Los países del Golfo comienzan a agotar sus misiles interceptores para frenar los ataques ‘low cost’ de Irán
En sólo tres días de conflicto en iranlos países del Golfo han disparado 800 misiles interceptores Patriot para defenderse de los ataques persas, según datos proporcionados por la revista británica The Economist.
Esta cifra está en las antípodas de Ucrania, que ha lanzado sólo 600 durante los cuatro años de guerra con Rusia.
En respuesta a ataques con misiles balísticos o drones de bajo coste, los comandantes del ejércitos del golfo Por lo general, lanzan al menos dos interceptores para garantizar sus posibilidades de destruir el objetivo.
Debido a esto modus operandi, El economista ha explicado que, según los informes facilitados por estos países, desde el inicio de la ofensiva, han derribado cerca de 887 misiles y 2.581 drones.
Asimismo, la revista británica destaca que, si bien el número de Patriotas que cada país tiene en su poder, debido a su rápido uso, algunas áreas podrían estar agotándose en estos momentos Agotado.
Actualmente, según un estudio especializado al que ha tenido acceso la revista, Arabia Saudita podría haber adquirido alrededor de 1.800 Patriots, Qatar 1.000 y Emiratos Árabes Unidos (EAU) 900.
EE.UU También cuenta con este tipo de interceptores en la región, pero se desconoce la cantidad.
Dentro de los sistemas de defensa antimisiles, aunque los más utilizados son los Patriota Debido a su capacidad para interceptar amenazas más complejas, como misiles balísticos y de crucero, los THAAD (Terminal de Defensa de Área de Gran Altitud) y el NASAMAS (Sistema avanzado de misiles tierra-aire de Noruega).
Estos interceptores destacan, además de por su eficacia, por su elevado coste. En el caso del Patriotasu precio puede oscilar entre 3 y 6 millones de dólares.
La estrategia iraní
En comparación con Sistema de defensa de élite estadounidense, Irán destaca por utilizar equipamiento armamentístico ‘low cost’, destacando drones que tienen un coste intermedio entre 20.000 y 50.000 dólares.
Esto se hace con un objetivo: se producen en grandes cantidades para poder lanzar un gran número de forma masiva y, de esta manera, obliga a sus adversarios a aumentar excesivamente el uso de sus interceptores.
Con ello, el régimen iraní quiere conseguir que países, como los del Golfo, acaben con sus cepos y, así, hacerlos más vulnerables.
Debido a esta forma de actuar, Estados Unidos y sus socios se ven obligados a mirar otras opciones tan efectivos como sus interceptores actuales y más económicos.
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