Los precios suben otro 3,2% en mayo y el Gobierno saca pecho: “Estabilidad”
La inflación de mayo subió un 3,2%, la misma que en abril, sostenida artificialmente por las medidas de escudo anticrisis del Gobierno, que facilitaron la reducción de la factura eléctrica en abril, aunque a partir del 1 de junio ya se avisa de que se iniciará la desactivación paulatina de las medidas sobre el Impuesto Especial sobre la Electricidad y el IVA aplicable a la electricidad, el gas natural, las briquetas, los pellets y la leña. Las medidas sobre el Impuesto sobre el Valor de la Producción de Energía Eléctrica se mantendrán hasta el 30 de junio, en un contexto de alta volatilidad en los precios de la energía debido a la guerra en Irán.
La inflación interanual de alimentos y bebidas no alcohólicas en mayo se mantiene más o menos estable respecto al aumento de hace un año, aunque con grandes diferencias entre alimentos, ya que algunos de los artículos básicos de la cesta de la compra siguen disparándose, aunque compensados por otros que se comportan a la baja, lo que ha favorecido la estabilidad de la inflación general, junto con la contención de la electricidad y el vestido y calzado. En el caso de la inflación subyacente -que excluye la energía y los alimentos no elaborados- se sitúa en el 2,9%, una décima por encima de la tasa de abril.
Esta estabilidad se produce en un «contexto de elevada incertidumbre geopolítica y confirma que el plan de respuesta del Gobierno está cumpliendo su principal objetivo: amortiguar el impacto del shock externo sobre la inflación y el poder adquisitivo de los hogares», explicó el Ministerio de Economía, que defiende la «estabilidad de los precios por la decidida apuesta por las energías renovables y la soberanía energética, que sitúa a España en una posición de fortaleza para afrontar la volatilidad de los mercados energéticos, al mantener contenidos los precios de la electricidad». En abril incluso cayeron en el cálculo interanual, en comparación con el mismo mes del año pasado, aunque sólo por el efecto escalonado de los precios.
En el caso de las medidas fiscales sobre los carburantes -en las que se redujeron los tipos reducidos del Impuesto sobre Hidrocarburos, el IVA al 10% sobre gasolinas, gasóleos y biocarburantes, y la devolución parcial del gasóleo profesional-. Estos descuentos seguirán vigentes hasta el 30 de junio. También siguen vigentes medidas sectoriales: ayudas a agricultores y transportistas, así como descuentos reforzados en el bono social de la electricidad (42,5% para consumidores vulnerables y 57,5% para consumidores muy vulnerables).
El Departamento de Economía insiste en que el Gobierno «seguirá siguiendo la evolución de los precios junto con los agentes sociales y los sectores más afectados», aunque no ha confirmado si ampliará estas medidas correctoras o las pondrá fin esta semana o el próximo mes.
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