenta a un ritmo mucho más rápido que los ingresos de un hogar.

El Banco de España explica que este imparable aumento de precios se produjo «primero a través del componente energético y posteriormente a través de su transferencia a los alimentos.«.

La onda expansiva de esta inflación alimentaria devoró el poder adquisitivo de las familias con especial virulencia desde el inicio de la invasión rusa a Ucrania.

Los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) muestran cómo, a lo largo de 2022, El aumento interanual de los precios de los alimentos pasó del 4,8% en enero escalar de forma ininterrumpida mes tras mes, hasta cerrar el año en un asfixiante 15,7% en diciembre.

La hemorragia de poder adquisitivo al llenar el frigorífico alcanzó su punto más crítico en los primeros compases de 2023cuando los alimentos registraron las peores tasas de aumento interanual: 16,6% en febrero y 16,5% en marzo.

Las cifras oficiales cuantifican este ajuste. La encuesta del Banco de España no refleja un recorte acumulado mes a mes, sino que compara el presupuesto que las familias tenían que gastar durante un año entero frente a otro.

La institución cifra con exactitud la magnitud de esta pérdida de poder adquisitivo: «Entre finales de 2022 y finales de 2024, El gasto medio en alimentación bajó de 6.400 euros a 6.000 euros«.

Es decir, en ese lapso de apenas dos años, el presupuesto real anual de las familias españolas para llenar el frigorífico se redujo en 400 euros.

La verdadera dureza de esta pérdida de poder adquisitivo surge cuando vemos esa asfixia en el supermercado Destruyó por completo las mejoras salariales de los ciudadanos.

Los registros del INE demuestran que inflación general, Tras alcanzar un máximo histórico del 10,8% en julio de 2022, se moderó gradualmente hasta el 2,8% a finales de 2024.

Paralelamente, y gracias a la extraordinaria «fuerza del empleo», ingresos de los ciudadanos Experimentaron un alivio progresivo.

El Banco de España detalla que «la renta media anual de los hogares españoles en 2023 se situó en 46.300 euros y la renta mediana en 36.100 euros», lo que supuso un incremento en términos reales.

Al descontar la inflación general, el documento certifica «un aumento del 4,6% en el ingreso medio y del 7,8% en la mediana» respecto a la anterior ola de la encuesta.

Sin embargo, la institución aclara que este aumento estadístico en las nóminas fue un mero espejismo frente al carrito de la compra.

¿Cómo es posible perder poder adquisitivo si la inflación general cayó y los salarios aumentaron?

El Banco de España da la clave: la caída de la inflación general fue un efecto óptico «impulsado sobre todo por la caída de los precios de la energía», mientras que El aumento de los precios de los alimentos mantuvo una feroz resistencia.

Es decir, la bajada de los precios de la electricidad o de la gasolina mejoró el promedio estadístico de los salarios, pero las familias no consumen electricidad. La agresividad de los precios de los alimentos (con picos superiores al 16%) devoró en la práctica las mejoras salariales.

Para equilibrar sus cuentas ante un gasto tan inevitable, los hogares no tuvieron más remedio que asumir una pérdida neta de poder adquisitivo en el supermercado, utilizando su frigorífico como variable de ajuste y reduciendo su presupuesto para alimentación en 400 euros.

Diferencias

Es precisamente esta brecha histórica –inflación de dos dígitos frente a presupuestos familiares que no aportaban más de lo que podían– la que explica empíricamente el sacrificio económico al que apunta el Banco de España.

Pero No todos los hogares tuvieron que hacer el mismo sacrificio. El supervisor advierte en su informe de que estas variaciones medias en todo el país «esconden una marcada heterogeneidad entre grupos».

Es decir, el recorte en la cesta de la compra afectó a la media nacional, pero castigó asimétricamente a diferentes sectores sociales.

Estas caídas forzadas del presupuesto alimentario fueron más visibles en El 20% de las familias con menores ingresos de toda España.

Junto con los hogares más humildes, los otros grandes perdedores que sufrieron la pérdida más pronunciada de poder adquisitivo fueron hogares más jóvenes y de 65 a 74 años, así como trabajadores por cuenta ajena y por cuenta propia.



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