Los países europeos de la OTAN toman el mando de la nueva misión ‘Centinela del Ártico’
– OTAN
BRUSELAS 12 de febrero (EUROPA PRESS) –
La nueva misión ‘Arctic Sentinel’, lanzada este miércoles por la OTAN para calmar la crisis abierta en el seno de la Alianza sobre Groenlandia e iniciada ante las amenazas de Estados Unidos de apoderarse de la isla perteneciente a Dinamarca, contará con una fuerte presencia de los aliados europeos.
También conocido en inglés como ‘Artic Sentry’ fue anunciado por la Alianza Atlántica a raíz del acuerdo alcanzado en el foro de Davos entre el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, y el inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump, en un intento de reforzar la presencia militar en la región ártica ante la creciente presencia de Rusia y China.
La idea de esta operación es coordinar bajo el mando de la OTAN, con la planificación del Mando de Fuerzas Conjuntas de Norfolk (JFC Norfolk), todos los ejercicios que cada uno de los estados miembros de la Alianza ya realiza de forma independiente, aunque también está abierta a nuevos despliegues militares de cualquiera de los 32 países que forman la organización.
Alemania ha sido el primer país en confirmar que participará en la primera etapa de la misión, para la que enviará cuatro cazas Eurofighters y otras capacidades de reabastecimiento aéreo, según anunció su propio ministro de Defensa, Boris Pistorius, en declaraciones a los medios en vísperas de una reunión de responsables de Defensa de la OTAN celebrada este jueves en Bruselas.
Otro país que aportará nuevas capacidades al ‘Arctic Sentinel’ será Suecia, que enviará un número aún indeterminado de aviones de combate JAS 39 Gripe con el objetivo de apoyar la seguridad en el Ártico y el Alto Norte, según recoge un comunicado publicado por el Ministerio de Defensa sueco.
También hay estados miembros de la OTAN que han confirmado que participarán en la misión o han manifestado su voluntad de hacerlo si así lo solicita la Alianza. Por ejemplo, Canadá ya ha detallado que está estudiando cómo puede contribuir y ha manifestado que le gustaría que la iniciativa fuera permanente para asegurar la disuasión y defensa contra ataques externos en la región en el tiempo.
El ministro de Defensa del Reino Unido, John Healy, que también ha apoyado una duración indefinida de la futura operación, ha informado de que su país tendrá «un papel vital» en la misma, duplicando el número de soldados desplegados en Noruega hasta alcanzar los 2.000 efectivos.
Precisamente Londres ha asumido esta semana el Centro de Mando de la Fuerza Conjunta de Norfolk -ubicado en el estado estadounidense de Virginia-, cuya área de responsabilidad abarca todo el Ártico y el Polo Norte y se encargará de la dirección operativa de la misión, coordinándose con el Comando de Defensa Aeroespacial de América del Norte (NORAD) y los comandos del Norte y Europa de Estados Unidos.
ESPAÑA, DISPUESTA A PARTICIPAR
Otro de los Estados que integran la OTAN que se ha mostrado dispuesto a participar en la misión ha sido España, cuya ministra de Defensa, Margarita Robles, ha detallado que está a la espera de saber qué capacidades concretas requiere el Comandante Supremo Aliado en Europa (SACEUR), Alexus G. Grynkewich.
En declaraciones a los medios tras la reunión de ministros de Defensa de la OTAN de este jueves, Robles ha afirmado que «España siempre participa en todas las misiones de la Alianza Atlántica», como, por ejemplo, la ‘Baltic Sentinel’ y otras «muchas misiones» de la OTAN en el flanco oriental, como en Letonia, Lituania o Estonia.
Estas nuevas incorporaciones se suman a las misiones que ya están en tierra y con el objetivo principal de la operación, ya que pasarán a estar coordinadas bajo un único mando para aprovechar de forma mucho más efectiva los recursos, conseguir un mayor impacto y cubrir los huecos que se detecten.
Incluirán, entre otros, el ejercicio noruego ‘Cold Response’, o la maniobra danesa ‘Arctic Resistance’, una misión en la que participaron hasta ocho países europeos en plena crisis de Groenlandia, y que provocó la indignación de Trump. Esto llevó al magnate a amenazar a sus aliados con nuevos aranceles, tras lo cual la Unión Europea consideró cancelar su acuerdo comercial con Washington.
ACUERDO ENTRE BASTIDORES PARA CALMAR LOS HUMOS
Finalmente, tras una reunión entre bastidores en el Foro Económico Mundial de Davos, Rutte y Trump pusieron fin a la crisis con un acuerdo basado en iniciar dos líneas de trabajo simultáneas en materia de seguridad en Groenlandia, una por primera vez para que la OTAN asuma más responsabilidad en la defensa del Ártico, y otra para evitar que Rusia y China tengan una mayor presencia en la isla perteneciente a Dinamarca.
Como explicó Rutte en una comparecencia en el Parlamento Europeo antes del acuerdo, Estados Unidos se mostró irritado por el bajo gasto en defensa de los socios europeos de la OTAN, y les exigió dar «un paso adelante» y afrontar «las consecuencias» para afrontar un «mundo post-Guerra Fría».
El interés de Trump en el Ártico, según la Casa Blanca, se centra en la «seguridad nacional», más concretamente ante la creciente actividad militar de Rusia y el creciente interés económico de China en la zona, aprovechando el progresivo derretimiento del hielo en la región, lo que genera nuevas rutas marítimas.
«UN CAMBIO DE MENTALIDAD DE LA OTAN»
Este jueves, la sede de la OTAN recibió por primera vez a los ministros de Defensa de la alianza una vez finalizada la lucha interna por Groenlandia, y fue el propio jefe aliado quien confirmó que hay «un cambio de mentalidad» entre los socios europeos, que ahora coinciden en la «urgencia» y la «necesidad» de garantizar una disuasión efectiva basada en «una defensa mucho más fuerte».
«Lo que he visto y oído hoy es diferente a cualquier reunión de la OTAN en la que haya participado, y he estado en muchas desde 2010», afirmó el ex primer ministro de los Países Bajos en una rueda de prensa al finalizar el encuentro.
En su opinión, las relaciones en la organización son «mejores» que hace dos años y por primera vez hay «unidad de visión». En concreto, los 32 países de la OTAN han coincidido en que «la Alianza es más fuerte cuando los europeos dan un paso adelante y asumen un mayor liderazgo».
Estados Unidos ha bajado el tono con sus socios en Europa, llegando incluso a celebrar el «repensamiento» que, a su juicio, les ha animado a asumir realmente «el liderazgo de la defensa convencional», recuperando así la esencia fundacional de la organización.
El mensaje ha sido tan diferente a ocasiones anteriores que el subsecretario de Defensa de Estados Unidos, Elbridge Colby -también presente en Bruselas- ha instado a sus socios a trabajar en «una especie de OTAN 3.0» que no se base en la dependencia europea de Estados Unidos y que vuelva a «para qué fue concebida originalmente la Alianza».
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