Más de 130 locales, garajes y oficinas de Oviedo se convierten en viviendas en solo 6 meses
De bajos comerciales vacíos a viviendas, de antiguas oficinas a pisos y de garajes o almacenes en desuso a nuevos espacios residenciales. El cambio de uso de inmuebles se ha convertido en uno de los grandes fenómenos urbanísticos silenciosos de Oviedo. Así lo constata el informe de 2025 de la Oficina Municipal de Vivienda y Suelo, que ha registrado más de 130 consultas y actuaciones vinculadas a la transformación de locales, oficinas y otros espacios no residenciales en viviendas repartidas por prácticamente toda la ciudad. Esos datos se corresponden sólo al último semestre del año pasado.
[–>[–>[–>El fenómeno ya no se limita al centro urbano de la ciudad. El informe técnico y jurídico del servicio municipal refleja operaciones y consultas en barrios como El Cristo, La Argañosa, Pumarín, La Corredoria, Vallobín, La Ería, Ciudad Naranco o Trubia, además del casco histórico y las principales calles comerciales. En muchos casos se trata de bajos cerrados desde hace años; en otros, de oficinas sin demanda, antiguas naves, garajes o incluso edificios completos que buscan una segunda vida residencial.
[–> [–>[–>Los técnicos municipales destacan que el interés por el cambio de uso se ha disparado desde la puesta en marcha de la oficina, convirtiéndose en la consulta «estrella» del asesoramiento técnico. Propietarios y futuros compradores solicitan información detallada sobre la viabilidad urbanística, las exigencias del planeamiento y las condiciones de habitabilidad antes de iniciar los trámites. La pérdida de actividad comercial en determinadas zonas y la dificultad para colocar estos inmuebles en el mercado tradicional están detrás de una tendencia que ya es claramente transversal.
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En muchos de los casos analizados, los propietarios buscan dar salida a locales vacíos que llevan años sin uso, especialmente en calles secundarias o barrios donde el comercio ha ido perdiendo peso. En otros, el cambio de uso se plantea como una alternativa económica frente a la falta de demanda de oficinas tradicionales. El resultado es un goteo constante de proyectos repartidos por todos los distritos, que obliga a un control técnico preciso para garantizar que las nuevas viviendas cumplen la normativa vigente. La Oficina Municipal de Vivienda actúa como filtro previo, aclarando desde el inicio si el inmueble cumple los requisitos del Plan General de Ordenación Urbana y del resto de normativas, evitando así inversiones fallidas o procesos administrativos innecesarios.
[–>[–>[–>Irregularidades
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Junto a este mapa urbano del cambio de uso, la oficina municipal se ha convertido también en un observatorio de los conflictos reales del mercado del alquiler. El balance de actividad revela la existencia de prácticas irregulares que se repiten con frecuencia, especialmente en contratos de arrendamiento.
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Entre las situaciones más habituales figuran subidas unilaterales del alquiler sin respaldo legal, intentos de poner fin a contratos en vigor sin respetar los plazos obligatorios o notificaciones informales realizadas por canales como WhatsApp. En algunos casos, los servicios jurídicos han detectado comunicaciones contradictorias por burofax o presiones al inquilino con amenazas de acciones judiciales sin base legal. También se repite la presencia de cláusulas abusivas en contratos, como penalizaciones económicas desproporcionadas por no desalojar la vivienda en una fecha concreta.
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