Mañanita de San Juan
“La mañana de San Juan, mañanita la mejor, /¡ay! la mañana de San Juan, mañanita del amor./ A coger las flores mis amores van, a cogerlas va mi amor, la mañana de San Juan”. Así glosa el cancionero popular asturiano esta festividad en la que ya estamos, después de cruzar la que dicen noche más corta del año y de renovar las tradiciones ancestrales propias de la fecha. Enramados de fuentes, cantos, y alegres hogueras que prolongan la fiesta hasta el amanecer.
[–>[–>[–>Aunque el solsticio de verano llegó oficialmente días atrás, es la noche de San Juan la que marca tradicionalmente de forma más gráfica el comienzo del verano. También en este Gijón que honra a San Juan nada menos que con esa antañona Colegiata, hoy desacralizada, y en el que, como las temperaturas, el ritmo estival parece ir a más año tras año. Al creciente tirón turístico de la ciudad, se suma el sinfín de actividades de todo tipo, festivales musicales, eventos deportivos, culturales y sociales, que se sucederán a ritmo vertiginoso hasta que las fiestas de Cimadevilla, ya bien avanzado el mes de septiembre, bajen el telón de otro verano.
[–> [–>[–>Antiguamente era también esta la fecha en que se procedía a la ceremonia de bendición de las aguas de la bahía, dando así comienzo, al menos en lo religioso, a la temporada de baños bajo la protección del santo bautista. Y aunque tanto la climatología como los usos hacen que el inicio de la temporada de baños se adelante de facto cada vez más, hace unas décadas el entonces párroco de San Pedro, el popular don Boni, decidió retrasar la bendición unos días para hacerla coincidir con el patrono de la villa, cuya festividad se trataba de recuperar e impulsar.
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A los dos santos, en cualquier caso, procede encomendar el éxito de este verano, y pedir también que veraneantes y bañistas sepan guardar también la prudencia y las formas. Evitando comportamientos como los del “skysurfista” subidito de tono e impertinente que trajo en jaque, hace sólo unos días, a componentes del equipo de salvamento y de la policía local.
[–>[–>[–>Que el boom turístico esperable en los próximos meses no se lleve por delante la tranquilidad local, ni nuestra peculiar forma playa de ver y entender la vida. Qué todos podamos disfrutar, sin sobresaltos ni contratiempos, de este verano que comienza. Del inigualable entorno natural de nuestra villa que, a pesar de algunos desaguisados perpetrados, aún conserva todo su encanto estival; y de los numerosos eventos que se sucederán en las próximas semanas. Y como dice el refrán “a quien Dios se la de San Pedro se la bendiga”, que ya tenemos también en puertas su fiesta patronal.
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