Los virus pandémicos como el COVID-19 pueden pasar de animales a humanos sin adaptación
Un nuevo estudio concluye que la mayoría de los virus con potencial para generar pandemias ya poseen la capacidad de infectar humanos en reservorios animales y no requieren adaptarse: la selección aparece tras la transmisión sostenida. La respuesta no está solo en el virus, sino en la exposición humana y la detección temprana: el hallazgo es clave para determinar el origen del COVID-19.
[–>[–>[–>Una investigación publicada en la revista Cell explica cómo los virus animales se vuelven capaces de provocar epidemias y pandemias humanas: la mayoría de los virus zoonóticos, incluida la causa del COVID-19, no muestran evidencia de una adaptación evolutiva especial antes de extenderse a los humanos. Esto significa que su transferencia podría ser más sencilla y rápida, exigiendo mayores medidas de control.
[–> [–>[–>Los especialistas de la Universidad de California en San Diego, en Estados Unidos, cuestionan en su estudio una suposición clásica sobre el origen de las pandemias: muchos virus que desatan brotes en humanos no necesitan complejas mutaciones adaptativas previas en animales para provocar transmisiones sostenidas entre personas.
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No se requieren mutaciones: los virus pasan de animales a humanos sin adaptación previa
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El trabajo midió cambios en la intensidad de la selección natural antes y después del salto zoonótico, comparando ejemplos históricos, como por ejemplo influenza A, ébola o SARS-CoV-2, y observó un patrón evidente: la mayoría de las veces no hay señal de adaptación previa en los genomas virales que preceden al primer ancestro común de los virus humanos. En lugar de eso, los cambios en la selección genética aparecen en forma predominante una vez que la transmisión humana se vuelve sostenida.
[–>[–>[–>“El análisis sugiere que, para muchos virus, la capacidad básica de infectar y transmitirse entre humanos ya existe en los reservorios animales; lo que determina una pandemia es la exposición humana a ese reservorio”, aclaró en una nota de prensa Joel Wertheim, uno de los coautores del estudio. Las conclusiones sugieren que los virus que fueron manipulados o propagados en laboratorio muestran firmas evolutivas distinguibles, reforzando la fiabilidad de la aproximación para detectar si hubo paso por cultivo o selección artificial.
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Referencia
Dinámica de la selección natural que precede a las epidemias y pandemias virales humanas. Jennifer L. Havens et al. Celda (2026). DOI: https://doi.org/10.1016/j.cell.2026.02.006
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El COVID-19 y su origen: ¿diseño en laboratorio o evolución natural?
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“Este trabajo tiene relevancia directa con la controversia en torno a los orígenes del COVID-19. Desde una perspectiva evolutiva, no encontramos evidencia de que el SARS-CoV-2 haya sido moldeado por selección en un laboratorio o mediante su evolución prolongada en un huésped intermediario antes de su aparición. Esa ausencia de evidencia es exactamente lo que esperaríamos de un evento zoonótico natural», agregó Wertheim.
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[–>De esta manera, el estudio indica que las teorías en torno al desarrollo artificial del virus que provocó la pandemia de COVID-19 no tendrían un sustento científico real: el SARS-CoV-2 habría evolucionado de forma natural. Hacia el futuro, los investigadores sugieren extremar la vigilancia en las interacciones entre humanos y animales y desarrollar un control permanente, considerando que los virus no requieren mutaciones raras para pasar a los humanos y podrían hacerlo más fácilmente de aquello que se creía hasta hoy.
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