los taxistas deben formarse en accesibilidad para proteger a los PMR
AECA-ITV lanza una alarma que afecta directamente a los taxistas: si no sabes manejar una rampa o anclar una silla de ruedas, pones en riesgo al pasajero y te expones a problemas. No basta con adaptar el vehículo; La ley exige que el conductor sepa utilizarlo correctamente.
Cada vez circulan más taxis adaptados en las ciudades españolas. Su trabajo es fundamental para que las personas con movilidad reducida (PMR) puedan desplazarse de forma autónoma. Pero ¿de qué sirve un taxi con ascensor si el conductor no sabe asegurar el asiento o abrocharse los cinturones de seguridad? La respuesta es: no mucho. La asociación de emisoras de ITV, AECA-ITV, insiste en que la formación en accesibilidad no es un lujo, sino una obligación para garantizar la seguridad y comodidad de los usuarios.
Qué exige la normativa para un taxi adaptado
Los taxis diseñados para transportar a una persona en silla de ruedas no son unas berlinas cualquiera con espacio extra. Deben cumplir unos requisitos técnicos muy específicos, según el Real Decreto 1544/2007 y el Reglamento General de Vehículos. Las adaptaciones incluyen, como mínimo:
- Rampas o plataformas elevadoras con inclinación y dimensiones establecidas por la ley.
- Puntos de anclaje fijos y resistentes para la silla de ruedas, según norma UNE 26494.
- Cinturones o arneses de tres puntos adecuados al ocupante sentado en la silla.
- Espacio interior suficiente para maniobrar sin riesgos (1,30 m de alto y 0,75 m de ancho libre, como referencia).
Cualquier reforma deberá ser aprobada y anotada en la ficha técnica. Sin este registro, el taxi no puede circular legalmente como adaptado ni pasar la ITV.
ITV analiza todos estos elementos en detalle
Cada inspección periódica de un taxi adaptado incluye una comprobación adicional: el funcionamiento de las rampas, la integridad de los anclajes, el estado de las correas y la correcta sujeción de todos los componentes añadidos. La ITV es, por tanto, un filtro de seguridad imprescindible. Pero la propia AECA-ITV advierte: de nada sirve que el vehículo pase la ITV si el conductor no sabe utilizar los sistemas. Un anclaje mal colocado o un cinturón de seguridad mal abrochado transforman el viaje en un grave riesgoespecialmente en caso de frenada brusca o accidente.
Formación práctica: lo que debe dominar el taxista
La formación requerida por la asociación es eminentemente práctica. No se trata de asistir a largos seminarios, sino de interiorizar una rutina de seguridad que sólo lleva unos segundos. Básicamente:
- Saber colocar la silla sobre las guías y activar manualmente el sistema de bloqueo.
- Compruebe que los anclajes estén seguros antes de comenzar.
- Adaptar el arnés o cinturón al cuerpo del pasajero sin aflojarlo.
- Opere con suavidad la rampa o ascensor y acompañe al usuario en su subida y bajada.
Esté atento a los datos. Un tirón repentino al bajar por una rampa puede hacer que la silla se vuelque. La prisa, en este gremio, es una mala consejera.
Algunos municipios, como Madrid, ya exigen esta formación -o un certificado equivalente- para obtener o renovar una licencia de taxi. La AECA-ITV recuerda que la falta de formación puede dar lugar a sanciones administrativas, aunque el verdadero castigo sea la responsabilidad civil y penal en caso de accidente.
Información útil para el conductor.
- Base jurídica: Real Decreto 1544/2007, de 23 de noviembre, por el que se regulan las condiciones de los vehículos adaptados. La reforma deberá aparecer en la Tarjeta ITV.
- Elementos críticos en BTI: Rampas de elevación, sistemas de anclaje de sillas, cinturones homologados y mínimo espacio interior.
- Consejo para el motor Merca2: Si eres taxista, consulta con tu asociación gremial o ayuntamiento los cursos de accesibilidad vigentes. La formación suele ser gratuita y le ahorrará molestias.
- Curiosidad: En Alemania, la formación en accesibilidad forma parte del examen de licencia de taxi; En España todavía depende de la iniciativa de cada ayuntamiento.
La accesibilidad en los taxis es un derecho de todos. Y un buen taxista no sólo conduce bien: también sabe proteger a quienes más apoyo necesitan.
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