más de 22 millones de sanciones y bajada de un 73,5% en la tasa de siniestralidad
Julio de 2006 comenzó en nuestro país con una de las reformas más importantes impulsadas en materia de seguridad vial: la entrada en vigor del permiso de conducción por puntos. Lo que entonces fue vivido como una preocupación -perder puntos, perder el carnet- por muchos conductores se convirtió, dos décadas después, en el punto de inflexión que cambió la forma de entender la seguridad vial en España.
Para Pere Navarro, director general de Tráfico, el permiso de conducir por puntos nos ha dejado varias lecciones a lo largo de los últimos 20 años. La primera es que «los accidentes viales son evitables; antes teníamos la idea de que eran el precio del progreso y que no tenían solución». A esto se suma que si este sistema funcionara en otros países, «nosotros también podríamos hacerlo. Porque existía la idea de que éste era un país indisciplinado, que nos gustaba la fiesta, que bebíamos cerveza, vino y cogíamos el coche. Y demostramos que, si nos lo proponemos, podemos hacerlo igual de bien que en los países nórdicos».
Pere Navarro añade que, en los últimos años, además, aprendimos la responsabilidad propia porque «antes la seguridad vial y la siniestralidad en la carretera eran responsabilidad de la DGT, no del ciudadano, y con el permiso de puntos el conductor, que gestiona los puntos, es responsable de sus hábitos y costumbres en la carretera», añade.
De 128 a 37 muertes por millón de habitantes
Las cifras confirman este avance, el progreso de la seguridad vial durante las últimas dos décadas.. En 2003, España registró 128 muertes en carretera por millón de habitantesuna cifra que superó la media europea del 25%. Dos décadas después, en 2024, Esta tasa ha caído a 37 muertes por millón.Un 18% por debajo de la media de la UE. Se trata de una reducción del 73,5% de los accidentes de tráfico que ha convertido a España en el quinto país más seguro de Europa en términos de tráfico y en el duodécimo entre los 34 países que forman el prestigioso grupo internacional IRTAD.
El permiso por puntos coincidió y también favoreció un profundo cambio en los hábitos de conducción. lo cual se refleja en cada indicador:
- El uso del cinturón de seguridad ha aumentado del 72% antes de 2006 al 98% en 2024.
- El uso del casco pasó del 96% al 98%.
- Las pruebas positivas de alcohol cayeron del 2,6% al 1%.
- El exceso de velocidad severo detectado por radar (más de 20 km/h por encima del límite) se ha reducido del 5,45% a un 0,06% residual.
Más de 22 millones de multas, pero cada vez menos infractores

A lo largo de estas dos décadas se han tramitado más de 22 millones de multas con reducción de puntos del papel. La cifra puede parecer elevada, pero la propia DGT lo deja claro La recuperación de los últimos años responde sobre todo al endurecimiento de las normas para algunas infracciones —como el uso del celular al conducir, que pasó de restar 3 a 6 puntos, conducir bajo los efectos del alcohol y drogas, que pasó de 4 a 6 puntos, o no usar cinturón de seguridad ni casco, que pasó de 3 a 4 puntos—y no a un empeoramiento generalizado del comportamiento de los conductores.
En efecto, El porcentaje de conductores sancionados con pérdida de puntos del carné alcanzó su punto máximo en 2009 (5,2%) y desde 2016 se mantiene estable entre el 3,7% y el 4,1%. Según datos de 2024, casi tres de cada cuatro conductores (73%) mantienen intactos los 15 puntos, y más del 90% mantiene 12 puntos o más. El saldo medio por conductor supera los 13,5 puntos sobre 15.
La otra cara de la moneda: Desde 2006, más de 353.000 personas han perdido su carné por falta de saldo con un pico de 39.505 casos en 2019. Pero incluso entre quienes pierden su permiso, el sistema demuestra su función reeducativa: más del 91% nunca reincide después de recuperarlo, y el 8% dos veces, y sólo el 1,1% acumula tres o más pérdidas de validez desde su implementación.
La licencia por puntos incluía también cursos de reeducación vial

Si el permiso por puntos tiene motor silencioso, se trata de cursos de sensibilización y reeducación vial. Desde su implementación, se han impartido casi 142.000 cursos, con la participación de más de un millón de conductores, con un índice de logro superior al 99%.
La red de centros autorizados ha experimentado una auténtica expansión: de 196 centros en 2006 a 244 en 2017, llegando a 1.086 en 2024, impulsado por la liberalización del sistema. Sólo el año pasado se realizaron casi 15.000 intervenciones formativas, un récord histórico, que alcanzaron a más de 117.000 conductores.
¿Realmente funcionan? Los datos son concluyentes: El 88,4% de quienes superan el proceso de recuperación de puntos de licencia no vuelven a ser sancionados en los siguientes seis mesesy este efecto positivo se mantiene por encima del 55% incluso tres años después. Además, a partir de febrero de 2025, los automovilistas con saldo positivo podrán sumar hasta dos puntos extra por asistir voluntariamente a cursos de conducción segura y eficiente; En apenas unos meses, 16 centros certificados ya han formado a más de 1.300 alumnos en 360 cursos.
Un modelo construido juntos

La DGT insiste en ello El éxito de la tarjeta de puntos sólo se puede explicar de forma conjunta: administración. Los ayuntamientos, las asociaciones de víctimas de la carretera, las universidades, los medios de comunicación y una ciudadanía cada vez más concienciada fueron, según Interni, los elementos decisivos para transformar este sistema de puntos de una medida controvertida a un valor social ampliamente aceptado.
Ahora, con 20 años de trayectoria, la tarjeta de puntos afronta una nueva etapa. Las líneas de trabajo apuntan a fortalecer las medidas contra la reincidencia —especialmente en comportamientos de alto riesgo como el uso del teléfono móvil mientras se conduce o conducir bajo los efectos del alcohol o las drogas— y avanzar hacia una mayor cooperación europea que facilite el intercambio de información, la identificación de infractores y la aplicación de sanciones transfronterizas.
El acto conmemorativo: los rostros detrás de las figuras
Para celebrar el 20º aniversario de la tarjeta de puntos, Estuvo ayer presidido por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska un evento conmemorativo en el que se rindió homenaje a los arquitectos políticos, técnicos y sociales de ese cambio de paradigma.
El acto reunió a representantes de administraciones públicas, asociaciones de víctimas, universidades, medios de comunicación y expertos en seguridad vial que participaron en el desarrollo del modelo. Grande-Marlaska, junto con la subsecretaria del Interior, Susana Crisóstomo, y el director general de Tráfico, Pere Navarro, entregaron Diplomas conmemorativos a quienes impulsaron la implantación de la tarjeta de puntos por parte del Congreso de los Diputados durante la VIII legislatura (2004-2008): Jordi Jané, entonces presidente de la Comisión de Seguridad Vial, junto a Victorino Mayoral y Federico Souvirong, portavoz del PSOE y PP en esa comisión.
También recibieron un diplomapor la DGT, Ramón Ledesma, Antoniu Riu i Rovira, Ana Ferrer y Mariano Fernández; el Grupo de Tráfico de la Guardia Civil; el catedrático de Seguridad Vial Luis Montoro; y Fructuoso Moreno, entonces presidente de TBWA, organismo responsable de la campaña para lanzar el permiso de puntos.
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