Los Mossos creen que hubo un forcejeo entre los Andic frente al punto de la caída
La jueza de Martorell tiene encima de la mesa varios indicios que apuntarían a que la muerte de Isak Andic, fundador de Mango, podría ser «no accidental» y que existiría «una participación activa y premeditada por parte de Jonathan Andic«. Los Mossos d’Esquadra van más allá y creen que existió un forcejeo entre padre e hijo frente al punto de la ruta de Collbató por el que cayó Isak Andic desde una altura de 120 metros.
[–>[–>[–>Los agentes se basan en los informes técnicos presentados por la Unidad de Montaña de la policía catalana, que «descartan prácticamente que la caída fuese producto de un resbalón o de un tropiezo», según indicó la jueza en su auto de prisión con fianza. Para ello, los agentes han examinado hasta el milímetro la zona de la caída, así como la huella encontrada en ese punto, tanto su profundidad como su posición. Su conclusión es que la marca fue dejada Isak Andic antes de caer al barranco y que, por sus características, parece ser producto de un supuesto forcejeo.
[–> [–>[–>La defensa de Jonathan Andic presentarán un informe pericial sobre la caída y las huellas encontradas cerca del lugar de los hechos para desmontar la investigación policial
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Por su parte, los abogados de Jonathan Andic, encabezados por el penalista Cristóbal Martell, también presentarán un informe pericial sobre la caída y las huellas encontradas cerca del lugar de los hechos, y sobre si estas marcas son compatibles con las heridas que presentaba el cadáver.
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Refregado más que resbalón
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Para llegar a sus conclusiones, la policía ha usado uno de los zapatos deportivos que llevaba ese día el empresario para recrear la huella. En este sentido, los agentes subrayan que, por la profundidad de la marca, se correspondería más con un refregado contra el suelo «en los dos sentidos (delante-detrás)» y durante más tiempo que el que se consigue únicamente con un resbalón, que sería más superficial. Por este motivo, creen que la pisada sería del empresario y que la habría dejado marcada en un supuesto forcejeo.
[–>[–>[–>Los investigadores entienden que la huella coincide con el calzado de Isak Andic y que esta es más profunda y llevó más tiempo hacerla que un resbalón, que sería más superficial
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Sin embargo, para la defensa de Jonathan Andic, la huella no es un elemento clave, ya que subrayan que por ese mismo escenario pasaron varias personas la mañana del 14 de diciembre de 2024, cuando ocurrió la caída, y las marcas podrían pertenecer a alguno de ellos. En concreto estuvieron en el lugar de los hechos desde el propio acusado hasta dos excursionistas con los que se encontró Jonathan tras la caída mortal y varios agentes de la policía local que fueron los primeros en llegar a la zona.
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Diez simulacros
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Los informes técnicos fotográficos entregados por la Unidad de Montaña fueron realizados el mismo 14 de diciembre y el 10 de febrero. En las imágenes recogidas se podía apreciar un detalle del supuesto punto de inicio de la caída, con un «posible resbalón», y la chaqueta del fallecido más abajo, en un desnivel de cuatro metros de ancho un tanto resbaladizo que acaba en una apertura entre la maleza desde la que se accede al precipicio.
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[–>La defensa niega que la huella sea un elemento clave y señalan que podría pertenecer a alguna de las varias personas que esa mañana estuvieron en el lugar de los hechos
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La policía realizó hasta 10 simulacros, tanto de la caída como de esa pisada encontrada en el punto de inicio. Junto con las dudas sobre la huella encontrada, concluyeron que se trata de «un camino que no presenta ninguna dificultad y que no requiere un calzado específico» y que el único punto con «una exposición de caída» es por donde se precipitó el fundador de Mango.
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Confusión de aparcamiento
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Otro de los elementos que llamaron la atención de los investigadores fueron las contradicciones en los detalles que mantuvo Jonathan Andic en sus dos declaraciones: la del 14 de diciembre –poco después del suceso, cuando se encontraba en estado de ‘shock’–, y la del 31 de diciembre, dos semanas después de los hechos. Entre una y otra confundió el aparcamiento en el que había aparcado su 4×4, un Mercedes G63 AMG, lo que hizo saltar las alarmas de los agentes.
[–>[–>[–>En la zona existen dos zonas de aparcamiento: una cerca de las cuevas de Salnitre que no siempre está abierta, ya que se han registrado desprendimientos de roca en la zona, y otra más abajo, cerca de Collbató. El primer aparcamiento se encuentra a 20 minutos a pie desde el lugar del accidente.
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Visitas a Montserrat
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Esta confusión llevó a la policía a examinar la tecnología interna del vehículo, la Identidad Internacional de Equipo Móvil (IMEI), para concluir que, «previamente al día de los hechos, ya había acudido al mismo lugar». En su declaración del 31 de diciembre, Jonathan admitió que había ido a revisar el sendero en una ocasión unos «15 días antes» de la caída. Los Mossos, sin embargo, constataron que había ido tres veces: los días 7, 8 y 10 de diciembre.
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Más allá de eso, los investigadores también examinaron los sistemas de control de las zonas de bajas emisiones a la entrada y salida de Barcelona para conocer los días en que el acusado había salido con su coche, a la vez que revisaron las cámaras de videovigilancia «del tráfico en la localidad de Collbató» para determinar cuándo llegó. En este sentido, fuentes de la defensa de Jonathan Andic mantienen que fue dos veces (no tres) a Montserrat para preparar la excursión con su padre porque quería reconciliarse con él y quería descartar problemas en el sendero derivados de los desprendimientos registrados en la zona.
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