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Los principales puntos de fricción entre Irán y EEUU

Los principales puntos de fricción entre Irán y EEUU
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  • Publishedfebrero 27, 2026



Con la tercera ronda de reuniones indirectas celebradas ayer en GinebraLas negociaciones nucleares entran en una fase decisiva con la amenaza estadounidense de atacar suelo iraní si no se alcanza un acuerdo dentro de un margen que se está agotando. A pesar de mantenerse firmes en sus posiciones e insistir en que no renunciarán a seguir desarrollando un programa nuclear que afirman que es totalmente “pacífica”, las autoridades iraníes aseguran que todavía hay margen para un acuerdo con la Administración Trump, que mientras tanto ha desplegado en la región dos grupos de combate de portaaviones y decenas de aviones. Estos son los principales puntos de fricción entre ambas delegaciones.

Nuclear en IránA. CruzLA RAZÓN

Enriquecimiento de uranio

La administracion Trump exige el cese total del enriquecimiento de uranio en suelo iraní. Considera inaceptable que Irán mantenga la capacidad técnica para producir material de grado militar. La República Islámica, por su parte, ha ofrecido reducir su nivel de enriquecimiento del actual 60% al 3,67% (nivel estándar para uso civil contemplado en el acuerdo de 2015), pero se niega a renunciar por completo a enriquecer uranio en su territorio. Además, hay desacuerdo entre Teherán y Washington sobre cuánto deben durar las limitaciones: Irán ha propuesto suspender el enriquecimiento entre tres y siete años, mientras que Estados Unidos exige un compromiso mínimo de diez años o permanente. El enviado especial Steve Witkoff ha dejado claro que su gobierno exige un acuerdo abierto y verificable.

Gestión de reservas

Teherán se niega a enviar sus reservas de uranio altamente enriquecido a un tercer país como exige el Gobierno estadounidense, aunque se muestra abierto a diluirlas hasta niveles de entre el 3,6% y el 5%. En palabras del ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araqchi, el uranio es propiedad nacional y sacarlo de Irán es una “humillación” y una violación de su soberanía. Para el régimen, el volumen actual de sus reservas -que la Agencia Internacional de Energía Atómica (OIEA) estima en más de 440 kilogramos de uranio al 60%- es una garantía en la mesa de negociaciones.

Programa de misiles balísticos y milicias proxy

Irán, que ha hecho de la reconstrucción de su arsenal balístico una máxima prioridad -tras los daños sufridos durante la guerra de 12 días a manos de Israel y Estados Unidos el pasado mes de junio- para restaurar su capacidad de disuasión, El programa de desarrollo de misiles balísticos es una “línea roja” inalienable e insiste en que las negociaciones actuales deben limitarse a la cuestión nuclear. El régimen insiste en que su arsenal convencional no es negociable. Para la Administración Trump, la negativa de Teherán a negociar sobre misiles balísticos es “un gran problema”considerando que estos proyectiles pronto podrían llegar a su territorio. Además, EE.UU. exige que la República Islámica deje de financiar, armar y apoyar logísticamente a milicias como Hezbolá, Hamás, los hutíes y otras fuerzas paramilitares en Irak y Siria.

Verificación y sanciones. Irán ha expresado su voluntad de aceptar “cualquier tipo de verificación” y restablecer las inspecciones de la OIEA, incluido el Protocolo Adicional para visitas sorpresa, pero lo condiciona al levantamiento inmediato y total de las sanciones económicas y al desbloqueo de los activos financieros -y a la garantía de que los países europeos no activen el mecanismo de sanciones ‘snapback’ de Naciones Unidas- como condición para cualquier compromiso técnico. Por su parte, Washington busca un régimen de inspección mucho más amplio que el anterior para garantizar que no existen instalaciones secretas.



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