los vecinos de San Martín de Laspra reivindican mejoras
Un bache «enorme» en la carretera de acceso desde Salinas, el entorno de un antiguo depósito de agua cubierto de maleza, la falta de aparcamientos en fechas clave como fiestas o funerales o unas ayudas públicas que acaban perdiéndose por la complejidad de los trámites administrativos. Estas son algunas de las quejas que plantean los vecinos de San Martín de Laspra, en Castrillón. La presidenta de la asociación vecinal, Laura González, y Carlos García, miembro de su junta directiva, señalaron que la carretera es uno de los puntos más repetidos. Los residentes hablan de un firme deteriorado en varios tramos, especialmente en el acceso hacia Salinas y otras conexiones rurales. «La carretera está destrozada», resume González sobre un problema que, afirma, «no es nuevo».
[–>[–>[–>A ello se suma el estado de distintos espacios públicos. El entorno del depósito de agua es uno de los ejemplos más citados: vegetación sin control, suciedad y pintadas que, en opinión de los residentes, refuerzan una imagen de abandono. «Lo peor no son las pintadas, es la cantidad de maleza y la sensación de abandono que da», explica. Además, también advierte que la falta de limpieza habría favorecido la aparición de plagas y molestias en fincas cercanas. Se trata de un punto que, aseguran, lleva «muchísimo tiempo» sin ser atendido.
[–> [–>[–>Otro de los asuntos que genera malestar en la población castrillonense es la gestión administrativa de las ayudas para las actividades vecinales. García lo resume con una crítica directa: «La burocracia es enorme y a veces basta un papel para perder una subvención«. Según explican ambos representantes de los vecinos, esta situación ha llegado a provocar la devolución de ayudas, algo especialmente sensible para una asociación que maneja presupuestos ajustados.
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Las fiestas del pueblo son un buen ejemplo de este problema. Tal y como detalló la presidenta, los costes reales superan «ampliamente» las subvenciones recibidas, lo que obliga a completar la financiación con recursos propios. «Cualquier recorte o ayuda perdida se nota muchísimo en las cuentas», lamentan.
[–>[–>[–>En el apartado de infraestructuras, los vecinos destacan la falta de aparcamiento en la zona, un problema que se haría más que evidente en momentos de gran afluencia. González recuerda que es una carencia histórica que sigue sin resolverse: «En fiestas o entierros no hay dónde dejar los coches, es imposible».
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Por otro lado, la asociación vecinal apunta también al estado mejorable de varios caminos rurales, en los cuales la vegetación y el estrechamiento de algunos tramos dificultan la visibilidad y la circulación. García afirma que uno de estos puntos da directamente a la carretera que se dirige en Salinas: «Hay que sacar casi medio coche a la carretera para poder ver si viene otro«, lamenta García. Precisamente, dicha intersección carece de espejo que ofrezca visibilidad tanto de los vehículos que ascienden como de los que descienden por la vía. Esto, además, es un hecho repetido en otros puntos de la población, que cuenta con varios cruces de baja visibilidad: «Por aquí hay mucho tráfico, especialmente los fines de semana. Hay que tener mucho cuidado», detalla González.
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[–>Por último, los vecinos plantean también la necesidad de reforzar la comunicación entre la Administración local y el tejido asociativo. En concreto, González apuesta por volver a los encuentros periódicos entre el Consistorio y las asociaciones vecinales para que estas expongan las necesidades que requieren para sus poblaciones. Esto, explican, permitiría agilizar la respuesta a incidencias y mejorar la gestión de las necesidades del entorno rural.
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