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Mario Casas, nominado a los premios Goya, nos descubre su Madrid de cine

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  • Publishedenero 17, 2026



Podría haber sido perfectamente nominado por su poderoso papel en Escapedirigida por Rodrigo Cortés en 2024, pero ha sido muy lejos la película que le valió a Mario Casas la deseada nominación a Mejor Actor Protagónico en los Premios Goya, un premio que ya ganó en 2021 por no matarás. A la espera de lo que sucederá el 28 de febrero -fecha en la que se celebrará la gala de esta 40ª edición en el Auditori Forum CCIB de Barcelona- hablamos con el actor en pleno centro de Madrid. Con el icónico edificio de Metrópolis como telón de fondo, la conversación se convierte en un viaje al pasado: desde tu llegada a la gran ciudad hasta aquellos lugares y rincones que se han convertido en parte de tu mapa personal.

Llegaste a Madrid a los 18 años desde Barcelona para buscar una vida como actor, ¿qué recuerdos tienes de ese momento?

Mi madre me encontró un lugar donde vivían varias personas, había unas ocho o nueve habitaciones y una sola cocina, una especie de departamento compartido. Recuerdo, antes de cruzar el portón, estar con mis padres y mirar hacia atrás mientras se iban, igual que ellos, con mi madre, con los ojos llorosos, tratando de contenerse y no mostrar el miedo que tenía de dejarme allí con 18 años. Yo era un niño. Tengo este recuerdo concreto de mi llegada a Madrid.

El actor Mario Casas en una sesión de fotos en Madrid© Valero Rioja

¿Qué te impresionó cuando llegaste?

Todo. En Barcelona vivía en las afueras e ir al centro era algo muy ocasional, cuando era adolescente con amigos… Pero nunca había vivido en una ciudad tan grande y más como Madrid, con este bullicio. Aquí hay mucha vida callejera. Me sorprendió mucho, para mí era un parque de atracciones. Buscando trabajo, comencé como telefonista y por las tardes estudiaba en el colegio de Cristina Rota. Cada paso era nuevo y lo bueno que descubrí en Madrid es que es muy fácil conocer gente, cosa a la que yo tampoco estaba acostumbrada, ya que vengo de un pueblo. Madrid te da la bienvenida y al instante te enamoras de la energía y de la ciudad. Y al mismo tiempo tiene una especie de ciudad. Te atrapa.

¿Entonces fue un flechazo?

Si si. Pues te cuento que mis padres, cinco o seis años después, cuando se lo pudieron permitir, mi padre trabaja en la construcción, se vinieron a vivir a Madrid y ellos también se enamoraron inmediatamente de la ciudad. Y aquí estamos ahora con toda la familia.

Eras muy joven, la noche madrileña es famosa. ¿Lo disfrutaste, saliste mucho?

No recuerdo que fuera así, tampoco era de salir mucho, lo cual es típico de las salidas de fin de semana. Pero Madrid tiene algo que empecé a aprender, eso de terminar las clases de teatro por ejemplo y quedarme a tomar algo en un bar mientras charlamos con la gente. No tanto salir una noche, ¿verdad? Tengo el recuerdo de vivir en la calle, en las terrazas… Es vivir en la calle y compartir así. Eso le gusta a la gente de fuera y les sorprende –risas–.

Mario Casas llega al Festival de San Sebasián © GTRES

Madrid te da la bienvenida y al instante te enamoras de la energía y de la ciudad.

Mario Casas

¿Algún consejo para jóvenes como tú que buscan una vida como actor o actriz?

Que traten bien a la ciudad – se ríe – y a la gente que vive en ella. Respeto a los que conviven, pero que lo pasen bien y sobre todo que caminen, porque Madrid se descubre a pie, lo he hecho varias veces. Cuando lleguen, patearán al Madrid.

Porque naciste en Galicia, creciste en Barcelona y vives en Madrid desde hace 20 años, ¿sientes que perteneces a todas partes?

Cuando me preguntan siempre digo que soy gallego, que nací allí, que toda mi familia es de allí, mis padres, sus raíces, cómo hablan, cómo viven, cómo son. Son gallegos. Pero también soy catalana y madrileña. Llevo 20 años aquí y pasé mi infancia, mi instituto y mis amigos de la infancia están allí, en Barcelona.

Mario Casas estrena nueva casa en las afueras de Madrid
Mario Casas estrena nueva casa en las afueras de Madrid

¿Cuáles son los tres momentos inolvidables de tu carrera que has vivido aquí?

Mientras estudiaba actuación, mi madre me llamó y me dijo: «Encontré una representante, la llamé y me dijo que tenía una fundición esta tarde.» Recuerdo haber ido allí sin conocer el texto porque no había podido prepararlo. Llegué y era Janfri Topera, el director de fundiciónLe conté lo que estaba pasando y me dijo: «No importa, improvisa, di lo que quieras, lo que te pase, de eso se trata». Y me atraparon. El segundo momento fue cuando me llamaron para decirme que Antonio Banderas había dicho que sí, y encima me fui a Málaga tres días. Él hizo un fundición Había mucha gente y los funcionarios electos estaban allí, fue como un hermano mayor durante dos o tres días. Y otro de los momentos más importantes en Madrid es el nacimiento de mi hermano pequeño, que ya cumple diez años.

Llegué a Madrid con 18 años. Me sorprendió todo. Para mi fue como un parque de diversiones.

Mario Casas

Te gusta cocinar. ¿Cuál es un plato típico madrileño que te animarías a probar?

El cocido madrileño, pero debe ser complicado, debe tener su arte… quizás… un bocadillo de chipirones como los famosos de Atocha. Sí, un sándwich de calamares.

¿Te gusta la música en vivo? ¿Vas a conciertos?

No voy mucho allí, estuve en loco genialno en el último, el anterior. Aunque no me gusta ir donde hay mucha gente, me molesta, pero esto siempre me ha pasado, no es porque sea famoso.

TUS ESENCIALES EN LA CIUDAD

TU BARRIO FAVORITO

Me encanta Lavapiés y allí rodé parte de mi primera película como director. Vengo del barrio, hay algo fascinante en ello y es parte de mí.

Casas en el distrito de Lavapiés de Madrid© Daniel – stock.adobe.com
Casas en el barrio de Lavapiés de Madrid.

PARA VER UN ESPECTÁCULO

Los teatros del canal (Cea Bermúdez, 1); La Chocita del Lorcualquiera (Gran Vía, 70 y Dr. Urquiola, 23) y el espectáculo La Katarsis del Tomatazo, lo que hice yo también, interpretado por los alumnos de Cristina Rota en la Sala Mirador (Dr. Fourquet, 31).

UNA ESCAPADA A LA MONTAÑA

Conozco bien La Pedriza. Casi viví en la zona. El Escorialcerca del embalse de Valmayor. Hago mucho deporte y toda esta parte del Camino Viejo es espectacular. Ideal para correr o andar en bicicleta.

Roca de granito conocida como El Elefantito en La Pedriza, Parque Nacional Guadarrama, Madrid© Dartagnan1980 – stock.adobe.com
Roca de granito conocida como El Elefantito en La Pedriza.
Embalse de Valmayor, noroeste de la Comunidad de Madrid© JUAN ANTONIO – stock.adobe.com
Embalse de Valmayor, noroeste de la Comunidad de Madrid

TU CINE

ciudad de la garza (Camilo José Cela, 2. Las Rozas) es mi cine, al que voy casi todas las semanas, muchas veces solo, y todavía hay versiones en la proyección original. Y luego, Kinépolis (Edgar Neville b/o, Image City). También fue creado allí. mi soledad tiene alasen la habitación 25, la más grande. Y tengo un recuerdo increíble.

UN RESTAURANTE

Streetxo (Serrano, 47), lo recomiendo mucho a los actores y directores extranjeros que vengan porque creo que lo agradecerán. Y conozco a David y Cristina desde hace años.

TENER ALGO CON AMIGOS

Siempre el pájaro carpintero lagarto (Gran Vía, 21), ya son amigos, es un lugar tranquilo para tomar algo con gente y puedes ver toda la Gran Vía al atardecer. Precioso.

Terraza del restaurante Picalagartos en Madrid
Terraza del restaurante Picalagartos

UN PASEO POR EL PARQUE

me gusta salir a correr Madrid-Río y mis perros vienen a mi lado. y lo sé muy bien Jubilacióncuando vivía en Tirso de Molina salía de la casa y deambulaba por ella.

Crepúsculo en Madrid Río© © Jon·s Bel/Nophoto
Crepúsculo en Madrid Río.

SI ERES ANÓNIMO, VAS A…

Me encanta la adrenalina, los parques de atracciones y los parques acuáticos para ir en familia o con amigos. Entonces, sin lugar a dudas, parque de atracciones madrileño (Casa de Campo, s/n). La última vez me envalentoné y tuve que irme. Lo disfrutaría como un niño.

PARA DIVERTIRSE

Después de los primeros, fuimos a un karaoke fue detrás de las pequeñas calles de la Gran Vía, en una plaza donde filmamos algunas escenas de la barrabajaste a un aparcamiento y ahí estaba. Fue un lugar divertido, ya nos conocían y lo pasamos muy bien.



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