Los vecinos de Las Vegas exigen que el derribo de la Casa de Postas se extienda al resto de edificios abandonados
El derribo de la antigua casa de postas de Las Vegas ha despejado el camino para iniciar «por fin» la construcción de la nueva rotonda en el cruce de la avenida del Principado y la calle Estebanina. Con esta primera demolición ejecutada, los siguientes pasos del proyecto se centran ahora en la próxima aprobación para derribar el número 4 de la calle Estebanina y en lograr el cien por ciento de los acuerdos que permitan intervenir el edificio contiguo al antiguo restaurante «Los Chaos», así como el propio establecimiento. Tras décadas de bloqueo, las máquinas marcan el inicio de una reforma integral diseñada para transformar el municipio corverano que, con retraso, complace al vecindario.
[–>[–>[–>Juan Manuel González, presidente de la Asociación de Vecinos de Las Vegas, recibió el inicio de las obras con una mezcla de alivio y escepticismo tras sumar un cuarto de siglo reclamando la regeneración de la zona de Quintana de Chacón. El portavoz vecinal recordó que el abandono «comenzó a principios de los 2000», cuando se denegaron los permisos para reparar tejados a la espera de un plan urbanístico que «nunca llegó». «Es un paso, algo es algo. Parece que se va avanzando, pero yo ya no me fío de nadie tras tantos desengaños«, advirtió González, quien a pesar de los recelos concede un voto de confianza a la gestión del actual equipo de gobierno.
[–> [–>[–>Durante estos 25 años de parálisis, el entorno se convirtió en un foco de insalubridad y peligro vial que, según indicó González, afectaba al orgullo de los residentes. En ese sentido confirmó que la proliferación de plagas de roedores ha sido una constante y lamentó que el estado de las viviendas proyectase, durante años, una imagen de marginalidad: «Se nos caía la cara de vergüenza, a nadie le apetecía venir a vivir aquí viendo lo que había«. Además, la falta de aceras continuas en este punto crítico hizo que el tránsito fuese una temeridad para los peatones.
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Uno de los edificios de Estebanina que los vecinos exigen ser demolidos. / Christian García
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Por ello, la construcción de la futura glorieta es vital para el barrio, ya que regulará la única vía de doble sentido de Las Vegas. Sin embargo, además del proyecto de Corvera, González puso el foco en Avilés, concretamente en la falta de mantenimiento del portal número 154 de la calle Santa Apolonia (continuación avilesina de la avenida Principado de Corvera). «Que abran los ojos», declaró González, que criticó que el actual vallado de la acera obliga a los vecinos de Las Vegas a dar rodeos «o jugársela con los coches» para acudir a la parada de autobús cercana.
[–>[–>[–>Los vecinos piden más derribos
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Ese mismo malestar flotaba entre los de residentes que, conversando frente a los restos del inmueble derruido este martes, coincidían en que la intervención llega con décadas de retraso. «Hace 30 años que se debería haber hecho. Es una vergüenza cómo está la entrada de Las Vegas, no hay derecho a estar así tantos años«, comentaban con indignación frente a las obras. El sentir generalizado de los vecinos apuntaba a que las máquinas no deben frenarse en el derribo de la casa de postas, sino a que sigan adelante con el resto de la calle Estebanina: «Deberían tirarlo todo. Si no se puede edificar, que hagan aparcamientos», afirmaba un vecino, mientras otro confesó que «pensaba que no lo vería nunca derribado. Ahora hay que seguir con el resto de edificios abandonados y tirarlos todos abajo».
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En términos similares se expresó Emilio Cabrera, quien reside justo enfrente del derribo, sostuvo que la demolición «debería de haberse hecho hace mucho tiempo». Para Cabrera, el lavado de cara de este entorno es «fundamental» debido al denso flujo de circulación que soporta a diario la entrada principal a la localidad. «Va a mejorar muchísimo», apuntó el residente, quien insistió en la necesidad de que se edifique «de una vez» la manzana.
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[–>Unas llaves que cerraron una era
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Entre la expectación, la mirada más nostálgica la firmó Mariluz Fernández, propietaria de un quiosco en la avenida del Principado y la última habitante en abandonar el edificio demolido. Fernández nació y se crió en Las Vegas «cuando todo era prao». Tal y como detalló, se mudó a la planta baja del inmueble en junio de 1986 y allí vio nacer a su hija mayor antes de trasladar su negocio y su residencia en febrero de 2003, una vez se constató que las deficiencias estructurales eran «insostenibles». «Yo me llevo el recuerdo porque fui la última en salir y cerrar la puerta«, comentó con emoción mientras mostraba las dos viejas llaves originales de la casa de postas que aún conserva.
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Las llaves que guardaba Mariluz Fernández de la casa de postas. / Christian García
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Fernández presenció a pie de calle cómo las palas mecánicas echaban abajo las estancias donde transcurrió gran parte de su vida, incluyendo el portón y la oficina que su propio marido había construido. Tras más de 20 años de espera desde que vio el primer boceto del proyecto, la quiosquera recordó que el plan original se detuvo en 2003 debido a un cambio en el gobierno municipal y a la apertura de un largo proceso judicial que paralizó el proyecto, lo que derivó en un abandono institucional que acabó con la paciencia de los afectados: «A saber cuántas veces llamé al Ayuntamiento y metí por registro que llovían las ratas desde mi casa».
[–>[–>[–>A pesar de la lógica tristeza al ver caer sus viejos recuerdos, Fernández miró con optimismo el proyecto, el cual espera que mejore todo el entorno. Además, la quiosquera aplaudió la labor del equipo de gobierno actual para desbloquear la situación. «El Alcalde mira mucho por el barrio», destacó Fernández, que celebró que la intervención resuelva la histórica falta de aceras en el inicio de la subida de la calle Estebanina. «Todo lo que sea bueno para el barrio lo veo genial. Tienen que tirarlo todo, construir viviendas nuevas y sanearlo por completo«, concluyó.
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